Así queda la WTA

En plena pretemporada analizamos cómo quedó y qué cabe esperar de la WTA en el 2013

Estamos cerrando el mes de noviembre, en efecto, pero en Punto de Break seguimos hablando de tenis, también de tenis femenino; ¿acaso no están las tenistas ya en pista? ¿acaso no afrontan duras semanas de preparación física y psicológica? ¿acaso no mejoran aquello de que han carecido en 2012?, el tenis sigue latente también en estos fríos meses del año -calurosos al otro lado del globo- y por eso hoy comentamos cómo quedó la WTA tras 2012 y qué cabe esperar de la misma en 2013.

El liderazgo de Azarenka, el peculiar reaparición de Sharapova, el dominio en la sombra de Serena Williams, el soplo de aire fresco de Agnieszka Radwanska, la incertidumbre de Petra Kvitova, el empuje de techo a descubrir de Angelique Kerber, el desastre ¿remediable? de Caroline Wozniacki, la inesperada Sara Errani, la ¿vuelta? de Ana Ivanovic, la desilusión de Na Li, la irregularidad de Samantha Stosur... mucho, muchísimo -quizás hasta demasiado- que comentar. Todo ello se profundizará en los próximos artículos de Punto de Break, que de momento comenzamos con esta visión general.

Las cortinas rojas del teatro de la WTA ya echaron el cierre. La campaña 2012 terminó, y lo hizo con muchos cambios respecto de años anteriores. Dice el dicho "empieza como quieras terminar", y yo contesto añadiendo "y termina como quieras empezar". El año 2011 terminó con una pobre Wozniacki de número 1, con una gran Kvitova aunque irregular y con una Azarenka que apuntaba maneras. En el 2012, Wozniacki se desplomó, Kvitova aunque con matices no ha conseguido consolidarse, y Azarenka ha sido merecida #1 durante todo el año -con el paréntesis de Sharapova tan estrecho como los días que separan a Roland Garros de Wimbledon-.

El 2012, por su parte, ha terminado muy diferente. Las cuatro primeras tenistas del ranking WTA coparon las semifinales en el WTA Championships de Estambul de final de año, síntoma de la regularidad y alta competitividad que ha tenido lugar este año en lo alto de la clasificación. Aunque sin un reparto claro de las piezas, la temporada de 2012 se cierra con un gran juego a tres, ésas tres que han almacenado en sus manos todos los títulos importantes del año. Hacía tantísimo tiempo que sólo tres tenistas retenían para sí todo, que lo acontecido hace indicar que en 2013 espera una durísima lucha entre Vika, Masha y Serena, regulares, dominadoras, reinas, aisladas y dando mucho juego.

El liderazgo de Azarenka, se pondrá en juego desde el primer momento, defiende todo desde Sydney hasta Indian Wells, pasando por el título del Open de Australia. Una misión dificilísima, que si bien no es necesario supere con matrícula de honor, es evidente que deberá hacerlo al menos con sobresaliente si no quiere que vuelvan los fantasmas de una #1 del montón -defiende mucho demasiado pronto-. Yo, no lo veo así, pero sabemos cómo funciona el asunto. Creo, sinceramente, que Vika es muy diferente de sus predecesoras, y que no va a soltar el trono de la WTA con facilidad. Eso sí, tendrá que subir un peldaños si pretende someter a una leona como Serena Williams y a un águila como Maria Sharapova. Qué duda cabe, será apasionante. Una de las batallas más interesantes que habrá vivido la WTA en, al menos, la última media docena de años.

A ese poderoso trío de cabeza, ¿se le sumará alguien? Radwanska parece la mejor colocada, mucha calidad y una apuesta por un tenis diferente, pero hasta el momento no al nivel -mental- suficiente como para romper esa barrera y convertirse en una líder alternativa o capaz de hacerse con grandes títulos -aunque ya ganó Miami y alcanzó final en Wimbledon, cierto es-. Angelique Kerber, en mi opinión, es la más preparada para esta empresa. A lo largo de la sesión, hemos visto todos el crecimiento es-pec-ta-cu-lar, inesperado y sin parangón de la tenista alemana, cuyo techo aún está por descubrir. Creo, con total sinceridad, y es decir mucho, que será la mayor sorpresa de 2013, es una tenista inteligente y que aprende, que crece cada vez que se enfrenta a las grandes; sólo le queda quitarse ese lastre, de cierto complejo pasado, de tenista con dudas en ciertos momentos, rivales y superficies.

Tras ellas, aparece otro gran nombre como Petra Kvitova. La tenista checa cerró el 2011 entre alabanzas: que si sería #1, que si su rivalidad con Azarenka sería histórica, que si sería una leyenda... mal. Se trató de aislar, pero el tenis de Kvitova no estaba preparado para ello, y así se ha demostrado. Aún con dificultad para soportar la presión, tiene sólo 22 años. En 2013 será interesante seguir su pista, pues aún no sabemos si rozará la cima o si, por el contrario, se esfumará del top10, auténtica incógnita, esperamos su mejor versión ya recuperada de sus múltiples -excesivas- dificultades físicas a lo largo del año.

De Sara Errani es difícil, por no decir imposible, predecir. Era imposible predecir que haría un año tan magnífico. Era francamente difícil esperar de la italiana que ganara tantos títulos. Más aún que alcanzara la final en Roland Garros. Pero lo que desde luego no entraba en los análisis de nadie era que Sara se colara en semifinales del US Open. Sorpresa tras sorpresa, se antoja fácil decir de la italiana que ya no dará más de sí. La altura... es una terrícola... sin ataque... mal saque... es fácil encontrar excusas pero serían completamente inventadas. No hay mayor poder que el de una tenista inconformista y que no para de crecer. Y así se ha presentado Sara Errani. Para mí, lo que es desde luego muy claro es que sus apariciones nos ayudarán a medir la talla del resto de estrellitas. Igualmente de predecir pero a la inversa sería Na Li. Con ella es fácil encontrar razones, algunas muy fundadas, para aventurar un futuro brillante, pero su caracter e irregularidad nos lo hacen difícil.

Bartoli, seguirá en su línea con un tenis peculiar, tanto como su historia y su personalidad. Por su parte, Wozniacki afronta el que será el año más duro de su carrera. Sin nada regalado, cuadros difíciles y grandes rivales en rondas prematuras, sólo una auténtica revolución de su tenis le llevaría de nuevo al top3, y sólo una vuelta certera y sin complejos por las críticas a las raíces de su tenis le permitirían luchar por el top5. La dorada época de Caroline, me temo que no volverá, aunque siga siendo una gran figura del tenis femenino mundial, finalista de Grand Slam y ex número 1 del mundo.

Por último, ya en pretemporada para cuajar un gran 2013 conviene hablar de tres tenistas de futuro interesante, dejémoslo ahí por el momento. La mejor versión de Ivanovic desde que ganara Roland Garros 2008 ha sido la del final de 2012, eso es una realidad que los datos confirman. Victoria ante Kvitova en la final de Copa Federación, y cuartofinalista en el US Open -llevaba 207 semanas sin alcanzar dicha ronda en un evento de ese nivel desde aquél bendito 9 de junio de 2008 en que ganó el Abierto de Francia-. Por su parte, también la alianza de Nadia Petrova junto al célebre y polémico entrenador español Ricardo Sánchez, le ha permitido a la rusa cerrar el año con el titulazo de Tokyo, el de Sofia y una irregularidad preocupante. Ya veterana, 30 años, lo mejor está por llegar cuando esa experiencia domine su carácter en las primeras rondas, donde peca de soberbia. En el 2006 llegó el #3; eso no lo repetirá pero con un balance de 39-19 es candidata al top10. Y por último, la también rusa, Maria Kirilenko, en la edad y el momento perfecto para romper la moscovita tras ser siempre top30 y coquetear con el top20, ha dado un pequeño-gran salto en 2012, y cerrando como #14, si mejora sus números en Grand Slam puede ser otra de las sorpresas positivas que el 2013 nos depara.

En suma: una WTA sólida, con un liderazgo claro, y apasionantes rivalidades a todos los niveles. Un top3, en lucha sin pausa, unos puestos del 4 al 6 en dura batalla también, y un top10 con muchas candidatas y gran competición. El 2013 recordará al final del 2012, con una Serena dominadora -si su motivación se lo permite-, una Azarenka cada día más cerca y una Sharapova en busca aún de su mejor nivel, que no parará de crecer hasta dar un auténtico golpe en la mesa. Todas las figuras del tenis femenino tras un pequeño y merecido parón de desconexión, afilan ya sus armas y se preparan para la apasionante batalla del 2013. No hay competición, no hay ruido, pero existe una tensa calma y las pelotas siguen botando... se prepara el camino de la que probablemente será la temporada de tenis femenino más interesante y competida desde el 2007. Y en Punto de Break se los contaremos, con detalle y pasión.

Un cambio de generación, un cambio de era, donde Serena Williams ha brillado por ser la maestra entre las aprendices. El año próximo las cosas cambiarán y, pecando de ser optimista, veremos el mejor nivel de tenis femenino en mucho tiempo, en el que las aprendices ya han comprendido la lección. ¿Acaso comemos una fresa o un plátano verde? ¿Acaso no sabe agrio y lo dejamos a un lado? El tenis femenino ha esperado una auténtica rivalidad entre las primeras en el ranking varios años, y esa solidez incipiente en 2012, promete confirmarse en 2013, donde veremos un tenis femenino maduro, aunque con tenistas jóvenes y de futuro. Por fin, líderes que han competido entre ellas y en grandes escenarios, que auguran una madurez que será tónica en la WTA del 2013. Quizás, ése haya sido el gran pecado de la WTA todo este tiempo, la falta de constancia y de tiempo para aprender de sus estrellas. Como dijo Sir Laurence Olivier, al final, "la experiencia es algo que no consigues hasta justo después de necesitarla".

El espectáculo de la WTA se prepara ya entre bastidores, la pretemporada comenzó y los papeles se reparten.

Ya les dije como lo haría yo... ¿cómo lo harían ustedes?

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