Gilles Simon aspira a ganar el torneo de su vida

Gilles Simon aspira a ganar en París-Bercy su primer Masters 1000 que le daría una plaza de suplente en Londres

Gilles Simon tiene ante sí el reto de ganar el que sería el primer Masters 1000 de su vida. Sería en su país y le valdría para ir de primer suplente a la ATP World Tour Finals, donde ya estuvo en 2008 alcanzando las semifinales.

Hubo un tiempo donde enfrentarse a Gilles Simon era un serio peligro. Sin una gran capacidad para sacar, ni un golpe demoledor desde el fondo de pista, lo cierto es que nadie quería verse las caras con un hombre que recorría kilómetros y kilómetros por la pista.

Simon ante la oportunidad de ganar París-Bercy. Foto: zimbio.com

Su juego basado en poner bolas profundas, altas y sin peso era una continua trampa. El rival tenía que llevar el peso, y cuando se creía que el punto era suyo, entonces venía la sorpresa. Contragolpe mortal y punto finiquitado, especialmente con un gran revés a dos manos. Todo eso, si antes el contrario no había perdido los nervios cometiendo un claro error no forzado.

Una medicina, que probaron entre otros gente del nivel de Roger Federer o Rafa Nadal y que le valieron para meterse entre otras cosas a la final del Masters 1000 de Madrid en 2008, donde sólo Andy Murray le apartaría del gran título de su carrera.

Y es que ese año, Simon viviría el que fue la gran temporada de su vida. Especialistas en partidos maratonianos y en salvar bolas de break en contra, esa campaña llegó a jugar las semifinales de otro Masters 1000 como Canadá, y sobre todo, las de la Copa Masters de Shanghái, donde Novak Djokovic, a la postre campeón, tuvo que esforzarse mucho para ganarle por un ajustado 7-5 en el tercer set.

Grandes actuaciones que completó con tres títulos (de los diez que ha logrado en su carrera) y que le sirvieron para alcanzar a principios de 2009 su mejor puesto en el ranking, el sexto, después de hacer cuartos de final en el Open de Australia, su mejor resultado en un "grande". Buenas perspectivas para un jugador que sin embargo, no acabó de dar el gran salto en los siguientes años.

Las lesiones, sobre todo en la rodilla, y el nacimiento de su hijo, convirtieron a Simon en un buen jugador, siempre entre los 20 primeros, pero sin la capacidad de volver a asaltar el Top 10. Este año, la historia parecía repetirse, vigésimo del mundo, y tras romper con su entrenador de toda la vida Thierry Tulasne, la vida parece ahora darle una oportunidad, y además en el torneo que soñaba ganar desde niño, cuando acudía a ver a sus ídolos.

Sin Federer en el camino, ausente desde antes de comenzar París-Bercy, su cuadro no ha sido precisamente fácil, aunque bien es cierto que le ha acompañado la suerte. El chipriota Marcos Baghdatis en primera ronda, el rumano Victor Hanescu en segunda ronda ( como "lucky loser"sustituyendo al suizo), o el lesionado Kei Nishikori, le facilitaron enormemente las cosas.

Simon puede jugar la final de Bercy

En cuartos, ante Tomas Berdych, ya sí se pudo ver la mejor versión de Simon, esa que será necesaria ver en semifinales, cuando se enfrente con el hasta este torneo desconocido, Jerzy Janowicz. Si gana, el tenista de Niza tendrá este próximo domingo, la ocasión de su vida, ganar un Masters 1000. El premio, en su casa, y la posibilidad de ser suplente en Londres. Una buena oportunidad que no dejar escapar.

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