David Nalbandian da por terminada la temporada y ¿la carrera?

El argentino no disputará la gira europea de pista cubierta y cierra la temporada, y quién sabe si también su carrera

El argentino David Nalbandian no volverá a jugar más esta temporada al anunciar que todavía no se ha recuperado de su lesión abdominal que sufrió el pasado mes de agosto, una decisión que abre las puertas a una posible retirada. El jugador de Unquillo tenía previsto participar en los torneos de Estocolmo, Valencia y París-Bercy antes de acabar el año, pero el hecho de no remitir las molestias han provocado que el jugador haya optado por esta decisión.

Nalbandian, actualmente se encuentra en el puesto 63 del ranking y no juega un partido desde agosto, cuando cayera en los octavos de final de Winston Salem contra el ucraniano Alexandr Dolgopolov. En un principio, el jugador se produjo la lesión días antes de enfrentarse a su compatriota Juan Martín del Potro en la primera ronda del US Open.

Aunque en principio todo apuntaba que el cordobés estaría listo para las semifinales de la Copa Davis contra la República Checa, lo cierto es que ni en el torneo de la Ensaladera ni en la gira asiática el jugador pudo llegar a tiempo.

Cuando parecía que la temporada de pista cubierta sería la de la vuelta al circuito de David Nalbandian, ahora el argentino anuncia que no volverá a disputar un partido en este año 2012, poniendo de esta forma cada vez más interrogantes a una posible continuidad en el mundo del tenis.

La temporada de Nalbandian ha sido más que discreta hasta la fecha. El argentino sólo ha conseguido disputar una final, en el torneo de Queen´s y además no pudo finalizarla tras ser expulsado por golpear a un juez de silla.

Junto a ello, unos cuartos de final en el Masters 1000 de Indian Wells y dos semifinales en torneos menores ATP 250 completan una de las peores campañas de Nalbandian desde sus inicios en el profesionalismo. Poco bagaje, para uno de los mayores talentos con una raqueta en la mano.

La carrera de David Nalbandian ha estado marcada por la irregularidad. Capaz de ganar la Copa Masters en 2005 ante Roger Federer tras remontar dos sets abajo y de acabar cinco años como Top 10, fue además capaz de asombrar al mundo al llegar a la final de Wimbledon en 2002 que perdería con el australiano Lleyton Hewitt.

Sin embargo, las lesiones de los últimos años han privado de ver a este jugador espectacular con una habilidad tan innata para golpear al revés, para abrir ángulos o para anticiparse a los restos de los mejores saques como pocas veces se ha visto en el circuito.

Nalbandian podría anunciar su adiós al tenis

Perfil de Nalbandian

La explicación de su juego, quizás, haya que buscarla en su infancia. Descendiente de abuelo armenio, éste le construyó una pista de cemento en lugar de la tradicional tierra batida para que practicará con sus hermanos mayores.

Una gran idea, como quedó demostrado desde muy pronto. Con 12 años ya era el mejor tenista de su categoría en Argentina. Con 14 se coronó campeón del mundo en Japón. Con 16 ya era campeón junior de un Grand Slam derrotando al otro gran líder de su generación: Roger Federer.

Su espectacular trayectoria le llevó a hacerse profesional en el año 2000, donde se estrenó con una derrota en tres sets ante un ex número 1 como Jim Courier en Miami. Al año siguiente, llegaría su primera final en Palermo, donde Felix Mantilla le pararía los pies.

Pero el gran salto de calidad lo daría en 2002. De repente, una espectacular actuación en Wimbledon le daba a conocer al gran público. Sorprendentemente un argentino se clasificaba por primera vez en la historia para la final del tercer grande de la temporada y además lo hacía jugando desde detrás de la línea de fondo.

Nalbandian y Hewitt disputaron la final de Wimbledon 2002

La fiesta no pudo ser completa ya que Lleyton Hewitt le ganaba de forma fácil, pero el mensaje de que había emergido un nuevo talento en el circuito quedaba constatado. Ese mismo año, vendrían sus dos primeros títulos (Estoril y Basilea) que le aupaban a finalizar el año entre los 15 mejores.

En 2003, Nalbandian se estrenaría por primera vez en su carrera en el Top Ten. Y lo haría, entre otras cosas, por llegar a su primera final de Masters Series que perdería contra Andy Roddick. Precisamente, con el norteamericano se toparía en su actuación más brillante del año, las semifinales del US Open. Sólo el cañón de saque de Roddick le podría detener en un partido en el que llegó a disponer de bola de partido para la gran final. Pese a todo ello, el “Rey David” acabaría disputando por primera vez en su carrera la Copa Masters de Houston.

En el 2004, la línea de resultados volvió a ser muy parecida con unas inéditas semifinales en Roland Garros contra Gaudio y dos finales más de Masters Series en Roma y Madrid.

Sin duda, el gran año del tenista de Unquillo sería 2005, donde además de sumar tres cuartos de final en los torneos grandes, lograría el que ha sido su gran título: la Copa Masters. Y lo haría de forma rocambolesca, pues entró a última hora en el torneo supliendo a Andy Roddick y estando clasificado el 12º en el ranking.

Su final contra Roger Federer, en un partido donde levantó dos sets en contra al suizo, le coronaría como maestro y dejaba bien a las claras de que era uno de los pocos tenistas que podía hablar de tú a tú al helvético en una pista.

Y es que si a alguien temía por aquella época el número 1 era a Nalbandian, un tenista que había sido capaz de vencerlo las cinco primeras veces que se habían enfrentado. Su tremenda capacidad al resto y su apertura de ángulos con el revés desarbolaban a un Federer acostumbrado a llevar el ritmo de los partidos.

La temporada siguiente Nalbandian lograría el que ha sido su mejor puesto en el ranking, tercero, gracias a actuaciones brillantes como las semifinales de Australia y Roland Garros. Con las semifinales en el torneo australiano además conseguía ser el primer tenista sudamericano en alcanzar la penúltima ronda de todos los Grand Slams.

Sin embargo, le quedaría el sabor amargo de su primera derrota en un final de Copa Davis, donde a pesar de conquistar los dos puntos(ante Safin y Davydenko) de individuales Argentina caería contra Rusia. Un golpe duro a nivel anímico que le influyó en el inicio de 2007.

Un 2007 un tanto raro que permitió ver al Nalbandian del futuro. Un jugador increíble con una técnica exquisita capaz de lo mejor, pero también sometido a la irregularidad y a las constantes lesiones. No obstante, para el recuerdo quedaría su excelente “rush” final de temporada, que le serviría para imponerse en los Masters Series de Madrid y París-Bercy. Victorias además a lo grandes pues en ambos torneos derrotaba a Nadal y Federer entre otros muchos grandes jugadores (Djokovic, Berdych, Del Potro o Ferrer también se incluyeron entre las víctimas).

Nalbandian ganó París-Bercy a Nadal

Esa espectacular hazaña no le valdría sin embargo para meterse en la Copa Masters, pero sí para ganarse la admiración y el cariño de todo el público. Y es que si algo había quedado claro, era que cuando el “Rey David” quería su nivel era inalcanzable para el resto.

A partir de ahí, el talento de Nalbandian se dejo ver a cuentagotas, reservándolo en especial para la Copa Davis, donde realizó algunos de los mejores encuentros de su vida.

Un talento malgastado

Roger Federer y Rafa Nadal han sido algunos de los jugadores que han sufrido en sus carnes el juego de Nalbandian. El propio tenista balear llegó a comentar tras levantarle cinco bolas de partido en Indian Wells que jugar contra el argentino es difícil pues si le tiraba al revés era malo y se le buscaba la derecha aún es peor.

Nalbandian siempre es duro para Nadal y Federer

Sin embargo, esas dificultades en las que ponía a sus rivales podían haber sido todavía mayores si el argentino hubiera explotado todo ese talento natural para el juego. Las lesiones, en especial una dura operación de cadera y una preparación física deficiente le han hecho no llegar a las cuotas que se esperaban de él.

Y es que para el cordobés, existen muchas más cosas en la vida que el tenis. Entre ellas, los rallys, donde también es capaz de mostrar su talento al volante, y la pesca.

Actividades todas ellas que le sirven para desconectar de la raqueta, pero que privan al espectador de tener a un tenista de sus características más volcado con el tenis. Una pena, aunque quede el consuelo de que aún sueña con ganar una Copa Davis.

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