Andy Murray e Ivan Lendl forman la pareja más perdedora de finales de Grand Slam y se baten con algunos de los jugadores más desafortunados en su balance de partidos ganados y perdidos en la última jornada de un “major”. La derrota de Murray, que supondría la quinta consecutiva en una final de Grand Slam, sólo tendría un precedente. El único jugador que tiene un balance similar es Fred Stolle, que perdió sus primeras 5 finales de Grand Slam entre 1963 y 1965, antes de ganar su primer grande en Roland Garros ante Tony Roche.
El inicio de Fred Stolle (0-5)
Siempre hemos comentado la dificultad de comprar épocas pasadas con el presente y más cuando lo hacemos con la primera parte de la década de los 60, con el tenis a lomos entre el profesionalismo y el aficionado. Stolle por entonces se encontró con un muro que le ganó cuatro finales consecutivas como Roy Emerson. Antes de todo esto había perdido la final de Wimbledon en 1963 ante Chuck McKinley (9-7, 6-1 y 6-4). 1964 fue un auténtico martirio y perdió tres finales de Grand Slam contra el mismo rival, su compatriota Emerson, que le ganó en Australia (3-0), en Wimbledon (3-1) y en el US Open (3-0). En 1965 volvería a jugar 3 finales de Grand Slam y perdería dos de ellas, pero la sangría de derrotas se cortó en Roland Garros, después de haber perdido su quinta final, de nuevo contra Emerson en Australia. Tras redimirse en París, Stolle volvió a vestirse de gran “loser” para perder como siempre a manos de Emerson nuevamente en Wimbledon, (donde cerró un balance en finales de 0-3). Afortunadamente para él, su última final la ganó en el US Open y ante otro compatriota como John Newcombe (4-6, 12-10, 6-4 y 6-4), para cerrar un balance 2-6 en finales de Grand Slam.

Lendl, otro “loser”
Si alguien le puede enseñar a corto plazo cómo quitarse el estigma de “loser” (perdedor) en finales de Grand Slam no es otro que Ivan Lendl. El checo, (hoy con pasaporte estadounidense), tuvo la losa de sentirse un perdedor de finales durante cuatro años antes de quitarse la espina y abrir un ciclo de victorias que le encumbran como uno de los grandes. No obstante, con 11 derrotas en este tipo de partidos, es el líder indiscutible hasta hoy de los “losers”. Sus cuatro primeras derrotas se produjeron en Roland Garros ante Bjorn Borg (1981), Jimmy Connors en el US Open de 1982, Mats Wilander en el Open de Australia de 1983 y nuevamente Jimmy Connors en 1983.
Lendl, como Murray, tuvo que convivir en una época muy difícil. En sus inicios como profesional, y a pesar de su enorme talento, se encontró con una mezcla de generaciones donde convergían muchos grandes campeones. Además del propio Borg, Connors o McEnroe, cruzó con Wilander, Becker o el mismísimo Stefan Edberg. Todos ellos grandes leyendas del tenis.

En su caso, Murray ha coincidido con Roger Federer, (un fenómeno todoterreno y casi imbatible en pistas de hierba e indoor), Rafael Nadal, (el dominador de la tierra batida) y un Novak Djokovic que también es todoterreno, pero además, es un auténtico depredador en pistas rápidas. En estas circunstancias todavía no ha podido jugar una final de Roland Garros, aunque dadas las circunstancias, y con Nadal en el estado en que se encuentra no sumar un título en este Grand Slam parece hasta lógico. Federer, que sí lo ha conseguido aprovechó la única eliminación de Rafa en su historia como profesional en París a mano de Soderling para poder conseguirlo.

Volviendo a Lendl, el actual entrenador de Murray era un gran jugador y muy polivalente, pero dominó más en pistas de tierra batida. Ganó 3 veces Roland Garros, (allí consiguió su primer Grande ante John McEnroe en 1984), aunque perdió otra final en París, ante Mats Wilander en 1985, antes de cerrar sus últimos dos títulos en el Gran Slam sobre polvo de ladrillo: 1986 ante Pernfors y 1987 ante el propio Wilander.
Lendl nunca consiguió ganar Wimbledon, donde perdió dos finales consecutivas, la primera ante Boris Becker en 1986 y la segunda ante Pat Cash en 1987.
Pero su gran torneo fue el US Open. Allí jugó 8 finales consecutivas, 8. Aunque el balance no fue del todo positivo: 3-5, hay que destacar su facilidad para ganar partidos y competir al máximo nivel el Flushing Meadows. Hay que recordar que, por entonces, el nivel de los participantes era durísimo, muchos estadounidenses defendían el torneo como algo personal y hablamos de hombres del nivel de McEnroe o Jimmy Conors, además de los suecos, Wilander y Edberg y otros como los Boris Becker o su propio compatriota y ganador de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos Miroslav Mecir.
Para ganar en Australia tuvo que esperar a los últimos grandes años de su carrera 1989 y 1990, aunque allí ya había perdido ante Wilander en 1983 y cayó en su última final de Grand Slam en 1991.
Otros “Losers”
Antes de continuar hablando de jugadores que más finales de Grand Slam han perdido como “losers” queremos manifestar nuestro máximo respeto a todos los jugadores que han jugado una final de Grand Slam. Muchos, muy buenos, han acabado su carrera o están en el ocaso de la misma sin conseguir tal hazaña y más todavía en tiempos como los que corren. Hablamos de aquellos que han tenido menos acierto a la hora de jugarlas y de los que más finales de Grand Slam han perdido.
En este orden de cosas, parece destacable hablar del balance entre derrotas y victorias, porque hay quienes han perdido muchas, pero su concepto de “loser” no puede aceptarse porque han ganado muchas y en muchas ocasiones tantas o más de las que han perdido.
Jaroslav Drobny, 4 primeras perdidas seguidas (3-5)
Tenista de origen checo que compitió también bajo nacionalidad egipcia y que también encadenó 4 derrotas consecutivas antes de equilibrar, un poco, su balance. Drobny perdió en Roland Garros en 1946 ante Mercek Bernard, y en 1948 ante Frank Parker, además de caer contra Ted Schroeder en Wimbledon en 1949 y Budge Patty de nuevo en la final de París. Tras estas cuatro derrotas, consiguió alzarse con su primer título de Grand Slam. Fue en Roland Garros en 1951 y contra Eric Sturgess cuando, por fin, Drobny rompió su racha negativa. En el 52 repitio título, esta vez ante Sedgman, aunque este mismo año perdió ante él en la hierba de Wimbledon.
Su balance (2-5) lo mejoró cuando consiguió, al fin, su primer y único Wimbledon al derrotar a Ken Rosewall en 1954. Fue su última final.
John Bromwich (2-6)
Este australiano desarrolló su etapa como tenista entre finales de los años 30 y durante la década de los 40. Perdió sus dos primeras finales de Grand Slam ante Vivian McGrath y Don Budge en el Open de Australia 1937 y 1938. Después fue capaz de conseguir sus dos únicas victorias en 1939 y 1946, para enlazar desde entonces otras cuatro derrotas consecutivas. En 1947 ante Dinny Pails, en el 48 ante Adrian Quist y en 1949 ante Frank Sedgman, todas ellas en el Open de Australia, pero también intercaló en 1948 una derrota en la final de Wimbledon ante Bob Falkenburg.
Bill Johnston (3-6)
Este jugador estadounidense que compitió a principios de siglo, también tiene un balance muy negativo con un 3-6, pero nunca encadenó 4 derrotas consecutivas. Su peor racha fue encadenar 3 derrotas consecutivas ante Bill Tilden en las finales del US Open de 1923 hasta 1925. En realidad Bill Tilden fue el Roy Emerson de Stolle para Johsnton. De hecho, Tilden le ganó en el US Open las finales de 1920, 22, 23, 24 y 25, pero en medio de estas derrotas, él consiguió ganar Wimbledon en 1923. Antes había conseguido derrotarle en su primera final de US Open (nos referimos en la primera en la que se enfrentaron ambos), en 1919, y en 1915 consiguió su primer “major” al derrotar a Maurice McLoughlin también en el US Open.
Con todo este palmarés su balance en finales se quedó 3-6 y con Bill Tilden en 1-5.
Arthur Gore (3-5)
El británico compitió a lomos entre finales del siglo XIX y principios del XX y todas sus finales fueron en Wimbledon. Sin embargo, Gore tuvo la suerte de ir intercambiando victorias con derrotas aunque el balance no le es muy positivo; 3-5. Perdió la primera que jugó ante Reggie Doherty, ganó la segunda ante el mismo rival en 1901, pero volvió a perder en 1902 ante el hermanísimo; Lawrence más conocido como Laurie. En estos primeros años sus duelos fueron contra los hermanos Doherty, pero continuó con su progresión. En 1907 perdió su tercera final de Wimbledon, esta vez ante el australiano Norman Brookes, pero enlazó dos victorias consecutivas en 1908 y 1909 (en sendos partidos a cinco sets), para igualar 3-3 su balance. Sin embargo, las cosas se torcieron cuando en 1910 y 1912 perdió ante Anthony Wilding para dejar su balance en negativo.
Jean Borotra (5-6)
El tenista francés de la época de los años 20 y principios de los 30, tiene un balance que, según algunos historiadores computa con 5 títulos y 6 finales perdidas y otros lo dan como 4-6, dado que su primera victoria, en 1924 y ante René Lacoste, no se le computa porque, por entonces Roland Garros era un torneo cerrado para tenistas franceses. No obstante, y después de haber computado a otros jugadores en otros torneos, nosotros le daremos un balance de 5-6.
Borotra fue alternando sus victorias con sus derrotas, aunque también entra dentro del apartado de “losers” porque tuvo un hombre coetáneo y compatriota, como René Lacoste, que le sometió con un 0-4 de forma consecutiva en finales de Grand Slam después de haber perdido contra Borotra las dos primeras que disputaron, en Roland Garros y Wimbledon de 1924. Desde entonces Borotra perdió contra Lacoste en Roland Garros (1925 y 1929), en Wimbledon (1925) y en la final del US Open, por entonces conocido como US National Singles Championships (1926).
Otros grandes campeones en dificultades
De aquí en adelante hablaremos de jugadores con un balance paritario o con ventaja entre finales jugadas; ganadas y perdidas. Sin embargo, muchos de ellos tienen un estigma perdedor, bien ante algún jugador o bien en algún Grand Slam que se les atragantó sobremanera. Sólo hablaremos de “loser” en el caso de haber perdido 5 o más finales o de tener un balance en estas alturas (finales de Grand Slam) de rachas de 3 ó más derrotas sobre la misa superficie o sobre el mismo rival:
Más de 5 derrotas y 3 consecutivas
Stefan Edberg es un gran campeón y su balance es favorable, (6-5), pero encadenó tres derrotas consecutivas en Roland Garros 1989, Wimbledon 1989 y Australia 1990.
Rafael Nadal, no sólo encadenó tres derrotas consecutivas sino que, además, lo hizo contra el mismo rival; Novak Djokovic, que le dominó en Wimbledon y US Open en 2011 y también en Australia 2012.
También Jimmy Connors perdió tres finales de forma consecutiva, con el agravante de encadenar dos rachas así y una de ellas en el mismo año (1975): Australia (Newcombe), Wimbledon (Ashe) y Estados Unidos (Orantes).
Agassi fue sometido por Pete Sampras en 4 finales. Pero no fueron consecutivas y él también le ganó una . Andre perdió contra Pete en Estados Unidos las de 1990, 1995 y 2002 y también Wimbledon 1999. Él le ganó en Australia en 1995.
El de Las Vegas perdió cuatro finales de US Open, aunque consiguió 2 victorias en Nueva York.
Con 7 finales es uno de los hombres que más ha perdido, pero ganó 8.
Con un balance de 8-8 está Ken Rosewall. Rosewall fue un gran campeón, pero acabó con un balance de 0-4 en Wimbledon donde perdió contra Drobny (1954), Lew Hoad (1956), Newcombe (1970) y Jimmi Connors (1974).
También es curiosa la racha de dos de los hombres que están considerados los mejores del mundo: Por un lado Bjorn Borg que consiguió 11 títulos pero que perdió 5 finales: 4 de ellas del US Open, torneo que nunca consiguió ganar en su carrera deportiva y donde McEnroe y Connors le pusieron tope con dos victorias cada uno. La única final que perdió y no fue en territorio estadounidense fue en Wimbledon ante McEnroe en el 81.
Por su parte Roger Federer es el mejor jugador en términos globales y el que bate todos los récords, no sólo en el número de victorias (17), sino también en el mejor balance: (17-7) y sin embargo, encadena una racha de 4 finales perdidas en Roland Garros y con un verdugo común: Rafael Nadal que le ha ganado 6 de las 7 finales que ha perdido de Grand Slam en su vida: 4 en París, una en Wimbledon y otra en Australia. Sólo Del Potro, además de Nadal, sabe lo que es ganarle una final de Grand Slam al suizo.
Otros muchos jugadores han perdido 3 ó más finales de Grand Slam o tienen números negativos en estos conceptos, pero no tan llamativos o repetidos como 4 o más veces perdidas en algún concepto.
Con todo esto, sería justo también incluir en esta lista a Andy Roddick, que no llegó a perder 5 finales de Grand Slam, pero que sí perdio 4 y todas ellas contra el mismo rival: Roger Federer.
Jugadores con 5 o más finales perdidas:
ROGER FEDERER 17-7 (+10)
PETE SAMPRAS (14-4) (+10)
ROY EMERSON (12-3) (+9)
BJORN BORG (11-5) (+6)
RAFAEL NADAL (11-5) (+6)
ROD LAVER (11-6) (+5)
BILL TILDEN (10-5) (+5)
KEN ROSEWALL 8-8
ANDRE AGASSI 8-7
JIMMY CONNORS 8-7
JACK CRAWFORD 6-6
STEFAN EDBERG 6-5
IVAN LENDL 8-11
JAROSLAV DROBNY 3-5
ARTHUR GORE 3-5
BILL JOHNSTON 3-6
JOHN BROMWICH 2-6
FRED STOLLE 2-6

