La tierra batida azul se presenta en Madrid en sociedad

El contraste de color favorece el seguimiento del juego; El bote y el desplazamiento, las dudas

Mañana arranca el Mutua Madrileña Madrid Open con la principal novedad de la tierra batida azul. Una superficie inédita en la historia de la ATP. Con esta premisa y con este condicionante del que todavía no podemos alcanzar a saber hasta qué punto puede influir en el rendimiento de los tenistas, se ha presentado la web que oficializa y presenta la tierra batida azul. En principio parece que las características son exactamente iguales que la tierra batida original, (color ocre, naranja o rojizo dependiendo de quién lo describa).

Modificaciones técnicas en el color

En realidad, la superficie que conocemos como tierra batida no es otra cosa que una capa de polvo de ladrillo triturado sobre una base más dura. El polvo del ladrillo amortigua los botes de la pelota, acomoda la misma y la impulsa más alta que si la fricción se produce sobre una superficie más plana. Cuando menos granulada es una pista, más rápida es y menos bota. Los jugadores que la han estado probando esta semana no han encontrado grandes diferencias en las dos características principales de esta superficie, el bote y el desplazamiento, (los posibles derrapes). En principio, la pigmentación de la tierra batida para darle el color azul deja un poco más compacto los granos de tierra, aunque los ensayos con los botes han sido muy similares en los resultados finales a los que se consiguen en pistas normales recién instaladas.

Fabricación

El proceso se escalona en cuatro etapas, el mezcaldo de la tierra batida con el pigmento líquido con una disolución química que le da el color azul, la penetración del color en el granulado, el secado y finalmente la homogeneización.

Se ha conseguido un producto, una tierra batida, cuyo propósito principal, (amén del impacto publicitario que consigue la marca que patrocina el torneo), la distinción de la pelota con un mayor contraste del color amarillo de la pelota con el azul. Se ha conseguido fijar el color y que sea homogéneo, uniforme y que no destiña con el desgaste de la misma.

Los principales objetivos a superar por la fabricación de la pista era la granulometría, (que fuera similar y que el grano tuviera la misma textura y diámetro), color y resistencia al lavado, absorción del agua, resistencia y biocompatibilidad, (que no fuera tóxico).

Todas las características han pasado los test con buena nota. Ahora sólo falta la aceptación generalizada de los jugadores, que, a expensas de que se inicie la competición parece generalizada.

Maria Sharapova fue la primera tenista Top 5 que en sus entrenamientos dio su beneplácito: “La pista azul es única”.

Novak Djokovic ya está en Madrid entrenándose y no ha vuelto a mostrar su disconformidad.

Comentarios recientes