Federer no tiene espíritu de equipo; Jugadores ATP vs Jugadores Davis

Ha marginado esta competición muchos años y ha sido incapaz de conquistarla

Roger Federer es, probablemente, el mayor talento que haya dado el tenis mundial. En un deporte tan, evidentemente individualista, la calidad, la psicología y saber abstraerse de todo para confiar sólo en tus propias fuerzas es muy importante. Roger, con la treintena cumplida, sólo compite contra sí mismo y contra su propia leyenda. No cabe duda. Sus récords quedarán para los anales de la historia y ha hecho más grande el concepto deportista. Un señor, la elegancia personificada y un ejemplo para futuras generaciones de tenistas y de cualesquiera deportistas que se precien. Sin embargo, habrá un pero y una peca en su expediente. La Copa Davis. No ha sido nunca un buen líder del equipo y este fin de semana no sólo le ha decepcionado en la pista sino también en sus comentarios. Roger, acusó a Wawrinka de ser el culpable de la derrota del equipo. Cuando menos, inapropiado. Aunque es veradad que su compañero de equipo no rindió al nivel esperado, que jugó un partido por debajo de su nivel ante Mardy Fish y que no estuvo bien en el doble, no es menos cierto que Wawrinka, número 26 del ranking ATP, perdió contra el número 8. Sin embargo, la derrota realmente inexplicable es la suya. La del número 3 del mundo y número 1 del equipo ante el número 17 de la ATP y número 2 del equipo rival. En la Copa Davis, el equipo necesita un líder, un bastión, y el hombre que tenía que ser más sólido y defender sus tres puntos era él. Si Federer no gana nunca la Copa Davis no será por culpa de sus compañeros. Él nunca le dio una importancia superior a los retos individuales de su carrera en la ATP. Es perfectamente comprensible, pero es inaceptable que cargue la culpa contra el resto del equipo. Si Federer gana 12 puntos en Copa Davis, tiene garantizada una Ensaladera. Pero para eso tiene que ganar sus dos puntos individuales y el doble. La pareja campeona olímpica podría haber dado más de sí. Sin embargo, la excusa no vale. Federer es el peor número 1 del mundo, que haya estado en esta posición con una cierta regularidad en su balance y sus prestaciones y el único junto a Marcelo Ríos y Thomas Muster, que no ha conseguido una Ensaladera.

Federer fue a Australia el año pasado. Foto:lainformacion.com/

El peor jugador de Davis de los números 1 ATP


Las estadísticas no engañan. Aunque su porcentaje de victorias y derrotas es mucho mejor que el de algunos de sus rivales en esta comparativa, lo cierto es que no se puede medir su nivel de compromiso y competitividad con respecto al de sus homónimos en este apartado, o sea, números 1 en el ranking ATP y sus prestaciones en Copa Davis.
Federer ha ganado 41 partidos de los 55 disputados. Como individuales, sólo ha perdido 7 de los 37 que ha jugado. En estas cifras, es uno de los mejores por porcentajes, pero el liderazgo se tiene que ejercer desde el compromiso y la continuidad. La mayoría de sus partidos de Copa Davis los ha jugado en la fecha que más le ha interesado y casi todos los años, como máximo ha jugado una eliminatoria. Jugó de manera continuada hasta 2003, donde, además llegó a semifinales. Con un equipo donde todavía sobrevivía Marc Rosset, campeón Olímpico en Barcelona 1992, se presentó con Kratochvil como escudero en los individuales. Evidentemente, para poder seguir adelante necesitaba un gran desgaste y ganar todos los puntos él en persona. Así lo hizo contra Holanda, aunque perdió el partido de dobles con George Bastl, pero consiguió los puntos más importantes ante Sluiter y Schalken, para poner la eliminatoria en ventaja y confiar en que su compañero se deshiciera del gigante Martin Verkerk.
Después consiguió la hombrada contra Francia en Toulouse donde se impuso respectivamente a Escude, Santoro y al doble con Rosset. Su primera gran oportunidad de ganar una Ensaladera se presentaba entonces. La dificultad fue máxima porque le esperaba en el Rod Laver Arena de Melbourne el mejor equipo del momento, Australia. Ganó su primer partido ante Philippoussis, pero perdió ante el poderoso doble formado por Arthurs y Woodbridge, el mejor del mundo por entonces y más tarde su partido de individuales antes Lleyton Hewitt.

Allí acabaron las esperanzas más remotas de Roger en esta competición.
Anteriormente había peleado por su país. Especialmente tuvo mucho mérito en ganarle a Estados Unidos en Basilea 3-2, consiguiendo él los tres puntos tras derrotar a Gambill y Todd Martin además de conseguir el punto del doble con Lorenzo Manta.
Tras caer en la primera ronda de 2002 ante Rusia, aunque él había conseguido los dos puntos de individuales ante Kafelnikov y Safin, que conseguirían la ensaladera para el país ruso esa misma temporada, también peleó por mantener a Suiza en el Grupo Mundial en Marruecos, donde también tuvo que sumar los tres puntos para poder pasar la eliminatoria. Ganó a Arazi y El Aynaoui, en individuales y luego en el doble con Bastl.
Pero, a partir de 2003 su presencia se fue diluyendo y se dejó ver con cuentagotas.
Aún en 2004 peleó contra Rumanía y volvió a sumar los tres puntos, pero no pudo con los franceses que aprovecharon los dos individuales donde no jugaba él y el doble, (donde le vencieron Escude y Llodra haciendo él pareja con Allegro), para sacar los tres puntos necesarios.
En 2005 sólo jugó el Play Off para no descender y sacó los dos puntos que jugó. En 2006, también jugó el play off ante serbia; ganó sus tres puntos, ante Djokovic, Tipsarevic y el doble. No jugaba en las primeras rondas del Grupo Mundial, pero echaba una mano, (grande), para que no descendiera.


El objetivo de 2012


Así lo hizo hasta 2010, donde no compitió. El año pasado, volvió a ponerse a disposición del equipo. El plan era volver al Grupo Mundial para competirlo junto a Wawrinka. Consiguió el ascenso tras derrotar a Portugal y Australia y sacando todos los puntos individuales, pero al llegar al Grupo Mundial pinchó.
Una de las claves de la derrota suiza en su última gran tentativa fue la bajada de nivel de Stanislas Wawrinka, no cabe duda.

El punto de su compañero era clave, porque una victoria del número 2 suizo hubiera hecho cambiar todo el planteamiento de la eliminatoria. El 1-0 dejaba en manos de Roger el partido contra Isner donde una victoria hubiera permitido descansar el sábado a los dos titulares para sacar uno de los dos últimos puntos. No fue así. En efecto, Wawrinka jugó medroso y apocopado ante Fish. Su revés, principal arma del helvético se encontró con el de un norteamericano que también le tiene mucha fe a su golpe cruzado. No encontró cómo hacerle daño y regaló sobre todo el primer set. Después en el cuarto, vio cómo inmediatamente le rompían y lo dejó todo para el quinto. No estuvo acertado.


Sin embargo, la verdad es que Federer tuvo que ganar su partido ante Isner. El número 1 del equipo es y será siempre él cuando esté sobre la cancha, y su papel en estas eliminatorias, ya lo sabe, es competir en los tres puntos y ganar, al menos dos. Los de individuales. En la derrota de Roger estuvo la sentencia. No en la de Wawrinka. Después en el doble, la presión pudo con los helvéticos y la pareja norteamericana selló su pasaporte a la siguiente ronda y enterraba mucho más que una eliminatoria. Posiblemente la última participación de Federer en Copa Davis para tratar de competirla hasta el final y con opciones de ser campeón.


Otros números 1


La historia es cruel y las comparaciones son odiosas. De la misma manera que Federer sostiene el “tete a tete” con cualquier jugador de la historia en su palmarés ATP, no es igual si lo hacemos con muchos de ellos en sus prestaciones de Copa Davis. También es verdad que ninguno fue suizo y tuvo que competir “manco”. Sin un gran acompañante o sin un gran equipo a sus espaldas. Los números 1 del mundo en los últimos 30 años se han repartido en pocas nacionalidades que, históricamente han sido las grandes súper potencias del mundo del tenis. Estadounidenses, australianos, suecos, rusos y españoles copan la lista y son los representantes de los países con más títulos en su historia. (Curioso, sin embargo, que no haya ningún francés en esta larga lista y, en cambio, hayan conseguido alguna Ensaladera y ser una gran potencia en la competición, muestra clara de que no es cuestión de un solo hombre, sino de un gran equipo o de un país con muchos recursos para poder competir).

Edberg puede considerarse el mejor jugador de Davis de la historia. Foto:lainformacion.com/

Pero, en definitiva y por ir haciendo un repaso, parece tremendamente injusto, comparar los palmareses de Wilander y Stefan Edberg con el de Federer en esta competición. Concretamente fue el propio Mats Wilander quien le reclamó más… testosterona para ganar a Nadal. Sin embargo, el sueco nunca fue número 1 del mundo. Para Wilander el precio del número 1 en la ATP estuvo siempre carísimo. La competencia fue altísima. Sin embargo, la Davis fue su gran torneo debido, sobre todo al gran equipo que tenía entonces Suecia y al apoyo de su compañero Edberg. Suecia encadenó 7 finales consecutivas gracias a estos dos monstruos que eran la crema del tenis mundial.
Sin embargo, otros tenistas como Patrick Rafter, Lleyton Hewitt, Jim Courier, Carlos Moyà, Yevyeni Kafelnikov, Marat Safin, Pete Sampras, Andy Roddick o el mismísimo Ivan Lendl, han conseguido ser número 1 del mundo y, además, ganar, al menos una Copa Davis.
En caso de los españoles, Moyá y Ferrero como pioneros en su país y como referentes en sus eliminatorias fueron los dos primeros españoles que consiguieron la condición de número 1 de su país, como Federer, pero ellos sí fueron capaces de liderar a sus respectivos equipos para hacerse con la Ensaladera. Es verdad que ambos tuvieron más colaboración del resto de sus compañeros. Por entonces, inicio de 2000, España ya contaba con extraordinarios jugadores de tierra batida capaces de complicarle la existencia a cualquier jugador. En casa era un equipo casi imbatible. Contaba con varios ganadores de Roland Garros, llegaron a coincidir, Moyá, Ferrero y Costa con un título en París y Corretja, con dos finales en la tierra batida del torneo francés. Esto suponía que España era un equipo extremadamente peligroso en casa. Un punto distinto a los problemas que ha tenido Federer para poder atacar la competición. Para Roger no era cuestión de jugar en hierba, pista dura o tierra batida. Él es capaz de ganar en cualquier superficie y ser peligroso para cualquier equipo donde sea. Pero necesitaba un especialista en dobles o un compañero que le garantizara otro punto.

Agassi siempre estuvo muy comprometido con la Davis. Foto:lainformacion.com


Tampoco puede tener comparación con Andre Agassi, Andy Roddick o Jim Courier. Los norteamericanos siempre han tenido una gran selección detrás que apoyaba sus gestas en Davis. O un doble buenísimo que les desatascaba eliminatorias igualadas, o un compañero a su altura capaz de ganar a cualquiera también.


Los rusos, encabezados por Marat Safin, también han sido más carismáticos y más “competitivos” en Davis a pesar de ser jugadores muchísimo menos consistentes que Federer. También es verdad que sus equipos eran muy completos y hombres como Davydenko, Youzhny, Andreev… no son números 1 del mundo, pero han podido sacar muchísimos puntos y ayudar tanto en individuales como en dobles.
Sin embargo, es curioso, de la misma manera que Kafelnikov cuenta con la Ensaladera de 2002, y las finales perdidas de 1995 y 1994 ha quedado como otro jugador muy malo de esta competición. Siempre ha sido un buen complemento pero nunca un líder. Sin embargo, llevará siempre el entorchado de 2002.
En cambio, Marat Safin, que era un tenista menor comparado con los grandes monstruos de los que estamos hablando, fue ídolo y líder en 2002 y 2006. No sólo porque consiguió los puntos decisivos sino porque, además, jugaba los puntos de individuales y de dobles. Safin fue un hombre Davis 100%. Tiene peor porcentaje de Federer a todas luces, pero ayudó a su equipo a ganar dos Ensaladeras y lo lideró por encima de todos sus compañeros para alzarse con ellas. Renunció a competiciones o hizo viajes transatlánticos para ir a Moscú desde cualquier parte del mundo para jugar y ganarlas. Eso, es lo que la Davis tiene que recriminarle a Federer y por estas cosas, posiblemente, acabe sin este título en su palmarés.

Safin fue peor jugador que Federer ATP, pero mejor jugador de Davis. Foto:lainformacion.com/EFE


El caso de Ivan Lendl


La comparación más sangrante le llega con Ivan Lendl. El jugador checoslovaco de nacimiento y más tarde nacionalizado estadounidense, consiguió la ensaladera para su país en 1980. Diremos, para empezar, que el formato de competición no era exactamente igual, y que Lendl no tuvo que competir contra norteamericanos y australianos para hacerse con ella. Una eliminatoria contra Estados Unidos de McEnroe y Connors hubiera sido una auténtica quimera, pero no deja de tener mérito que Lendl tampoco tuviera detrás un equipazo ni un compañero de renombre. Todas las eliminatorias las ganaba él con el sudor de su frente y el talento de su raqueta.

Lendl ganó una Davis él solo con Checoslovaquia. Foto:lainformacion.com

Y sí que tuvo una eliminatoria de las que dan un valor añadido al título. En semifinales tuvo que deshacerse del equipo argentino formado por Vilas y Clerc y, evidentemente, lo hizo sumando los tres puntos. Los dos de individuales y el doble, ayudado en este caso por Smid.
Lendl jugó bajo la bandera de un país que le persiguió políticamente y que le complicaba muchísimo la vida para competir fuera de sus fronteras. El régimen comunista le oprimió y tuvo que ser muy fuerte para salir adelante. Hoy competiría bajo bandera norteamericana.


Conclusión


Nadie duda de las dificultades que Federer ha tenido en su carrera deportiva para poder ser campeón de Copa Davis. Ni nadie duda que lo intentó, sobre todo en la primera parte de su carrera. También es humano dar un paso atrás cuando ves que tú solo no lo vas a conseguir. Pero no es menos cierto que Federer ha menospreciado y marginado esta competición muchos años en pro de su carrera como profesional y en el circuito ATP. Como Sampras, ha jugado mucho menos partidos de los que se esperaba de él.
Sin embargo, su compromiso nunca ha sido al 100% ni ha sido capaza de hacer una gran eliminatoria en la que ganara a todo un país cargado de grandes estrellas para conseguir el título.
Esto hace de Federer un hombre decepcionante como jugador de Copa Davis y un mal compañero al acusar de su última derrota a Wawrinka.

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