Djokovic destruye el juego defensivo de Nadal

Nadal sólo inquietó al serbio cuando jugó agresivo, hasta consiguió más "aces"

El circuito ATP ha encontrado el antídoto para los recursos defensivos de Nadal. Novak Djokovic ha encontrado la forma de destruir la resistencia de un hombre que parecía insuperable y que, literalmente, aburría a sus rivales al verlo un muro insuperable. Después de muchos años con las tentativas de los mejores cañoneros del circuito, y con el fino estilista Roger Federer, completamente desmoralizado al respecto, Djokovic ha encontrado el camino donde no llegan las piernas de Nadal. La muestra del Open de Australia vale para refrendar el juego plano, el juego de ataque y los golpes ganadores por encima del tenis físico, el atletismo en estado puro, con una elasticidad que parecía insuperable. Pues no. Sí hay una manera de superar a Nadal, claro que el serbio ha tenido que demostrar que hay que correr mucho además de pegarle a la bola. El balear ha vendido cara su derrota. 5 sets, 6 horas menos unos minutitos y una batalla inolvidable. Pero sí hay un camino para ganarle. Sí hay quien venza su resistencia. Y una lección para Nadal. Para derrotar a Djokovic, además de seguir corriendo y metiendo bolas al otro lado de la pista, va a tener que atacarlo mucho más. Sólo cuando se mostró más agresivo Nadal tuvo sus oportunidades en el partido.

El ataque de Nadal

Sin embargo, no todo está perdido para Nadal. Ha perdido, además, en una batalla física, donde se suponía que partía con ventaja sobre el serbio. No fue así. Ni los cinco sets y más de cuatro horas de enfrentamiento con Murray ni las 24 horas menos de descanso fueron excusas, porque los campeones no se visten con ellas. Djokovic aguantó y mostró un físico igual o mejor que el balear y una fortaleza mental a prueba de bombas. Tuvo 0-40 para romper en el cuarto y sacar para ganar el partido. Perdió todas sus ventajas. Después contó con 5-3 en el tiebreak. Tampoco pudo ser. Y después de una exhibición constante y con una muestra de superioridad notable a lo largo del segundo, tercer y cuarto set, se vio 4-2 abajo y con break en contra. Volvió para ganar.

No obstante, la gran diferencia que se vio el año pasado entre Djokovic y Nadal quedó en nada. En detalles. En momentos puntuales. Incluso, Nadal fue mejor cuando cogió las riendas del partido. Tomó la iniciativa de los puntos y tiró fuerte los ángulos cruzados con su revés, su derecha invertida y su derecha paralela. En aquel ángulo, el que cubre la derecha de Djokovic está el secreto y la debilidad. Nadal atacó con fuerza a Djokovic sobre su derecha en vez de utilizar el recurso que se mostró claramente insuficiente el año pasado, la derecha cruzada al revés del serbio. La bola picada de la derecha de Nadal es un arma inocua contra el revés del balcánico aunque sea destructiva para Federer.

Sin embargo, los golpes a su derecha y en aquella esquina dejaban muy tocado al número 1 del mundo. Nadal bajó su presión en el segundo y el tercer set y fue más reservón. Quiso administrar su ventaja y Djokovic se dio un festín. Cada vez que quiso defender se dio cuenta que sus piernas no le alcanzan parar llegar a los golpes de Djokovic. Es el único tenista del mundo que lo desarbola. Así que Nadal ha tomado notas para la próxima, porque habrá próxima vez. Pegar. Ganar metros en la pista y acelerar el revés. Buscar la derecha cruzada y sacrificar la seguridad y el minimizar sus errores no forzados para tratar de conseguir más winners.

Claves; Primer servicio; Segundo Servicio y el Resto de Novak

Nadal ha conseguido mejorar un aspecto que le preocupaba mucho. Su saque. Su efectividad con el primer servicio ha sido relativamente baja, un 67%, pero ha conseguido elevar muchísimo el porcentaje de puntos ganados con su primer saque 66%. Sin embargo, su condena ha sido se segundo saque. Nadal no ha conseguido sostener ni la mitad de los puntos que ha jugado con segundo servicio. (45%). El segundo set lo entregó con una doble falta de las 4 que cometió. Si no logra darle más picante, va a sufrir muchísimo con el serbio, que aprovecha cada oportunidad al resto con el segundo para ponerle la bola en los pies, al filo de la línea y atacarle todo el punto. No hay defensa contra esto.

Al resto Nadal se defendió como un león, como siempre, pero lo único que mantuvo vivo al español en el partido fue su impresionante efectividad en las bolas de break, a favor y en contra. Convirtió 4 de los 6 puntos de break que tuvo y salvó 13 de los 20 que tuvo en contra.

Claro, que el porcentaje no puede esconder la cantidad. 20 bolas de break e vivir al borde del abismo más de lo que la prudencia aconseja. Así que, hay Nadal tiene que mejorar el segundo servicio y ser más agresivo. De momento, Djokovic volvió a vencer; 7-0. Siete finales, tres Grand Slams... es mucho. Pero queda toda una vida deportiva por delante y un año apasionante.

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