La psicología y los estilos de juego de Nadal, Federer y Djokovic
La máxima élite del tenis mundial está entrando en un círculo vicioso. Los dos primeros del mundo pueden con los dos siguientes de la misma manera que estos destrozan al resto de rivales. No hay competencia para el Big 4. Pero lo cierto es que también entre ellos las cosas parecen bastante claras. Djokovic sufre más con Federer y Murray, con quien el año pasado perdió algún partido, pero está pudiendo con Nadal con relativa facilidad. De la misma forma, el español derrota con relativa tranquilidad a Murray y tiene dominado a Roger Federer, pero se viene abajo con Novak Djokovic. Hay dos explicaciones que cierran la cuadratura del círculo. Cómo se adapta el estilo de juego de cada uno de ellos al de su rival y el dominio psicológico que tiene uno sobre el otro.
Federer tiene un juego espectacular. Domina a sus rivales. Lo hace desde el fondo y machaca en la red cuando avanza para cerrar los partidos. Sin embargo, se encuentra incómodo contra Nadal, con el único jugador con quien no confía en su juego de fondo y cada vez que va para la red, se encuentra con pasantes imposibles. La bola alta de Nadal es el mayor problema de Federer en el circuito. Sin embargo, se ve capaz de ganar a cualquier otro jugador.
A Nadal le pasa lo mismo, pero al revés con Djokovic. Su juego, basado en el desgaste físico, la defensa y en contragolpe, ha encontrado un antídoto perfecto en el maravilloso juego a las líneas de Djokovic. El serbio es el único jugador del circuito que desborda con sus ataques al español. No sólo se siente capaz de derrotarle si no que se siente cómodo. Sin presión. Se gusta. Sabe que su bola es la única en el circuito que corre más que las piernas del balear. No siente presión y cada vez que Nadal le tira bolitas a meterlas dentro de la pista, él sabe cómo pegar y cómo ganar.
A Nadal le tiene comida la moral. Cada vez que se ve desbordado y que sus piernas no le alcanzan para llegar a las bolas de Djokovic baja la cabeza y va como un reo al matadero. Desmoralizado, en muchas ocasiones se deja llevar.
Sin embargo, hoy Nadal ha encontrado una nueva fórmula. El español se ha mostrado en momentos del partido más agresivo. Con su derecha invertida y, sobre tdoo, con su derecha paralela ha hecho daño de verdad al serbio. El revés paralelo ha sido un arma casi imperceptible. Totalmente en desuso. Pero cuando ha atacado el segundo servicio de su rival y ha pegado a la bola buscando las esquinas ha acorralado a su rival.
En esta terna hay que meter a Murray, muchísimo más efectivo ante Djokovic que el resto de sus rivales, pero hoy, sólo queda hablar de una batalla que parece que se va a repetir más veces. La batalla por el número 1 continúa. El balcánico sigue con ventaja, técnica, táctica y moral. Pero parece que las diferencias se acortan.















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