...Y Murray perdió como un cobarde, con la venda antes que la herida

Murray jugó a la contra cuando tenía que haber jugado al ataque

Andy Murray perdió ante David Ferrer. No se puede considerar un fracaso, en ningún caso, la derrota en un Masters: Aquí están los mejores del mundo y, evidentemente, cualquiera te puede ganar un partido. Nadie duda esto. Que el número 5 del ranking derrote al número 3 no es ningún drama. El problema es el modo. Las formas. El planteamiento de alguien que tiene que dar un paso adelante en su carrera el mismo día que decide darlo hacia atrás. El problema no es que perdiera Murray, en Londres, en el O2 Arena, ante su público y con su apoyo. El problema no es que no pueda con la presión. Que cada vez que se acerca a los de arriba, a la súper elite, a Nadal, a Djokovic, se vuelva a liar en un punto y borrarse del partido, (ver los cuartos de final de París contra Berdych). El gran problema es que Murray tenía que atacar en Londres, ante los ojos de todo el mundo y 17.000 británicos en un escenario magnánimo, la jerarquía de Djokovic y Nadal. Y que lo que hizo fue salir a defenderse de David Ferrer. Y que lo que propuso fue contar los errores de un rival al que había superado siempre. Que no se metiera en la pista a pegar, a atacar, a ser creativo. Que saliera a verlas venir. Y a fe que las recibió. En las dos mejillas.

El problema, es que el mundo del tenis no puede ver tendido sobre la pista y con un fisio encima a todos los jugadores que se suponen que son estrellas y que van a perder un partido. El problema es que Djokovic se borró de Cincinnati por un problema físico y una semana después estaba pegando palos a las pelotas de Flushing Meadows y sonaba como si alguien estuviera rompiendo bates.

El problema es que Murray hable de su ingle y amenace con dejar huérfano uno de los torneos más importantes del año. El tenis hay que dignificarlo desde el espectáculo, los grandes golpes y las grandes victorias, pero también se dignifica desde la derrota. A mí me parece muy digno que Federer rompa a llorar tras una derrota. Que llore como un hombre lo que perdió como un hombre. Como un campeón. Pero no me gusta que algunos se pongan la venda antes que la herida.

Murray podrá contar que le dolía la ingle o que le pesaba el alma. Igual que Nadal nos podrá hablar de que le sentó mal un salmón la noche de antes de jugar contra Fish. Pero ya está bien de campeones en el suelo con paños de lágrimas con un partido por jugar.

Si tienen la más mínima molestia, que dejen pasar al siguiente. Tipsarevic ha venido a Londres a jugar. Quien tenga miedo se puede ir con el rabo entre las piernas o con las ingles inflamadas. Ahora, con Federer sufriendo, con Nadal agonizando y con Djokovic ganando en el último tiebreak, y remontando break en contra en el tercero... el Masters va a poner a cada uno en su sitio. Quizá a Murray en Londres, pero en su casa.

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