Giorgi: "Nunca tendría un entrenador que no fuera mi padre"

Entrevistamos a la italiana desde el WTA de Tenerife, donde ejerce como una de las favoritas. “Me encanta España, volver aquí me hace feliz”.

Camila Giorgi entrenando en Tenerife. Fuente: Marta Magni Images/MEF Tennis Events
Camila Giorgi entrenando en Tenerife. Fuente: Marta Magni Images/MEF Tennis Events

Es difícil no sonreír cuando uno entra en contacto visual con Camila Giorgi (Macerata, Italia, 1991). Aunque sea a través de una pantalla, la dulzura de la italiana inunda la sala (aunque sea de Zoom) de simpatía, amabilidad e inocencia. A sus 29 años ya no es una junior, pero tuvo que esperar hasta este verano para conquistar el título más importante de su carrera. Un premio a una trayectoria que arrancó muy joven y que esta semana se detiene en el WTA 250 de Tenerife. Sí o sí, Punto de Break tenía que dialogar con una de las tenistas más carismáticas de la última década.

Bienvenida a Tenerife, Camila. ¿Qué te parece el torneo?

Es un torneo muy lindo, el lugar donde está situado es muy hermoso, eso lo hace muy especial. Se está muy bien aquí, a mí me encanta España, volver aquí siempre me pone feliz.

De niña viviste en nuestro país.

Con 10 años estuve viviendo aquí, sí. Viví un tiempo en Valencia, en Villena y en Palma de Mallorca. De España me encantan las costumbres, la comida, me gusta todo.

Ayer tuviste un partido muy duro con Bolsova, fue tu primera victoria desde el título en Montreal este verano. ¿Fue muy duro manejar un éxito así?

Fue una semana increíble, un torneo muy especial donde logré jugar a un nivel altísimo. Para mi carrera supuso un triunfo muy importante después de estar trabajando toda la vida para eso, así que fue increíble. Después no me fue tan bien, pero es normal, no me preocupé en exceso. Estoy muy contenta con el año que he tenido.

Esa semana ganaste a Mertens, Podoroska, Kvitova, Gauff, Pegula y Pliskova en la final. ¿Cómo se explica una revolución tan grande?

El tenis es así, uno nunca sabe cuándo va a llegar la victoria. Estuve entrenando muchísimo tiempo, llevo en esto desde que tenía 5 años, pero los resultados solo llegan si eres persistente. Necesitas tener mucha paciencia, no es un deporte fácil, mentalmente tienes que estar bien cada día. Cada partido, de cada semana te exige el máximo nivel, todas las rivales juegan muy bien… no es fácil, además soy mujer, imagínate (risas).

Después de ganar tu primer WTA 1000, ¿sentiste alivio o más hambre que nunca?

Para mí todo sigue igual. Obviamente, es algo muy lindo ganar un torneo así, pero en mi cabeza me dije: ‘Tengo que seguir trabajando para ganar más’. Aquello fue muy bueno, pero en el tenis siempre hay que seguir, no hay demasiado tiempo para festejar porque en unos días ya tienes otro torneo. El festejo fue ese día y ya.

En diciembre cumplirás 30 años, ¿cuánto tiempo te ves jugando?

No sé, la verdad. Está claro que voy a seguir más años pero no sé cuánto. Me encanta el deporte, me encanta este ambiente, el cuerpo me dirá cuándo es momento de parar y cambiar de etapa en la vida. De momento estoy bien así.

El tenis simplemente es mi trabajo”. Esto lo dijiste hace años en una entrevista. ¿Qué relación tienes ahora mismo con el tenis?

Es una relación muy hermosa, pero al mismo tiempo complicada. En su día dije que era mi trabajo, porque obviamente es mi trabajo, pero es un trabajo que me encanta, que amo, pero a veces tienes esos días malos y esos altibajos que lo hace todo muy complicado. En esos días también tienes que estar ahí, no importa. Por suerte, mi familia siempre me enseñó que después del tenis hay otras cosas, hay una vida, amigos y otras pasiones. Después del tenis me encantaría hacer otras cosas, hay etapas para todo.

¿Te llevas muchas amistades del vestuario?

El ambiente es muy bueno, me gusta, pero yo tengo a todas mis amigas haciendo otro tipo de trabajos. Las conocí por el mundo y eso es de las cosas que más me gustan. Cuando acabo un entrenamiento y salgo de fin de semana con mis amigas, me encanta que hablemos de otras cosas, de otros proyectos, de cosas que no son tenis. Son todas artistas, están muy relacionadas con el arte, en cuanto podemos nos escapamos a ver museos.

Vamos, que en el circuito amistades las justas.

No, eso tampoco. Aquí estás para competir, es normal, pero creo hay una buena relación entre nosotras. Soy una persona muy sociable, me encanta hablar con todas, me gusta. Claro que tengo amistades en el tenis.

El que lleva toda la vida contigo es tu padre, tu entrenador, Sergio. ¿Cómo habéis conseguido permanecer 25 años uno al lado del otro?

Ante todo, es mi padre. Como un papá ninguno te va a apoyar, a creer en ti, por mi cabeza nunca pasó la idea de cambiar de entrenador. Para mí es el mejor también en la cancha porque lo ve todo, es sabio en el deporte, no solo en el tenis. Él me llevó de cero a ser la 26º del mundo, así que no entiendo muy bien las críticas, tendrían que valorar mucho más el trabajo que hizo conmigo. Yo adoro el deporte por él, esa es le enseñanza que me dio, así que estaré con él hasta el final de mi carrera, no lo voy a cambiar nunca. Lo más curioso de la crítica es que todas esas personas que se meten con él, luego cuando lo ven en persona no dicen nada, eso es lo más triste.

Habrás rechazado muchas ofertas de entrenadores…

Sí, por supuesto, pero es que jamás pensé en cambiar. Ahora creo que la gente ya sabe lo que hay (risas).

Muchas personas desaconsejan tener a un padre/madre entrenador. ¿Cuál ha sido vuestra clave del éxito?

Desde mi punto de vista, ha sido una relación que ha ido mejorando con los años, con el paso del tiempo nos hemos ido conociendo mejor. Una vez te conoces, sabes cómo es uno y cómo es el otro, el respeto es máximo. Los entrenamientos son estables, sabes lo que tienes que hacer en la pista, y luego de ser entrenador en la cancha pasa a ser papá. Es una relación muy completa, me siento muy afortunada de tenerle. Creo que nunca podría estar con otro entrenador porque sé que no lo hacen por amor, lo hacen por otra cosa y a mí eso no me gusta.

¿Hay algún logro que te hubiera gustado celebrar en tu trayectoria profesional?

La verdad es que estoy muy feliz con mi carrera, muy feliz. Si este fuera mi último torneo, que no es el caso, lo dejaría tranquilamente y me iría feliz. Sé que di el máximo, que hice todo lo que tenía que hacer. Creo que he tenido una muy buena carrera, sinceramente.

Con 19 años dijiste que tu sueño era ser Nº1 del mundo. ¿Estamos a tiempo?

No hay que ponerse límites, vamos a ver (risas).

Ahora el circuito está más abierto que nunca, ¿te gusta así?

Es buenísimo el circuito femenino es así desde hace tiempo. Es importante que sea así porque hace que todas tengamos posibilidades cada semana, así hay más jugadoras capacitadas para ganar. Yo lo veo un circuito muy interesante y entretenido.

La última, Camila. Hoy hemos sabido que los jugadores que no tengan la doble pauta de vacunación no podrán disputar el Open de Australia 2022. ¿Qué te parece este requisito?

Yo estoy vacunada, así que no tengo problema. Ya este año hubo muchas restricciones, incluso tuvimos que vivir en la burbuja, así que ahora será parecido. Por mí, si se puede jugar, ya está bien. Hay que estar feliz y agradecido de que se pueda competir, por suerte el calendario de 2022 ya será estará más completo y mucho más organizado. No hay que lamentarse.

¿Qué crees que pensará Djokovic?

No lo sé, la verdad. Yo pienso por mí misma, nada más, voy a ir a jugar el torneo y eso es lo más importante. El resto no sé lo que piensa (risas).

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