Indian Wells 2021, un torneo diferente a los demás

La prolongada ausencia del torneo californiano en el calendario nos deja con una terna de favoritos que apenas acumulan resultados positivos en el desierto. 

Zverev, durante su derrota ante Nadal en Indian Wells 2016. Fuente: Getty
Zverev, durante su derrota ante Nadal en Indian Wells 2016. Fuente: Getty

Más de dos años sin Indian Wells. La parada en el desierto californiano se había convertido en un momento señalado en el calendario de los aficionados al tenis, puesto que hablamos de un torneo con unas instalaciones espectaculares y en constante mejora, un evento que ha producido algunos de los mayores clásicos de las últimas décadas y en el que históricamente el Big-3 ha mostrado su mejor nivel. El inolvidable punto entre Federer y Hewitt, la final de 2011 que comenzó con el dominio inapelable de Djokovic, la exhibición del renovado Federer en 2017 y su título final, las remontadas de Nadal ante jugadores como Nalbandián o Zverev... la constante es clara: los mejores siempre ganan en Indian Wells, y no solo eso, lo hacen ofreciendo momentos inolvidables.

Pero, claro: la pandemia del coronavirus nos ha dejado más de dos largas temporadas sin tenis. Y en ese periodo de tiempo han cambiado muchísimas cosas. Imaginen que algún recóndito ermitaño que se oculta bajo las rocas del desierto californiano se despertase ahora, tras haber estado hibernando desde que el torneo se cancelase (el primero en echar el cierre en el inicio de la larga pandemia) en 2019. ¿Podría haber adivinado que Daniil Medvedev sería campeón de Grand Slam? ¿Que los rankings se quedarían congelados durante meses? ¿Que no vería tras su despertar a Djokovic, Nadal o Federer? ¿Conocería acaso a jugadores como Sinner, Alcaraz, Brooksby o Rune? Sí, Indian Wells en octubre es una anomalía propia de los tiempos que hemos vivido... y por ello es tierra de oportunidades en el circuito masculino.

Ninguno de los grandes favoritos al título acumula un buen bagaje en el torneo californiano. Su experiencia es escasa, en varios casos nula. Centrémonos en Medvedev, el hombre que acapara todas las miradas. Será su primer torneo como campeón de Grand Slam, una etiqueta que puede motivar, pero también suponer una losa mental demasiada grande (que se lo digan a Thiem). Las condiciones en el desierto, con pistas que favorecen el pique de la pelota, no demasiado rápidas y casi más cerca de la tierra batida que de muchas pistas de cemento, no son las más favorables para el moscovita. De hecho, en sus tres apariciones previas jamás pasó de la tercera ronda: en 2017 perdió en su debut ante Mikhail Youzhny, en 2018 Pablo Carreño dio buena cuenta de él y en 2019, en la última edición, fue Filip Krajinovic quien le barrió por 6-3 y 6-2. En aquel momento, Daniil era el último recién llegado al top-15; dos años después es el segundo mejor jugador del planeta, posiblemente el más en forma en la actualidad.

Pero los otros grandes favoritos al título tampoco es que tengan demasiada experiencia en el desierto. ¿Cómo se quedan si les cuento que la mejor actuación de Alexander Zverev, probablemente el jugador de la #NextGen que más tiempo lleva asentado en la élite, tuvo lugar cuando era aún un imberbe joven de 18 años? Es fácil adivinar quién le paró los pies en aquel momento: Rafa Nadal, en un duelo en el que el alemán desperdició bolas de partido y que pasó a la historia del torneo californiano. Fue en 2016, pero desde entonces el germano no ha mejorado aquella incursión en octavos de final: nunca volvió a ganar dos partidos seguidos en Indian Wells, acumulando derrotas ante Nick Kyrgios, Joao Sousa y Jan-Lennard Struff.

No le ha ido mejor tampoco a Stefanos Tsitsipas, el hombre que culmina la recapitulación entre los miembros del top-4. El griego llegó a tocar fondo hace dos temporadas, cuando cayó en su debut ante un Felix Auger-Aliassime que prometía muchísimo y al que no conseguía encontrar la forma de derrotar. Esas fueron, justamente, sus palabras: un ejercicio de autocrítica brutal ante un tenista al que, con el paso del tiempo y gracias a su enorme curva de desarrollo, consiguió encontrar con la fórmula para derrotar. El caso: en el torneo que nos atañe, Indian Wells, Tsitsipas solo ha conseguido una victoria... ante Radu Albot. Nada más.

Hubert Hurkacz, ¿la revelación del top-8?

Uno de los datos más curiosos que arroja este paseo por el tiempo hace referencia a Hubert Hurkacz. En una tierra casi desconocida para todos los favoritos al título, el jugador que más lejos ha llegado en el desierto fue el polaco, allá por 2019: cayó frente a Roger Federer en cuartos de final por un doble 6-4, pero antes había derrota a tenistas de la talla de Pouille, Nishikori y Shapovalov. Es el jugador del top-8 de favoritos con mejor porcentaje de victorias en Indian Wells: Andrey Rublev jamás pasó de la tercera ronda, Matteo Berrettini ni tan siquiera ha llegado a ganar un partido en el cuadro final (!) y Felix Auger-Aliassime también claudicó en su mejor participación en la tercera ronda. En definitiva, se nos avecina un evento en el cual es casi imposible hablar de experiencia o conocimiento de estas pistas: como último dato reseñable, no tendremos a ningún campeón en previas ediciones y solamente a un único finalista (Andy Murray en el año 2009). Tierra de oportunidades para forajidos que quieren empezar a engordar su palmarés. ¿Quién será el sheriff?

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