Monfils progresa adecuadamente

El francés, que todavía sigue siendo top20 del ranking ATP, acumula ya cuatro torneos sumando múltiples victorias. “El calendario me pide jugar más”.

Gael Monfils en el Moselle Open. Fuente: ATP
Gael Monfils en el Moselle Open. Fuente: ATP

Tal llegó a ser la crisis de Gael Monfils desde el regreso del circuito tras la pandemia que muchos pensábamos que lo perdíamos, que su llama se había apagado. No andábamos desencaminados, teniendo en cuenta los resultados obtenidos en los últimos meses de 2020 y los primeros de 2021. Si a esto le sumamos su discurso derrotista, totalmente desdibujado sobre la pista y casi al borde del llanto fuera de ella, lo normal era pensar que el fin estaba cerca. Su rueda de prensa tras caer en el Open de Australia se recordará como uno de esos momentos incómodos de presenciar, con un profesional completamente hundido y sin soluciones para enderezar su trayectoria.

“Me gustaría salir aquí y pedir un poco de clemencia, me duele mucho porque de verdad lo estoy intentando. La peor parte es cuando me toca volver aquí y me dicen todas estas cosas. Cuando alguien está en el suelo, pienso que no se le debe disparar”, expresó el galo tras ceder en primera ante Ruusuvuori, cumpliendo así un año entero sin ganar un partido en el circuito profesional. Pero Gael ya no hablaba de deporte, sino de humanidad, de conservar su dignidad ante los medios de comunicación, pidiendo una tregua ante un momento de máxima debilidad.

Han pasado siete meses desde que Monfils tocara fondo en aquella sala de conferencias y, afortunadamente, podemos decir que las cosas han ido a mejor. Sin volvernos locos, el parisino sigue muy lejos de mostrar la versión que todos le conocemos sobre la cancha, pero poco a poco ha ido recuperando el tono físico y ese carácter competitivo que le llevó a ser Nº6 del mundo hace un lustro. Antes, eso sí, tuvo que permanecer quince meses sin ganar un solo partido, desde febrero 2020 hasta mayo 2021, cuando por fin se desquitó en el ATP 250 de Lyon, superando al brasileño Thiago Seyboth Wild en primera ronda.

Feliz en lo personal, contrariado en lo deportivo

El ranking congelado permitió que Monfils no se desplomara en la clasifiación, aunque hubiera sido lo justo en un situación normal, pero tampoco sabremos qué hubiera sido del francés si la pandemia no hubiera detenido su buen arranque en la temporada anterior. La cuestión es que la acumulación de derrotas no impidió que Gael conquistara su Grand Slam particular fuera de los estadios en forma de enlace matrimonial con Elina Svitolina, su pareja desde hace años. Dos días después de la boda tocaba coger un vuelo hasta Tokyo, hacia sus ¿últimos? Juegos Olímpicos, donde la suerte tampoco le acompañó. Eliminado en primera ronda ante Ivashka.

Fue quizá la gota que colmó el vaso, la que liberó de alguna manera las expectativas de Monfils y le hizo resetear todo el mecanismo. Entonces, cuando ya nadie lo esperaba, volvieron las victorias. Dos en el Masters 1000 de Canadá, dos en el Masters 1000 de Cincinnati, otras dos en el US Open y dos más en el ATP 250 de Metz. Pasó de perder contra cualquiera que se le ponía por delante a caer ante Isner (#30), Rublev (#7), Sinner (#16) y Carreño (#16). Todo volvía a tener sentido.

A un paso de otra final ATP

Este fin de semana, en el ATP 250 de Metz, pudimos obersvar la mejoría latente del parisino, con una semifinal ante Pablo Carreño que pudo haberse llevado cualquiera “Hice un partido consistente, pero me enfrenté a un rival que fue mejor que yo”, aceptó Gael tras caer por un doble 7-5. “Estoy contento porque competí bien, por momentos le hice daño, incluso podía haber ganado algún set, o incluso los dos. Son estos tipos de partidos los que tengo que ganar si quiero seguir escalando hasta la parte alta, donde están los mejores. Ahora me voy al torneo de Sofía, donde quiero mantener esta dinámica y tratar de ganar”, aseguró.

Es el impulso del nuevo Monfils, ya sin fantasmas a su alrededor y mucho más enfocado en la competición. ¿Volveremos a ver al mejor Gael? Eso es decir demasiado, pero el galo está listo para volver a dejarse la piel por intentarlo. “Quiero llegar en buena forma a Indian Wells, es un torneo que siempre me ha gustado. Siempre que uno no está jugando bien, el calendario te empuja a disputar la mayor cantidad posible de torneos, sobre todo en mi caso que vengo de jugar muy poco. El calendario me pide jugar más si quiero cumplir mis objetivos, quiero ganar partidos, conseguir varias victorias en cadena. Estoy trabajando con mi equipo lo mejor posible, no hay otra solución si quiero llegar donde quiero estar”, concluyó.

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