Francesca Jones: “Solo tenemos una vida; si no luchamos por nuestro sueño, estamos perdiendo el tiempo"

La británica se ha convertido en una de las grandes historias de superación del circuito profesional. Hoy la entrevistamos en exclusiva desde Valencia.

Francesca Jones en el Sporting Club de Tenis. Fuente: PDB
Francesca Jones en el Sporting Club de Tenis. Fuente: PDB

La mirada de Francesca Jones (Bradford, 2000) es una de esas miradas que te atraviesa el alma. Como el flash de Men in Black, luego ya no eres la misma persona. A punto de cumplir los 21 años, la británica ha dado un salto de calidad en estas últimas temporadas, demostrando que no hay hándicap posible que le impida cumplir su sueño. Esta semana las cosas no le fueron bien en el BBVA Open Internacional de Valencia, obligada a retirarse lesionada en su partido de segunda ronda, pero eso no le saca de estar entre las 160 mejores del ranking, a tan solo un par de paradas de la élite mundial.

Las molestias físicas tampoco impiden que Francesca, tras una buena sesión de fisioterapia, se siente con Punto de Break en una sala del Sporting Club de Tenis para contarnos su historia. Un relato del que muchos dudaron, pero bastó conque una persona confiara en ella para que Jones entregara el 200% con tal de demostrar su valía. Una vez terminada la entrevista, os puedo asegurar que el talento dentro de la pista no le tiene nada que envidiar al de fuera. Pocas veces me he encontrado con alguien de tanta calidad humana. Disfruten de la charla.

Qué rabia tener que retirarse de un partido.

Estaba muy acalambrada, hice final la semana pasada y aquí ya había jugado un partido de 3h30m. Ha sido muy duro verme de nuevo en un encuentro tan largo, en el tercer set he intentado aguantar como fuera pero ya no me quedaba nada. A partir de ahí las piernas se me desconectaron, ya no era capaz de colocarme por detrás de la bola. Creo que podría haberlo hecho mucho mejor esta semana, así que lo utilizaré como motivación para la que viene.

Mucho calor y mucha humedad, ¿te van estas condiciones?

Las condiciones nunca me molestan, no me suelo quejar del clima. Es verdad que la Pista Central es bastante nueva y la pelota bota mal en muchos sitios, hasta el punto de ser un poco peligroso en la zona del fondo, pero esto es para todas.

Pese a esta derrota, se puede decir que estás en el mejor momento de tu carrera.

Se puede decir, sí. Por ranking desde luego. Luego las sensaciones son otras, a nivel de equipo todavía tengo muchas cosas que arreglar, la gente de mi alrededor me está ayudando para hacer una buena pretemporada y apretar al máximo el año que viene. Sueño con llegar mucho más alto de lo que estoy ahora, nunca estoy satisfecha.

Satisfecha puedes estar con tu español, ¡vaya dominio!

Llevo desde los 10 años en Barcelona, el estilo de vida español forma ya parte de mí. Busco tener cierto equilibrio entre ambos países, es cierto que los británicos somos mucho más cuadrados y organizados, pero también nos desgastamos mucho con eso. Los españoles se lo toman todo con más tranquilidad, algo que te puede ayudar si lo sabes gestionar. La vida que tengo en Barcelona es brutal.

¿Cómo fue dejar todo atrás siendo una niña?

La verdad, se me hace más duro ahora que de pequeña. Cuando era una niña no valoraba estas cosas, cuando me fui de Gran Bretaña era como irme a una aventura, lo afronté con mucha emoción y es algo que no cambiaría. Ahora que soy más mayor me doy cuenta de lo fuerte que es hacer algo así con 10 años y los efectos que puede tener.

Del 1 al 10, ¿cuánto de duro ha sido el camino hasta llegar aquí?

Diez.

[…]

La vida de un tenista es una locura, creo que la gente no acaba de apreciarlo. Es una pena que haya tantos tenistas que reciban tantos mensajes de odio por redes sociales, me gustaría ver a esa gente probando esto. Cada día es un reto, un examen diario, una presión brutal. Gestionar esa presión constante es complicado, tienes que asegurarte el estar rodeado de personas que quieran lo mejor para ti y tener la certeza de que las decisiones que vas tomando son las correctas.

Lo normal es perder cada semana. Mentalmente ¿cómo se sobrevive a esta realidad?

Ojalá te pudiera dar una respuesta (risas). A mí, por ejemplo, me fastidian mucho las derrotas, tener tantas ganas de ganar y ver que a veces no es suficiente supone un dolor inexplicable, pero siempre intento apoyarme en mi entrenador, Andreu Guilera, una persona fundamental que cree mucho en mí, cada día me ayuda a progresar. La mejor manera de superar una derrota es pensar qué puedes hacer para estar más preparada la próxima vez.

Esta semana te acompaña Albert Portas, a quien le pregunté hace unos días sobre tu futuro. “Se mete top100 seguro”, me dijo.

Bueno, creo que tengo mucho potencial, confío mucho en mi fuerza mental, pero hay muchos factores que se escapan a esto, en esta vida no hay nada garantizado. No doy nada por hecho, este camino supone mucho trabajo, reflexiones diarias y luego tener la capacidad de ejecutarlo todo sobre la pista. Soy una persona que siempre mantiene los pies en el suelo, a veces quizá demasiado.

Hay un factor que lleva unido a ti toda la vida: displasia ectodérmica por electrodactilia.

Lo has dicho bastante bien, la verdad. Yo no lo digo nunca (risas)

¿Te gusta hablar del tema? Si no, lo aparcamos.

Qué va, no tengo ningún problema en hablar de este tema.

Cuéntame qué es y, sobre todo, qué supone para un deportista.

Significa que tengo cuatro dedos en cada mano y en los pies tengo tres en el derecho y cuatro en el izquierdo. Obviamente, me genera muchas limitaciones físicas. Para un deportista significa mucho trabajo y, sobre todo, no entrar en comparaciones con nadie, aunque a veces es complicado. Sé que yo tengo mi propio camino, que llegará mi momento, pero cuando vas un paso por atrás del resto no siempre es fácil aceptarlo.

¿Te ha hecho más fuerte?

Me ha dado unas virtudes que otra gente no tiene, por ejemplo, experiencias contra la adversidad que personas de mi edad no han tenido que vivir. Intento usar eso para mi beneficio, para mi carrera, para mi vida.

Si nos vamos a la parte más técnica, ¿cómo lo haces para coger la raqueta?

El agarre no es fácil, mis manos se cansan, mi antebrazo se cansa, todas las conexiones del cuerpo se cansan. Hay veces que me canso en una situación donde cualquier persona se cansaría, pero sigo empujando, quiero formar parte de la élite del deporte. Intento que esto no me afecte, algo en lo que sí soy muy buena. Pienso siempre en soluciones, en formas de ser más eficiente con mi cuerpo, ahora mismo ya es una mentalidad habitual en mi día a día.

He leído que muchas personas te dijeron que nunca llegarías a nada, que nunca lo conseguirías.

Lo más duro fue en la primera parte de mi carrera, aunque también fue lo más fácil. La gente me decía que lo dejara, que no podría, pero eso te lleva a pelearlo con más fuerza. A esa edad no tienes miedo de nada, por eso creo que fue más fácil siendo pequeña. Si me pasara ahora, no sé si lo afrontaría igual, pero no dudo que lo intentaría de todas formas. Solo tenemos una vida, si una no lucha por hacer realidad su sueño, entonces perdemos el tiempo.

¿Siempre te gustó este deporte?

No (risas). De pequeña no me interesaba mucho el tenis, lo único que me gustaba era el fútbol, soy muy futbolera. De hecho, para mi cumpleaños me han regalado entradas para ver el Valencia vs Real Madrid. De pequeña era muy académica, me gustaba más estudiar algo que fuera un reto intelectual, más que físico. Luego, al encontrarme en esa situación, me motivó mucho el reto.

¿En qué momento conectas con el tenis?

Todo empezó porque mi padre tenía mil reuniones y ya no sabía que hacer conmigo y mis hermanos, así que nos apuntó a un campus de verano de tenis y así empezó todo.

Hace unos meses, entrevistando a Emilio Sánchez Vicario, me contaba que siempre fuiste una persona especial. Me insistió mucho en lo convencida que estuviste siempre de que ibas a llegar, que nadie te iba a parar.

Se me ha puesto la piel de gallina…

Es tu historia.

(Sonríe) Hay veces que te quedas en tu propio mundo, te olvidas de las opiniones, de los comentarios negativos que puedas oír. Siempre he sido muy persistente, lo único que quiero hacer es darme la mejor oportunidad para cumplir mi sueño, ojalá pueda hacerlo. Sigo aprendiendo cada día cómo hacerlo, porque no hay ningún libro que te diga el secreto.

¿Sueñas a lo grande?

Eso es algo muy personal que no me gusta compartir, pero te aseguro que tengo sueños muy grandes (risas).

Además de una deportista de élite, la gente te ve también como un ejemplo. ¿Entiendes que otra gente con problemas se apoye en ti para superarse?

Espero que sea así. Si yo soy capaz de generar un impacto positivo en una persona, será algo que valoraré toda la vida. Este camino lo estoy haciendo para mí, pero hay otros motivos aparte. Me encantaría ayudar a cualquier persona, tampoco tiene que ser alguien con limitaciones físicas, puede ser alguien con un límite mental que se esté auto imponiendo. Me gustaría que nadie se dé por perdido antes de tiempo, las personas tienen que intentarlo, pelear por lo que quieren y no dejar que nadie les ponga límites, pero que tampoco se los pongan ellos mismos. Si al acabar mi carrera me dicen que he podido ayudar a alguien, me sentiría muy completa.

¿Qué opinas de Raducanu? Campeona del US Open con 18 años.

Cada jugadora va a su ritmo, aunque a veces el camino es más corto para unos que para otros. Lo que ha hecho es muy respetable, pero es verdad que a esa edad es más fácil jugar, no se tiene ningún miedo. Será interesante que la gente siga su carrera y ver si tiene continuidad, de momento lo que ha conseguido es increíble, algo muy especial.

A ver la prensa británica cómo se porta con ella.

Yo tengo buena relación con la prensa, siempre me han cuidado mucho, pero es cierto que nuestras historias son totalmente diferentes. Lo que está claro es que Emma ya no tendrá la misma vida que antes de ganar el US Open, no sé cómo lo gestionará, eso lo dirá el tiempo.

Hacía mucho tiempo que el circuito femenino no estaba tan abierto, ¿te gusta?

Esto lo que hace es que el circuito sea interesante. Tú ves un cuadro de un torneo WTA y sabes que cualquiera puede ganar el torneo. A mí me parece positivo, es un poco el reflejo de lo que somos las mujeres, lo mucho que nos cuesta ser constantes. Lo hemos visto en este US Open, lo que les ha costado a las cabezas de serie tener esa regularidad, así es como se genera una oportunidad para otras chicas más jóvenes. Al final, ganará la persona que salte a la pista y esté más preparada. Que el circuito esté tan abierto supone una motivación para todas las que jugamos.

¿Es la época donde más repartido está el talento?

Depende de cómo lo mires, es un punto de vista. Por otro lado, creo que no hay ninguna de la que puedas decir: ‘Esta tenista me flipa’. Algo que quizá sí se decía de Henin o de Serena. No veo a ninguna con un juego brutal, lo que sí es interesante es ver las dinámicas de cada jugadora y ver cómo se enfrentan esas dinámicas.

¿Crees que hacen falta líderes?

Sería interesante ver a una referente destacada en la época actual, ver cómo se enfrenta al resto de las chicas, pero esto ya es soñar en voz alta. Barty podría ser la jugadora que actualmente ocupe esa posición, es mi número 1 en todos los sentidos. Una atleta top y una persona top, así que no solamente es la mejor en la clasificación, algo primordial. Antes que tenistas somos seres humanos, debemos tener un comportamiento educado, por eso Barty es el gran ejemplo de lo que realmente significa ser exitosa.

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