Ahora sí, Djokovic llegó a Nueva York

A pesar de ceder el primer parcial, el serbio desplegó un gran tenis para vencer a Berrettini en los cuartos del US Open. A dos partidos de la gloria máxima.

Djokovic quedó a dos partidos del Grand Slam. Foto: US Open
Djokovic quedó a dos partidos del Grand Slam. Foto: US Open

Si bien Novak Djokovic aterrizó en el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy el 22 de agosto, podríamos decir que el serbio dio señales recién 18 días después de haber llegado a Nueva York. Al menos, su verdadero nivel tenístico, que parecía escondido en sus primeros encuentros en la actual edición del US Open. Luego de haber cometido demasiados errores y de haber estado lejos de su juego habitual en los partidos ante Holger Rune, Tallon Griekspoor (el único en el que no perdió sets), Kei Nishikori y Jenson Brooksby, el Nº1 del ranking pudo sobreponerse a las dudas y superó a Matteo Berrettini por 5-7, 6-2, 6-2 y 6-3 en el marco de los cuartos de final del certamen estadounidense.

El italiano, que perdió ante Nole la final de Wimbledon, disputó un primer set perfecto: muy efectivo en el saque, inteligente para utilizar el slice y variarle los impactos a su rival, corriendo todo tiro que venía por parte del contrario y con una derecha que hacía daño en cualquier dirección. A pesar de eso, fueron 75 minutos desgastantes, que lo dejaron sin piernas y que no le permitieron darle continuidad a ese ritmo de juego.

Por el contrario, Djokovic se tomó unos minutos antes de comenzar el segundo parcial, se conectó consigo mismo, respiró varias veces en profundidad y saltó a la pista nuevamente con otra energía. Tanto es así que desactivó la fórmula del Nº8 del mundo a partir de una precisión monumental a la hora de restar. Su capacidad para incomodar al otro parece inigualable (sobre todo frente al revés contrario -el punto más flojo del tano-). Siempre encuentra una manera de sacar a su adversario de la zona de confort y de hallar una solución a los problemas temporales. Y si se trata de un encuentro al mejor de cinco sets, el margen de maniobra para una modificación en la táctica y en la estrategia es aún mayor. De hecho, le demuestra a sus colegas que cuanto más difícil sea la situación, más variantes sacará de su bolsillo para quedarse con el triunfo.

Una vez enchufado, la supremacía fue total. Berrettini se quedó casi sin piernas, perdió movilidad desde el fondo y, en consecuencia, no tuvo capacidad de reacción para volver a meterse en partido. Una cosa es aguantar dos horas y otra es poder imponer la ventaja a lo largo de cuatro horas. Una cosa es querer y tener la intención y otra poder. En ese sentido, se demostró nuevamente por qué el Big 3 se mantuvo (y se sigue manteniendo) tanto tiempo en lo más alto del tenis y, por consiguiente, por qué son los mejores de la historia. Y un dato: cada vez que el balcánico empezó perdiendo un set en 2021 (fueron nueve veces), terminó ganando el cotejo. Djokovic escapó de un nuevo compromiso y dejó la impresión ante el público presente en el Arthur Ashe, que ahora sí está presente en Nueva York y que es el mejor mentalmente hablando.

ALEXANDER ZVEREV, SU PRÓXIMO RIVAL

Djokovic parecía invencible. De hecho, venía de consagrarse campeón en Roland Garros y en Wimbledon y encontrar a alguien que le detuviera la racha positiva sonaba hasta extraño. No obstante, Zverev renació de las cenizas como el Ave Fénix para revertir un resultado adverso y, en consecuencia, vencerlo por 1-6, 6-3 y 6-1 (llegó a estar 1-6 y 1-3 abajo) en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Tokio 2021. El destino los volverá a poner cara a cara el próximo viernes, cuando se midan por las semifinales del torneo. El historial está 6-3 arriba para el nacido en Belgrado.

EL SUEÑO DEL 21º MÁS CERCA QUE NUNCA

La carrera por convertirse en el máximo ganador de títulos de Grand Slam está más viva que nunca. Más allá de que parecía imposible que alguien pudiera superar a Roger Federer o a Rafael Nadal, apareció Nole, quien va camino a pulverizar todos los récords habidos y por haber. En efecto, quedó a dos encuentros de ganar el Grand Slam (los cuatro en la misma temporada) y, de ese modo, de llegar a 21º trofeos, situación que lo colocaría en la cima de la tabla de posiciones. ¿Lo conseguirá?

Comentarios recientes