Van de Zandschulp ahogó la ilusión de Schwartzman en Nueva York

A pesar de algunas dudas, el neerlandés sigue con su semana soñada y venció al Peque en cinco mangas. Sin dudas, uno de los nombres del torneo.

Triunfo histórico del neerlandés. Foto: US Open
Triunfo histórico del neerlandés. Foto: US Open

Botic Van de Zandschulp. Figura en el circuito Challenger, es uno de los nombres propios más destacados de la actual edición del US Open. Padecido por los relatores por la difícil pronunciación de su apellido, el neerlandés está viviendo una semana soñada en Nueva York dado que se metió en los cuartos de final del torneo luego de dar la sorpresa al vencer a Diego Schwartzman por 6-3, 6-4, 5-7, 5-7 y 6-1 en cuatro horas y 20 minutos de juego.

El ranking marca que se ubica en el puesto 117. Sin embargo, demostró que su potencial lo podría colocar mucho más alto. Quizás, le falta la regularidad de semana a semana, pero la realidad marca que estos días en Estados Unidos se siente jugando el mejor tenis de su vida. Tanto es así que acumuló su séptimo triunfo consecutivo dado que viene de superar la fase previa. "Llevo una temporada con una tendencia al alza", dijo en la previa a enfrentar al argentino. Y vaya que confirmó sus sensaciones y demostró que la victoria ante Casper Ruud no había sido casualidad.

Por momentos, Van de Zandschulp parecía haber engendrado una mezcla de lo mejor de Rafael Nadal o Novak Djokovic para vulnerar desde el fondo de la pista a un especialista en los intercambios largos como Schwartzman y del servicio de algún gigante estadounidense (Isner u Opelka), pues sacaba a relucir un ace o un punto gratis con el saque en los momentos más críticos. Diego, en tanto, no podía contrarrestar los tiros rivales: se veía superado en casi todas las facetas. De hecho, no podía hacer daño desde el resto y sufría para mantener sus juegos de servicio. Tanto es así que expresaba con gestos su incomodidad (llegó a golpear su raqueta contra el banco tras ceder el segundo set).

A pesar de eso, todo cambió a partir del 2-4 del tercer set. A Van de Zandschulp le pesó -en un principio- la situación de cerrar el partido. De saber que estaba a dos juegos de meterse entre los ocho mejores del último Grand Slam de su carrera. Y así fue como perdió los dos parciales siguientes (desaprovechó dos bolas de partido). A pesar de eso, ambos jugadores fueron a los vestuarios y cuando regresaron el neerlandés salió nuevamente con otra energía al punto que quebró rápidamente, volvió a hacerlo en el sexto game y mantuvo la ventaja hasta el cierre. Un triunfo muy trabajado e histórico.

DESDE LA QUALY HASTA LOS CUARTOS DE FINAL

Con una soltura, una técnica y una lucidez pocas veces vista en su juego (más por la instancia en la que estaba jugando), el jugador de 25 años se metió entre los ocho mejores del certamen y, ahora, aguarda por Daniil Medvedev. Proyectado para romper la barrera del top65 (quedaría entre el 61 y 65 aproximadamente), el nacido en la región de Utrecht venció a Tomás Barrios Vera, Ben Shelton y Enzo Coucaud (en la qualy), a Carlos Taberner (estuvo con dos sets de desventaja), a Ruud y a Bagnis hasta poder dar otro golpe ante el Peque. Y salvo el reciente éxito frente al argentino, en todos los partidos comenzó con cediendo -al menos- el primer parcial.

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