Pablo Carreño: “Sueño con una medalla"

El asturiano, sexto cabeza de serie en Tokyo, debuta en unos Juegos Olímpicos, una experiencia que perseguía desde hace tiempo. “Estar aquí es lo máximo”.

Entrevista con Pablo Carreño. Fuente: Punto de Break
Entrevista con Pablo Carreño. Fuente: Punto de Break

Las ausencias de Rafael Nadal y Roberto Bautista ha provocado que el equipo español de tenis en estos Juegos Olímpicos reparta los galones a rostros diferentes. Es aquí donde aparece Pablo Carreño (Asturias, 1991), el principal candidato de la Armada en el cuadro masculino individual. Con los 30 recién cumplidos, el de Gijón por fin está viviendo esa experiencia que no puedo alcanzar en Río 2016, pese a estar ya entre las treinta mejores raquetas del mundo. Esta vez llega como Nº11 mundial, con un título en Hamburgo calentito bajo el brazo y con más ilusión que nunca. Punto de Break pudo hablar con el asturiano y esto fue lo que nos dijo.

En tres semanas has jugado en hierba, tierra batida y pista dura. El baile entre superficies no tiene secretos para ti.

Hombre, no es lo ideal, pero el calendario se ha dado así. Terminamos Wimbledon muy pronto y para los Juegos Olímpicos faltaba menos de un mes, así que decidimos jugar un torneo antes para ganar ritmo y confianza. Estaba la opción de ir a Newport en hierba, que no era demasiado viable, o jugar Hamburgo en tierra batida. Por suerte, las cosas salieron bien, jugué varios encuentros y además gané el torneo. Ahora toca adaptarse a pista dura, he tenido pocos días, pero vamos con la mayor ilusión posible.

Realmente, ¿tantos cambios hay que hacer para pasar de una superficie a otra?

Depende de la superficie y depende de cada jugador. Por ejemplo, para cambiar a la hierba yo necesito muchísimo tiempo de adaptación, es completamente distinta y nunca me he encontrado muy cómodo, quizá porque jugué muy pocos partidos en mi vida, por eso me cuesta mucho más. En cambio, pasar a tierra batida o a pista dura no me supone tanta dificultad. El mayor riesgo está en el apartado físico, porque cambian los apoyos, la movilidad y los efectos de la bola son distintos, pero son ya muchos años aquí, así que te vas acostumbrando.

¿Hubieras firmado caer pronto en Wimbledon y luego ganar Hamburgo?

Ganar un torneo siempre es algo muy bonito, además ha sido mi primer ATP 500, pero perder en primera ronda de Wimbledon es algo que me supo muy mal. Todavía estoy persiguiendo sumar allí una victoria y este año creo que iba mejor preparado que nunca, pero tuve un debut muy duro ante Querrey. Se podía perder ese partido, así que luego tuve que centrarme rápidamente en lo siguiente. Ganar Hamburgo ha sido algo muy grande y hay que darle el valor que merece, he jugado cuatro partidos muy buenos allí, yendo de menos a más y acabando con un rendimiento muy alto en la final.

Aquí en Tokio partes como el sexto cabeza de serie del cuadro masculino, ¿es una locura pensar en la medalla?

Hay jugadores muy buenos que no van de cabezas de serie y te puede complicar la vida. Ya sabemos cómo es el tenis, hay que estar ahí en cada partido, es una semana de competición donde tienes que dar el máximo cada día, no todo se puede basar en el ranking, hay que ganárselo. Seguro que veremos algunas sorpresas, es un torneo abierto donde si llegas a semifinales ya luchas por medallas. Creo que se puede soñar con una medalla, vamos a pelearlo.

Tennys Sandgren en primera ronda ¿qué valoración haces del partido?

Es una primera ronda dura, un jugador de fondo con el que seguro habrá puntos largos y eso será positivo para ir cogiendo temperatura e ir adaptándome a las condiciones. Al ser una competición nueva puede que me ponga un poco más tenso de lo normal, así que me gusta que no sea un partido donde las cosas se decidan en dos tiros, ojalá que eso me ayude a entrar un poco más en ritmo. También hay que aclimatarse al calor, las temperaturas son altísimas. Será un partido complicado, pero espero demostrar que soy el favorito.

Con 30 años, entiendo que era prioridad clasificarte para estos JJ.OO.

Ya nos lo habíamos marcado así el año pasado, era un objetivo prioritario. Estar en unos Juegos Olímpicos es cumplir un sueño, en Río 2016 no pude jugar porque estaba 29º del mundo y era el sexto mejor español, así que ahora lo siento como algo muy bonito y muy especial. Este año, al no tener que defender el 100% de los puntos, prácticamente tenía la clasificación asegurada, me tenían que pasar como mínimo tres españoles en el ranking, así que con esa tranquilidad lo único que pensaba era en llegar aquí lo mejor preparado posible.

Tenemos 90 bajas entre ambos cuadros, ¿se ha perdido el arraigo por vivir unas Olimpiadas?

A todo el mundo le hace ilusión estar aquí, pero estamos en unos Juegos Olímpicos totalmente distintos debido al COVID y las restricciones. Son viajes muy largos desde Europa hasta Japón y, más adelante toca volver a Estados Unidos, donde sigue la gira. Es normal que a muchos les descolocara demasiado el calendario, o que no estén convencidos de venir, que estuvieran lesionados o que, desafortunadamente, hayan dado positivo a última hora. Hay muchas variables para interpretar todas esas bajas.

El que no fallará a esta cita es Novak Djokovic. ¿Cómo se le gana?

Hombre, si me pongo en su piel, viniendo de ganar tres Grand Slams y con la posibilidad de ganar los Juegos Olímpicos y el UsOpen, yo también intentaría ganarlo todo. Sería algo único que solamente haya logrado él, un registro para la historia. Ahora mismo es superior al resto del circuito, pero un pequeño despiste o un exceso de relajación le puede perjudicar, tendrá que estar atento a cada partido. Obviamente es el favorito, pero tendrá que volver a demostrarlo tal y como viene haciéndolo en los últimos torneos.

Viendo las condiciones de la pista, ¿a qué perfil de jugador piensas que le puede beneficiar?

La pista está diferente a la del torneo ATP que se juega aquí en Tokyo. Lo sé porque en 2019 vine adrede a jugarlo para tener una pequeña toma de contacto. Ahora está un poco más lenta, la bola bota más y coge efecto. Al haber calor y humedad luego coge velocidad, pero se puede jugar bastante bien de fondo, no es una superficie donde resbale demasiado la bola. Al que más le beneficia es a Djokovic, porque es el que mejor está, pero seguro que a Medvedev o Tsitsipas también les ayuda a hacer las cosas bien.

Son tus primeros Juegos Olímpicos, ¿qué te ha llamado la atención en estos primeros días?

Me ha llamado todo la atención, es una experiencia nueva, venía con ansias de conocer este ambiente. La verdad es que algo espectacular, todo aquí es diferente, por eso se hacen cada cuatro años. Lo único malo es que, debido a las restricciones, desde que aterrizamos tardamos unas cinco horas en llegar a la Villa, por lo demás todo bien. Ver el ambiente con todos los deportistas es espectacular, una experiencia que hay que vivir sí o sí. Nosotros (el equipo masculino de tenis) estamos repartidos en cuatro habitaciones, un poco apretados pero lo llevamos bien, siempre con buen humor.

¿Os dan mucha guerra con los protocolos y las PCR?

Nos hacen un test de saliva cada mañana al despertarnos, se lo damos al capitán y él se lo entrega a la delegada. Luego lo típico: hay que llevar mascarilla, utilizar geles y mantener la distancia de seguridad con el resto de deportistas y la organización. Lo más triste es la ausencia de público, eso lo hace todo un poco más descafeinado, pero hay que aceptarlo e intentar disfrutarlo al máximo.

¿Has tenido algún encuentro con atletas de otras disciplinas?

Coincidí en el gimnasio con la selección de hockey, a la selección de waterpolo femenino también las conozco mucho porque coincidí con ellas en mi etapa en el CAR y muchas son de mi edad. Ayer estuvimos con el equipo de baloncesto, que es mucho más mediático, y les preguntamos a los hermanos Gasol cómo hacían para caber en estas camas tan pequeñas, si ya a nosotros nos quedan pequeñas (risas). Estoy como un niño pequeño viendo a todo el mundo.

Vas a jugar también el dobles con Davidovich, una pareja que apetece ver.

Sabemos que el dobles no es nuestra especialidad, no nos dedicamos a ello, así que el objetivo es salir a pasárselo bien y ganar los máximos partidos posibles. ¿Por qué no vamos a dar la sorpresa? Con Alex me llevo muy bien, es un chico joven con mucha energía, a veces incluso hay que controlarla, se pasa de energía. Nos da mucha vida en la Villa, lo pasamos genial con él, es un tipo encantador y aparte tiene un estilo muy agresivo y muy vistoso. Espero que después de esto podamos seguir jugando juntos algún torneo.

La pregunta del millón: ¿ganar un Grand Slam o una medalla olímpica?

Ahora mismo me quedo con la medalla olímpica, que para esto estoy aquí (risas). Cuando llegue el UsOpen te diré que un Grand Slam. Al final es como elegir entre papá o mamá, es muy difícil elegir. Quizá en otros deportes donde no compiten tantas semanas como nosotros, los Juegos Olímpicos representan algo único, lo máximo. En el tenis están los Grand Slams que, por historia, también son algo muy importante. Pero bueno, ganar una medalla no deja de ser ganar una medalla, te ve muchísima gente e igual se sigue incluso más que un Grand Slam.

Por último, ¿qué significa para ti representar a España?

Yo soy muy patriota, me encanta representar a mí país y ver que ganan los españoles en cualquier modalidad. Aparte, siempre he visto los JJOO. por televisión, todos los deportes, siempre he animado a los nuestros. Estar aquí es lo máximo, imagino que como yo habrá mucha gente, así que intentaré darlo todo, dejar el pabellón bien alto y disfrutar de esta experiencia irrepetible.

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