Los grandes tapados y tapadas de los Juegos Olímpicos Tokio 2020

Repasamos qué jugadores parten podrían optar a conseguir alguna medalla para su país a pesar de no partir en la terna de favoritos al oro.

Diego Schwartzman entrena en Tokio. Fuente: Getty
Diego Schwartzman entrena en Tokio. Fuente: Getty

Los Juegos Olímpicos Tokio 2021 son un torneo único, especial. Lo sabe absolutamente todo el mundo, desde sus mayores fanáticos hasta aquellos que no den demasiada valía a las medallas. Como tal, siendo un evento totalmente distinto a lo que podamos ver en el circuito en el día a día, la posibilidad de que veamos grandes sorpresas aumenta. No sería nada raro encontrarnos a un medallista que no entraba en las quinielas, y el menor margen de error en partidos a tres sets podría definir la caída de algún gran favorito. En este artículo hemos seleccionado cinco jugadores y jugadoras que, si bien no son considerados los grandes favoritos al oro olímpico, se convierten en importantes tapados y tienen posibilidades reales de optar a una medalla olímpica.

- Diego Schwartzman (ARG, #8): No está siendo la mejor temporada para El Peque. A lo largo de la gira de tierra batida, la que debería ser la época en la que más brille, problemas tenísticos y mentales no le permitieron rendir como nos tenía acostumbrados, obligándoles además a encontrar la forma de manera paulatina. Un notable Roland Garros, en el que mostró su mejor versión del 2021 ante Rafa Nadal, y un aceptable Wimbledon (sabiendo que la hierba está lejos de ser su mejor superficie) le dejaban en una interesante rampa de lanzamiento de cara a los Juegos Olímpicos.

Una vez sorteado el cuadro, podría decirse que la fortuna le ha acompañado. Una buena semana puede dejar al argentino cerca de las medallas. Varios factores podrían unirse y formar un cóctel mortal: el sentimiento patriótico de Diego, que le invite a subir el nivel de manera exponencial a la hora de jugar por su país; las condiciones de la pista, que parece ser permiten jugar a todos los estilos y están lejos de ser extremadamente rápidas, y unas primeras rondas cómodas que le permitan regular su nivel y encontrar el punto dulce. El cuadro invita a soñar para el Peque, que quiere dar el gran golpe del 2021.

- Aslan Karatsev (ROC): Hemos olvidado las hazañas de la gran revelación del 2021. Su balance en pistas naturales no ha sido nada bueno y el 'efecto Karatsev' parece haberse desinflado un poco, pero, ¿qué mejor lugar para recuperar el nivel que Tokio? El Ariake Coloseum supondrá el reencuentro de Aslan con las pistas duras, el hábitat en el que ha brillado verdaderamente y donde se ha mostrado como una amenaza para cualquier jugador.

Al igual que pasa en el caso de Schwartzman, el cuadro invita a soñar: Hurkacz y Zverev asoman como los mayores desafíos para llegar a las semifinales, y si bien un posible duelo contra Novak Djokovic en esa ronda se antoja de mayor entidad, las medallas aparecerían como una posibilidad real. Si Aslan consigue mostrar su mejor versión, llevar metal al Kremlin no parece un opción descabellada.

- Ajla Tomljanovic (AUS): La jugadora australiana fue una de las sorpresas positivas del pasado Wimbledon. Siempre castigada por sus demonios internos, incapaz de dar el paso adelante a la hora de cerrar partidos ante jugadoras top, Ajla consiguió avanzar hasta los cuartos de final, su mejor resultado en un Grand Slam y una carta de presentación magnífica ante el resto del circuito. Es más: dio la sensación de que pudo haber hecho algo más ante Barty, mostrando también un techo altísimo que quiere romper de una vez por todas.

Teniendo en cuenta que no es cabeza de serie, la suerte ha sido benévola con ella. En segunda ronda aparece Elina Svitolina (¿o debería decir Elina Monfils?), que acude a Tokio prácticamente en una luna de miel improvisada y, como ella misma ha admitido, con muy poco tiempo de preparación tras celebrar su boda. Maria Sakkari se antoja una dura rival en una posible antesala de los cuartos de final, pero ya conocemos la WTA: todo puede pasar. Y, cuando jugadoras como Tomljanovic llegan con una cola de confianza tras ellas... nada se puede descartar.

- Pablo Carreño (ESP, #6): Resulta casi increíble tener que meter al tenista gijonés entre los tapados del torneo, pero es hora de que la opinión internacional empiece a valorar el nivel de Pablo. Su estado de forma es espectacular, su motivación es altísima y solo falta por resolver una pregunta importante: ¿supondrá ser la principal baza para una medalla española en el cuadro masculino una motivación extra o un añadido de presión?

Si la respuesta es la primera opción, no tengan dudas de que Carreño peleará por todo. En pistas similares a las que se encontrará en Tokio alcanzó ni más ni menos que unas semifinales de Grand Slam; en pistas como esta se ha hecho experto en callar muchas bocas. El cuadro no es ni mucho menos fácil de navegar, con hombres como Cilic, Aliassime o Medvedev asomando en su sección, pero la consistencia y capacidad física del tenista español le darán un plus en las cálidas condiciones niponas. Si alguien espera un cabeza de serie fácil en Pablo... se equivocan y mucho.

- Jelena Ostapenko (LAT): Resulta criminal que una tenista con tanto potencial como la letona no huela las posiciones de cabezas de serie. Su cabeza se convierte en la mayor impostora para anular uno de los juegos más potentes de todo el circuito, un tenis que con tiempo para preparar sus golpes se convierte en absolutamente devastador. A lo largo de los últimos meses hemos visto pinceladas de la Jelena más dominadora, pero falta un gran torneo que lo corrobore.

Tras ser la abanderada de su país, no resulta demasiado descabellado pensar en que tendrá una motivación y un plus extra. Ese carácter volcánico en una competición donde el corazón también importa y mucho, normalmente un arma de doble filo, podría convertirse en su mayor argumento para pensar en una posible medalla. Recuerden la increíble historia de Monica Puig... y encontrarán posibles similitudes. Mucho cuidado con "Penko".

Comentarios recientes