Histórico Djokovic

Épica remontada del número uno ante un brutal Tsitsipas en los dos primeros sets para su 2ª corona en París y ponerse con 19 Grand Slams, cercando a Federer y Nadal.

Alza los brazos al cielo Djokovic tras una batalla impresionante con Tsitsipas. Foto: Getty
Alza los brazos al cielo Djokovic tras una batalla impresionante con Tsitsipas. Foto: Getty

Auténtica locura la final de Roland Garros 2021. Novak Djokovic, tras 4 horas y 12 minutos de una batalla si cuartel y de un nivel primoroso, se ha proclamado campeón de su segundo Roland Garros y su 19º Grand Slam. Impresionante final en la que se ha visto claramente contra las cuerdas por un Stefanos Tsitsipas que ha hecho el mejor partido de su carrera de largo. Djokovic ha prevalecido por 6-7(6), 2-6, 6-3, 6-2 y 6-4 superando el nivel del griego y elevando el suyo propio para firmar una remontada histórica y que trae consigo logros realmente aún más históricos.

Séptimo duelo entre Novak Djokovic y Stefanos Tsitsipas, y segundo en Roland Garros tras su choque de semifinales de 2020 resuelto en cinco mangas. Menuda primera manga nos iban a deparar el serbio y el heleno. Sencillamente descomunal. En el arranque el partido se asemejaba más a uno de pista dura o casi hierba. Un primer juego en el que Djokovic tenía opción de quiebre y salvado finalmente por Stefanos con tres saques directos seguidos. Novak por su parte no cedería un solo punto al servicio hasta el cuarto juego. Los dos muy firmes, Djokovic más de fondo de pista, haciendo el parabrisas de manera magnífica. Tsitsipas siendo más eléctrico y cerrando con maestría en la red, acortando el juego. Con 5-4, Djokovic tenía que salvar una bola de set tras un punto infinito de una lucha desgarradora. El espectáculo estaba siendo primoroso, el público vibrando con ambos jugadores, especialmente más cercanos al griego. En el décimo juego, Djokovic quebraba, subiendo una marcha más a su tenis. Pero sería contestado muy rápidamente por un valiente y testarudo Tsitsipas. El desempate, de locos. Un 5-2 del griego y saque, sería remontado por el serbio para 6-5. Un derechazo 'winner' increíble de Stefanos salvaba el apuro para posteriormente cerrar por 8-6 un set inconmensurable en 1 hora y 10 minutos.

La inyección de moral para el griego era formidable. Su confianza estaba por las nubes. Todo lo que tocaba se convertía en oro. 'Break' para arrancar el segundo set y desde ahí no soltaría el timón de mando hasta acabar con la manga. Un recital de golpes ganadores, especialmente con su derecha, aunque también con el revés. Zarandeado Djokovic, cada vez con menos argumentos ante la locura de nivel del griego que estaba firmando punto a punto el mejor partido de su todavía corta carrera. Punto a punto acercándose, reduciendo la distancia que le separaba de la Copa de los Mosqueteros, de su primer Grand Slam. El respetable de la Chatrier era un clamor hacia él. La tragedia griega para Djokovic se estaba mascando y mucho. Una nueva ruptura para Stefanos y poco después cerraba por 6-2 un set que nada tenía que ver con el primero. Dueño y señor de la pista central el debutante en estas lides, que se estaba vistiendo de veterano, se estaba vistiendo de Dios heleno.

Le quedaba lo más difícil a Stefanos. Todo lo anterior increíble, pero quedaba rematar la faena, enterrar a alguien como Novak Djokovic. El serbio estaba decidido a cambiar el guion, sabedor de que Tsitsipas estaba demasiado bien. Soltando muchísimo más la mano, muy agresivo, daba otra sensación. El griego empezaba a agobiarse, viendo que ya no sería tan dominador. Tras varios intentos, a la cuarta, Djokovic quebraba al heleno y se iba al 3-1. No soltaría ya la ventaja a pesar de que Tsitsipas amagó recuperar el saque con 5-3. El partido adquiría otra dimensión, con un Novak hiper agresivo, equilibrando la cuenta de 'winnners', antes muy favorable para Stefanos. Set por 6-3 para el serbio y la remontada era posible.

Vaya que era posible. Le entraban ya los vértigos a Tsitsipas, asistencia médica en el lumbar también para el griego. Todo se le torcía. Más irascible, menos conectado con su raqueta, más lento de movimientos, y sobre todo, Novak Djokovic al otro lado de la red, el mejor Djokovic. Autoritario, rompiendo la bola, tenía otro sonido ya, más seco, más contundente. La fulminaba de derecha continuamente. Restos increíbles incluidos. El cuarto set iba a ser un paseo militar. El doble 'break' era clave y estuvo muy disputado, pero ocurría. Sellaba por 6-2 y mandaba la final al quinto y agónico set. Circunstancia que no ocurría en Roland Garros desde 2004, la mítica final de los argentinos entre Gaudio y Coria.

Muchísima tensión en el quinto set

El acto final de esta impresionante final de Roland Garros 2021 tendría un arranque de set en el que Tsitsipas recobraba cierto brío, cierta energía que recordaba ligeramente a la que mostró durante los dos primeros sets. El público empujaba lo que podía al griego, a pesar de que éste daba claros síntomas de agotamiento físico y mental ante un Djokovic que no bajaba ni un ápice el listón. En el tercer juego el serbio pegaba el mordisco para marcharse en el marcador. El título estaba muy cerca pero quedaba aún lo más difícil. El ateniense iba a dejarse todo, no vendería tan fácil su piel. Enorme tensión la que se viviría en el último tramo de partido. La diferencia de un 'break' era escasa y Djokovic pudo irse a doble ruptura pero Tsitsipas se aferraba. Con 5-4, muchísima tensión, fallos, mucha adrelina corriendo por la pista. La primera bola de partido la salvaba el griego con un revés paralelo marca de la casa, pero en la siguiente, Djokovic con un gran saque, finiquitaba en la red con su peor golpe, el remate, y efectivamente, remataba una épica remontada, histórica, y obtenía así el doble Grand Slam con su segunda corona en París. Y lo que es más, 19 grandes, a solo uno nada más de Federer y Nadal.

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