Carla Suárez, el premio tras su mejor victoria

Tras 16 meses fuera del circuito, la canaria celebra su vuelta en Roland Garros, uno de los torneos más importante de su carrera. Su sola presencia ya es un éxito.

Carla Suárez está de vuelta en Roland Garros. Fuente: Getty
Carla Suárez está de vuelta en Roland Garros. Fuente: Getty

Ayer el mundo del tenis estuvo muy pendiente del sorteo de Roland Garros 2021 debido a los múltiples focos de interés que había que seguir. ¿Caerían Nadal y Djokovic en el mismo lado del cuadro? ¿Dónde quedarían los huecos de la fase previa? ¿Qué camino tendrían Barty y Swiatek hasta la final? Pero de todas estas preguntas, había una que nos hacía especial ilusión resolver, la del regreso de Carla Suárez. La canaria estaba de vuelta al circuito después de 16 meses, pero sola una jugadora tendría el placer de salir en ese cartel junto a ella. El azar quiso que fuer una súper campeona de la talla de Sloane Stephens, la mujer que le dará la bienvenida en pista dentro de unos días. En ese momento donde ambas comparezcan en la tierra batida de París veremos detenerse el reloj y poner fin a la etapa más dura en la carrera de la española.

El recorrido de esta historia arranca a principios de 2020, momento donde Carla Suárez anuncia que será su última temporada como profesional. Las emociones ya estaban a flor de piel, cada torneo era una despedida, aunque no había tiempo para la tristeza al ser una decisión tomada a conciencia y deseada por su protagonista. Sin embargo, la llegada de la pandemia cambiaría los planes de todo el mundo, también los de Carla, que veía cómo el COVID le arrancaba seis meses del calendario WTA. En agosto, cuando por fin se pudieron reactivar los primeros torneos, llegaría el golpe más duro. Algo no anda bien en el físico de Carla, que se baja de Cincinnati y el US Open, inmersa en una serie de pruebas que le puedieran dar una respuesta. Finalmente, el 1 de septiembre nos traería la peor respuesta posible: linfoma de Hodgkin.

A nadie le gusta la palabra 'cáncer', pero solo los valientes se atreven a afrontar la realidad tal y como se la encuentran. Carla fue una de ellas, anunciando que por delante le esperaban los seis meses más importantes de su vida. Seis meses de quimioterapia donde el tenis pasaría a un segundo plano… pero no desaparecería por completo. En diciembre, una etapa donde en España todavía acompaña la temperatura para la práctica del deporte, Carla nos sorprendía entrenando con Sara Errani, confirmando que el deporte sería un pilar fundamental para superar este bache. Si alguno había pensado que su carrera ya formaba parte del pasado, no sabe lo equivocado que estaba. “Quiero volver a jugar, me encantaría despedirme en la pista”, anunciaría semanas después, devolviéndonos a todos la sonrisa.

Por fin, tras medio año de lucha y esperanza, marzo de 2021 apareció en el calendario para pasar la última página el tratamiento, aunque no fue hasta el 22 de abril cuando se confirmó la mejor de las noticias. Carla estaba recuperada, libre del cáncer, de vuelta a los entrenamientos continuos y con más ganas que nunca de competir por última vez. En mayo pudimos verla en el Mutua Madrid Open, entrenando con las mejores durante toda la semana, el último párrafo previo a vestirse de corto y disputar un torneo oficial. Pero ese torneo no seria uno cualquiera, tenía que ser un Grand Slam, el major donde se dio a conocer al mundo hace 13 temporadas: Roland Garros. Y ahí estamos, todavía con los ojos vidriosos, felices de haber visto a la española firmar la mejor victoria posible. Ahora, es momento de recoger el premio.

Esa recompensa se llama jugar a tenis, en un gran torneo, delante del público y, además, ante una rival de talla mundial. Será complicado, cómo no va a serlo sin son 16 meses los que han pasado desde su último partido oficial, en febrero de 2020 (Doha). Pero ganar o perder tendrán esta vez el mismo valor, ya que sobre la mesa aparecen otras cartas más valiosas. ¿Qué mejor manera hay de celebrar algo así que con una raqueta en la mano? Así es como todos quisimos verla por última vez, diciendo adiós a su manera, marcando sus propios tiempos, pero jugando. Nunca, ni aunque pasen 200 pandemias, nos cansaremos de ver a Carlita mostrando su talento sobre la pista.

No será su último torneo

Sloane Stephens será el primer examen que el destino le ha propuesto a Carla en su regreso, ubicada en el cuadro final de Roland Garros por duodécima ocasión en su carrera, allí donde pisó los cuartos de final en 2008 y 2014. Tras su estancia en París, los planes de la canaria se trasladarán al resto de los Grand Slams (Wimbledon / US Open), donde volverá a utilizar su ranking protegido. Por su mente pasan también los Juegos Olímpicos de Tokyo, aunque para lograr ese billete necesitará ayuda de terceros, a no ser que le otorguen una wildcard. En una plaza u otra, esos serán los últimos golpes de Carla, el adiós de una de las mejores jugadoras de la historia de nuestro país, la despedida de una persona muy especial. La retirada, esa palabra que tanto miedo produce al deportista, esta vez será motivo de celebración.

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