Una vuelta con sabor amargo, Roger

Federer estuvo break arriba en el 3°, pero no pudo con Andújar y se despidió en su debut en el ATP 250 de Ginebra. Desde 2013 que no perdía un partido en Suiza.

Federer perdió contra Andújar en Ginebra. Foto: Getty
Federer perdió contra Andújar en Ginebra. Foto: Getty

Los relojes marcaban las 15.54. Unos minutos antes de las 16, tal y como estaba indicado en un principio, Roger Federer y Pablo Andújar empezaron a intercambiar golpes en la pista central del Tennis Club de Ginebra Eaux-Vives. Y si bien unos pocos invitados (100) pudieron presenciar en directo el regreso del 20 veces ganador de un Grand Slam, la realidad es que nadie se quiso perder su debut. Tanto es así que varios de sus colegas se dieron una vuelta por las gradas para observar un rato a uno de los mejores jugadores de la historia de este deporte y otros fotógrafos se escondieron en un bosque para poder captar una imagen de su ídolo.

De hecho, Simone Bolelli, Marco Cecchinato, Ariel Behar, Máximo González y Marton Fucsovics fueron algunos de los que la transmisión oficial enfocó en medio del encuentro. Y en medio de todo ese contexto y de la expectativa que había por su regreso al circuito luego de 68 días inactivo y de dos años sin pisar una torneo en arcilla, el suizo trabajó bastante, estuvo al frente, pero cayó por 6-4, 4-6 y 6-4 ante su adversario en la segunda ronda del ATP 250 de Ginebra y, de ese modo, se despidió rápidamente del certamen.

Más allá de la derrota, la gran noticia que dejó Roger es su estado físico: no mostró signos de malestar con su rodilla, se desplazó sin dificultades sobre la tierra batida y hasta llegó a deslizarse en alguna que otra jugada. Además, dejó puntos dignos para highlights en los que corrió de un lado hacia el otro. No obstante, se notó, de a ratos, la falta de actividad dado que falló muchas bolas relativamente "simples" para su clase, enganchó otras tantas con el marco y, quizás, se lo notó un poco lento de piernas al comienzo, hecho que fue mejorando con el correr de los minutos. Eso sí, la dificultad de coger ritmo en polvo de ladrillo es mucho más compleja que en otras superficies en las que el servicio puede ser un gran aliado para avanzar en el campeonato y así sumar cotejos sobre los hombros.

Por otro lado, Andújar tuvo un plan claro: mover a su rival, jugarle al revés con mucho peso y variarle alturas y velocidades. En ese sentido, el primer set navegó por aguas calmas pues ambos no pasaban dificultades para sostener su turno de saque. A pesar de eso, llegó el décimo game, Federer cometió algunos errores no forzados y el español logró aprovechar la primera chance de break que se le presentó para sellar la manga inicial a su favor. Claro, el 40% de primeros explican un poco ese bajón en el cierre del parcial.

De todas maneras, Federer no bajó los brazos. No quiso que su estadía por la ciudad durara poco tiempo y, en consecuencia, salió con toda la fuerza a revertir el marcador. En efecto, cambió los fallos por los tiros ganadores, mejoró la trayectoria de sus tiros, aplicó más variantes a su juego (SABR + dropshots + saque y red) y, poco a poco, cambió la tendencia del juego. De hecho, se retrasó en la pista al momento del resto, rompió el saque en el tercer game, elevó el porcentaje de primeros hasta el 79%, mantuvo la ventaja hasta el cierre y mandó la definición al set decisivo.

Justamente, la chapa de actual top10 (aunque "podría estar 800° del mundo" como dijo Federer por la realidad de su inactividad) y de un ganador nato pareció haber saltado al terreno de juego. Tanto es así que el helvético pisó el acelerador y hasta rompió el saque en la tercera oportunidad que se le presentó en el tercer game (con un punto de película). Pero no le alcanzó: Andújar redobló la apuesta, le empezó a pegar más fuerte a la bola, acortó los tiempos y revirtió el cotejo con cuatros juegos ganados consecutivamente.

ANDÚJAR LE CORTÓ LA RACHA EN SUIZA

Roger Federer volvió a perder un partido en su país luego de ocho años. Su última derrota data de 2013 cuando cayó frente a Juan Martín Del Potro en la final del ATP 500 de Basilea. Desde entonces, había sumado 32 triunfos seguidos (campeón en 2014, 2015, 2017, 2018 y 2019. En 2016 no pudo participar por una lesión).

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