Daria Kasatkina se abre acerca de su bisexualidad

Por primera vez desde que forma parte del circuito, Kasatkina se sinceró sobre su condición sexual, un importante paso hacia delante a nivel personal.

Daria Kasatkina. Fuente: Getty
Daria Kasatkina. Fuente: Getty

En el deporte de élite existen todavía, a pesar de vivir en el Siglo XXI, muchísimos prejuicios. Concepciones arcaicas que infunden el miedo en muchos y muchas atletas, más pendientes del 'qué dirán' o en las oportunidades que se pueden truncar. El despiadado mundo competitivo y la jungla que es el tenis conoce pocos ejemplos de jugadores que hayan reconocido abiertamente una condición sexual distinta a la predominante. Los casos de Alisson Van Uytvanck y Greet Minnen, pareja en el circuito, son los menos; en el tenis masculino, en activo, no se conoce a nadie.

Por todo esto y más, resulta importante que una jugadora de élite se abra y comparta sus sentimientos sobre un tema muy relevante en la sociedad. Daria Kasatkina ha sido la última en hacerlo, y ha abierto un melón totalmente inexplorado en el tenis de élite: el de la bisexualidad, una condición que abraza a sus 23 años. No toca sentirse avergonzada, ni mucho menos: es más, de ella habla la tenista rusa con una naturalidad que resulta una más que necesaria brisa de aire fresco. En un extenso documental con una televisión rusa, Daria hace esta brava confesión.

"Para mí, es muy difícil discernir por qué hay tan pocos y pocas tenistas que salen del armario. En Rusia, por desgracia, este tipo de cosas se afrontan con mucha negatividad, están mal vistas. Supongo que no solo en Rusia, también en el resto del mundo; los europeos son más tolerantes, pero el mundo todavía no acepta la homosexualidad tal y como es. Creo que muchos deportistas tienen miedo: miedo de las represalias, miedo de perder patrocinadores. Puede haber muchas razones, pero los que lo confiesan lo están haciendo bien. ¿Por qué ocultar tu verdadero yo?", afirma una Kasatkina muy segura de sí misma.

A pesar de que confiesa que nunca mantendría una relación amorosa con una jugadora del circuito, la tenista afincada en Barcelona habló largo y tendido sobre la naturaleza de una posible relación con una mujer, explicando la conexión que puede sentir con ellas. "Las mujeres captan más el tonteo, conocen mejor cómo funciona otra mujer, entienden sus necesidades y su psicología". Es aquí cuando la entrevistadora corta a Daria con una pregunta relevante para una chica que apenas tiene 23 años: ¿y cuáles son tus necesidades? La respuesta demuestra que Daria aún se encuentra en una curva de crecimiento a todos los niveles, tanto personal como profesional.

"Es una buena pregunta... aún me estoy conociendo a mí misma. Aprendo sobre mí. ¿Empezaría ahora mismo una relación con una mujer? Sí, claro. Siento que hay una conexión más fuerte en una relación con una mujer (risas). Quiero decir, un mejor entendimiento. Hay muchos malentendidos en las relaciones entre hombres y mujeres que no se dan tanto entre mujeres, hay como una intimidad a nivel mental y también a nivel emocional, las mujeres son más emocionales y sienten mejor las emociones de la otra persona.

Aún me gustaría seguir conociéndome mejor, tener un mejor entendimiento de lo que verdaderamente deseo. A veces siento que me pregunto: "Dasha, ¿qué es lo que quieres?" Y es como... ni siquiera tengo variantes para elegir, a veces es la nada. Quiero saber más, está claro... quizás nunca llegue a entender del todo quién soy yo y qué quiero verdaderamente, pero al menos me gustaría aprender pequeñas cosas sobre mí poco a poco, día a día. Eso estaría genial. Pregúntame otra vez dentro de unos años y te contestaré".

Una crisis que casi le cuesta la retirada

Si en el plano personal Daria continúa desarrollándose, en el plano profesional también rescató un momento que casi le cuesta la carrera deportiva. Tras caer en San Petersburgo 2019 ante Vera Zvonareva, Dasha llegó a considerar dejar el tenis. Fue entonces cuando entró en escena su entrenador, Philipp Daheas, que le dijo que si de verdad no disfrutaba con el tenis debería buscarse otro trabajo. A ello le siguió el momento de la duda y frustración: dos horas encerrada, llorando, en su habitación del hotel. De aquel episodio salió una nueva Kasatkina.

"No puedo hacer una mierda para ganarme la vida... solo el tenis. Tuve que darle una vuelta a eso de retirarme. Fue una época bastante dura, casi hardcore". El 2021, en lo profesional, está descubriendo a una jugadora que reverdece laureles: alguien que tiene aún toda la vida por delante para deslumbrar en pista y, también, para mostrar su apoyo a un colectivo que aún sigue realmente oprimido en el deporte profesional. La concienciación siempre nos viene bien a todos, y que venga de una voz autorizada merece su espacio. A seguir brillando, Dasha.

Comentarios recientes