El drama de Dominic Thiem tras ganar el US Open: "Caí en un agujero"

En una amplia entrevista, el austriaco revela que no ha sabido gestionar el después de ganar su primer Grand Slam y la pandemia actual tampoco le está ayudando.

El drama de Dominic Thiem tras ganar el US Open: "Caí en un agujero". Foto: Getty
El drama de Dominic Thiem tras ganar el US Open: "Caí en un agujero". Foto: Getty

No son pocos los que se preguntan qué está pasando con Dominic Thiem en este 2021. Después de acabar 2020 con su primer título de Grand Slam y habiéndose quedado muy cerca de ganar el título en las ATP Finals de Londres, su inicio de temporada está siendo todo un calvario para el austriaco- Habiéndose bajado del comienzo de la gira de tierra por problemas físicos, Dom da una amplia entrevista a Der Standard, donde revela el agujero en el que se encuentra metido y es que no ha sabido gestionar psicológicamente el "después" de ganar su primer grande y la pandemia y jugar frente a estadios vacíos no le ha ayudado especialmente.

Físicamente, Thiem tampoco se encuentra en su mejor momento. Ya en Australia, terminó saliendo en cuarta ronda con un rosco en el último set ante Dimitrov, que hacía presagiar que algo no iba bien. Su inesperada derrota ante Harris en su primer partido en Dubái y bajarse de Montecarlo y Belgrado han hecho saltar las alarmas. “Son varios problemas. El año pasado, durante la primera cuarentena, tuve problemas en mi rodilla derecha. Ahora, es la izquierda. Por aquel entonces, no tuve que bajarme de ningún torneo, porque no había”, comienza diciendo el austriaco.

“Es un problema congénito, que aparece de vez en cuando en mis rodillas. La gente se está enterando de esto ahora, pero tarda un par de semanas en desaparecer. Ya empezó a dolerme en Australia. Es un dolor intenso, pero se irá”, continúa. Thiem no solo se refiere al aspecto físico. También al mental. Y es que todo cambió tras ganar en Nueva York. “Cuando te pasas toda tu vida persiguiendo un objetivo y lo condicionas todo por ello, una vez lo consigues, las cosas dejan de estar igual. Esto es algo normal. El problema es que en el tenis va todo muy rápido y no frena semana a semana”.

Se explica más detalladamente. “En el tenis, no tienes tiempo de procesar la victoria. En este deporte, si no estás al 100%, pierdes. Esto es lo que me ha pasado a mí en este 2021. El nivel es muy duro y los oponentes son muy fuertes. Por eso, lo mejor es no ir a los torneos y volver cuando estés mejor. Si hubiera ido a Belgrado, habría perdido en primera ronda, de nuevo, y me habría metido más de lleno en esa espiral negativa. Necesito evadirme de eso. Prefiero estar en casa. No soy el primero al que le pasa esto, ni seré el último”, cuenta el austriaco.

El Covid y jugar frente a estadios vacíos

Thiem también se refiere al impacto que el Covid ha tenido en este deporte. No se puede pasar por alto que el público suponía un plus especial de motivación y que jugar en estadios totalmente vacíos afecta psicológicamente a los tenistas. “El Corona nos ha quitado muchas cosas buenas, empezando por los viajes, el libre movimiento. Es difícil jugar semana tras semanas en estas circunstancias. Hay personas que han conseguido adaptarse a esto. Incluso, para ellos, supone una ventaja vivir en una burbuja”, asegura Dom, que se atreve a dar nombres.

“Por ejemplo, Evans o Bublik. A ellos, les cuesta de normal concentrarse, pero de esta forma, consiguen focalizarse solo en el tenis, no en otra cosa. En Dubái, la burbuja fue extrema. Solo nos permitían salir del Hotel para ir a jugar a un estadio vacío. No es la mejor situación. Siempre tuve mi vida planeada, semana a semana, mes a mes. Ahora, con esta incertidumbre de lo que se jugará o no, todo ha cambiado”, declara.

Derrota ante Dimitrov y espiral negativa

“Creo que jugué uno de los partidos más memorables de toda mi carrera ante Kyrgios, volviendo de dos sets a cero en contra. Fue mucho esfuerzo para tan poco premio”, comenta Thiem sobre lo que pasó en Melbourne, el pasado mes de febrero. “La atmósfera allí era increíble. Entonces, hubo toque de queda. De repente, me encontré en el vestuario, sudando, y todo el recinto estaba vacío. Parecía que había ocurrido un incidente nuclear. Dos días después, ante Dimitrov, ya jugué en un estadio vacío y con un calor sofocante. No supe manejar la situación”, se abre.

El austriaco revela que, a él, personalmente, le afecta mucho el momento actual en la que vivimos. Le cuesta encontrar el fuego necesario en ambientes sin público. “Siento un vacío. Ni siquiera vi los partidos de Champions League. Esto es una tragedia. Es que no he visto ni los partidos de Montecarlo”, admite un Thiem que se siente un poco colapsado mentalmente. “He pasado 15 años de mi vida persiguiendo un objetivo, sin mirar a ningún lado. Una vez lo he conseguido, algunas cosas se han derrumbado. Mi vida privada, el tener que lidiar con muchas cosas, hay horizontes que se han ampliado… necesitas hacer algo con tu cabeza, con tu cerebro. Solo era tenis. Quiero cambiar eso”.

El éxito es una carretera difícil por la que conducir. Los deportistas condicionan su vida para lograr algo que, el día que llega, supone un cambio tan brutal que muchos terminan perdiéndose por el camino. “Cuando gané el US Open, estaba en un estado de euforia. Los resultados siguieron siendo buenos, llegando a la final de Londres. Pero, preparándome para esta temporada, caí en un agujero. Veremos si puedo salir. No lo sé. Eso espero”, cuenta.

A pesar de este arduo camino que está recorriendo actualmente Thiem, no está dejando de lado su preparación y espera poder estar listo para Roland Garros. Eso sí, no sabe a qué nivel podrá hacerlo. “No he competido frente a los top en mucho tiempo. No sé en qué punto estoy. Espero poder jugar en Madrid y Roma y me gustaría ser competitivo en París. Conseguir una medalla en los JJOO sería un sueño, pero veremos qué ocurre con la pandemia. En cualquier caso, no dejaré que esto se lleve por delante mi sueño de jugar al tenis, porque la normalidad tendrá que regresar en algún momento”, concluyó.

Comentarios recientes