Una cena con Sharapova y una cuarentena con Nadal: así ha crecido Sinner

Ricardo Piatti, el entrenador del jugador italiano, reflexiona sobre el increíble crecimiento de su pupilo tras su final en Miami, desvelando episodios que lo ayudaron.

Jannik Sinner. Fuente: Getty
Jannik Sinner. Fuente: Getty

El nombre de Jannik Sinner es cada vez más conocido por todo el mundo. Hubo un tiempo en el que el italiano era considerado una de esas jóvenes y precoces promesas con mucho que demostrar, aún desconocido para el gran público. Conforme fue acumulando partidos en el circuito ATP, cada vez más y más cabezas giraron para fijarse en su tenis. Tras alcanzar su primera final de Masters 1000 y demostrar en el Miami Open 2021 su potencial, ya quedan muy pocos que no le conozcan.

Si atienden con atención a sus declaraciones y comportamiento en la pista, podrán hacerse una idea de la metodología que aplica Sinner en su día a día. Sereno, calmado, organizado, humilde pero a la vez hambriento. Cualidades todas estas que se ha encargado de tejer, con el mimo de un orfebre, un Ricardo Piatti que ya sabe de sobra cómo funciona eso de pulir diamantes. Jannik es una obra más con la que, eso sí, hay que tener cuidado. Y no hay mejor manera que hacer las cosas que tomar como ejemplo a los mejores.

El entrenador italiano conoció a Sinner después de que éste aterrizase en su academia con 14 años. Desde entonces tuvo claro que en ese chico había algo especial... y antes de que se encontrase a los más grandes ya trabajó en él, como confiesa a la ATP. "Ya pude ver que jugaba muy bien al tenis, pero lo que verdaderamente llamó mi atención se encontraba fuera de la pista. Tenía 14 años pero la mente de un chaval de 17, 18 o 19. Esto es algo de lo que te das cuenta inmediatamente. Jannik era alguien muy maduro, capaz de estar con todo el mundo. Me centré en eso y a partir de ahí empezamos a moldear su juego".

Ese componente de madurez parece algo natural en Sinner. Durante la semana pasada, repitió por activa y por pasiva que para él ganar un título no es el Santo Grial, que lo importante es seguir progresando y conseguir ser mejor cada semana. Ricardo también atribuye todo esto, aunque de manera parcial, a sus orígenes en las pistas de esquí.

"Si tú estás esquiando, por ejemplo estás en una carrera, te das cuenta rápidamente de que necesitas estar concentrado: si cometes un solo error, te quedas fuera. Él se pensaba que esto era el tenis. Luego el deporte le gustaba porque puedes cometer un error, pero tienes la capacidad de volver de inmediato y jugar bien de nuevo. Jannik proviene de un pueblo pequeño, sus padres son muy trabajadores: sabe que todo el mundo debe trabajar para conseguir algo y que a menos que no lo hagas bien, no lo conseguirás".

Desde sus inicios en la Academia se empezaba a vislumbrar un panorama prometedor en el italiano que con el tiempo empezó a materializarse. Momento de sentarlo con los expertos para fijarse y aprender de ellos. La primera en pasar fue Maria Sharapova en un encuentro que el propio Piatti cerró. "Quería que Jannik entendiese la mentalidad de una número uno. Maria tiene prioridades: cuando está en pista, se fija en la pelota, golpea la pelota y trata de hacerlo todo perfecto. Cuando está en un intercambio, ella se centra en ese intercambio. Cuando se encuentra fuera de la pista, se centra en el apartado físico, en la forma. Una vez ha acabado con todo eso es una persona social. Maria es el ejemplo perfecto de una mentalidad de campeona".

Con la intención de que Sinner se convirtiese en una esponja humana con la que absorber tantísimos conocimientos, aquella cena en la que también estaba un tal Marat Safin se quedó en la retina del joven italiano. No podía anticipar que en poco tiempo compartiría hasta dos semanas en pista con uno de los mejores jugadores de todos los tiempos... a petición del propio equipo de trabajo de dicha bestia. Adelaida, dos semanas de entrenamiento y una cuarentena juntos antes de encarar el Open de Australia 2021.

"Cuando Moyà nos llamó me puse muy feliz. Tienes que estar junto a estos tipos. Estos jugadores son muy sencillos y están totalmente centrados en lo que deben estar centrados. A Jannik eso le gusta y además piensa que Rafa y él son bastante similares. La única diferencia es que él ha ganado 20 Grand Slams, es una pequeña diferencia (risas). Él entiende que si lo hace todo bien y continúa con su camino, sabiendo lo joven que es, podrá cumplir sus sueños. Esa experiencia le llegó en el momento idóneo de su carrera".

Antes, Piatti ya le había estado enseñando dos partidos por semana, cuando el circuito paró su actividad por la pandemia del coronavirus. Muchos de ellos incluían la presencia de Novak Djokovic... pero según confiesa Ricardo, eran partidos "malos" del serbio, cuando trató de volver de su grave lesión allá por 2017. Una manera perfecta de enseñar al aprendiz a ver que hasta los más grandes campeones consiguen ganar y sobreponerse a situaciones extremadamente complicadas.

Las metas, ambiciosas

El proceso sigue, pero los objetivos son gigantes. Y Piatti los tiene muy claros. "Está claro que los objetivos son ganar Grand Slams y ser el número uno del mundo. Ya hemos hablado sobre eso. Yo ya tuve a dos jugadores que se quedaron en el número 3 del mundo (Ljubicic y Raonic), ahora el objetivo es distinto. Quiero que alguien llegue más lejos y este proyecto comenzó hace muchísimo tiempo". Sinner y Piatti, un binomio inseparable que puso en Miami la primera gran piedra del imperio que quieren construir. Solo el tiempo dirá cómo de grande puede ser.

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