Rafael Nadal y las dificultades en los momentos cumbre de los últimos tiempos

El español está mostrando ciertas dudas en esos momentos de alta tensión emocional donde siempre ha sido letal. Analizamos esta tendencia.

Rafael Nadal, dificultades momentos cumbre. Foto: gettyimages
Rafael Nadal, dificultades momentos cumbre. Foto: gettyimages

Podrá discutirse de manera interminable quién es el GOAT del tenis, pero lo que nadie duda es que Rafael Nadal tiene papeletas serias a ella y, además de su excelso juego, uno de sus más poderosos argumentos ha sido siempre esa fortaleza mental que le hacía casi inexpugnable en situaciones decisivas de partidos importantes. Allá donde el sistema nervioso puede entrar en colapso y atenaza a jugadores de excelso nivel, el español siempre supo mantener la sangre fría y tomar buenas decisiones, saliendo indemne de momentos peliagudos y erigiéndose en un competidor memorable. Es por ello por lo que sorprende tanto que en los últimos tiempos, esa solvencia parezca haber menguado un poco, algo especialmente visible en el Open de Australia 2021.

Uno de los aspectos donde se ve más claramente es en el hecho de que haya perdido los últimos 9 tiebreaks que ha jugado ante tenistas del top-10. Pero si metemos en el bisturí y despiezamos algunas de sus últimas derrotas, encontramos situaciones llamativas. Partidos totalmente encarrilados por el balear que se le escapan entre la yema de los dedos, errores inesperados en momentos decisivos, precipitación en instantes donde siempre reinó el coraje y la enorme capacidad intelectual y analítica del español.

La tremenda racha negativa de Rafael Nadal en los tiebreaks contra tenistas del top-10

La tremenda racha negativa de Rafael Nadal en los tiebreaks contra tenistas del top-10

Seguir leyendo

Los primeros tiebreaks que deja escapar son ante Tsitsipas en Nitto ATP Finals 2019 y Djokovic en ATP Cup 2020, pero no se puede considerar representativo aún de los problemas que analizamos. Ante el griego el partido fue igualado y acabó ganando, mientras que frente al serbio bastante hizo con llevar ese segundo set a la muerte súbita, viéndose claramente superado por una versión impresionante de su rival. Más llamativo y preocupante fue perder tres tiebreaks ante Dominic Thiem en el Open de Australia 2020. Fue ahí donde algo pareció romperse en la esencia del balear, cometiendo errores no forzados y siendo incapaz de hallar el equilibrio entre agresividad y consistencia.

Su siguiente derrota fue ante Diego Schwartzman en Roma, donde llegó a perder el saque hasta en tres ocasiones durante la segunda manga, cuando tuvo oportunidad de ponerse por delante. No estaba en sus mejores condiciones, pero nadie podía esperar que desperdiciara tantas opciones para ponerse arriba en el marcador y poner encima de la mesa esos intangibles con los que leyendas como Rafa ganan partidos. Algo similar ocurrió en el Rolex París Masters 1000 2020; después de neutralizar el poderío inicial de Alexander Zverev, llegó a sacar para ganar el segundo parcial, pero se derrumbó por completo y encajó tres juegos consecutivos que supusieron su derrota.

Aún más llamativo fue lo acaecido en las Nitto ATP Finals 2020; otros dos tiebreaks perdidos ante Thiem y, sobre todo, un partido que tenía ganado frente a Daniil Medvedev. 6-3 5-4 y saque tuvo Nadal, pero cuajó un juego realmente fatídico para sus intereses, reanimando al ruso y firmando la crónica de una muerte anunciada. En ese tiebreak desperdició ocasiones manifiestas, como un globo de resto de Daniil en los compases iniciales con el que no supo qué hacer.

Y las cosas no han mejorado con la llegada de la nueva temporada. Ha sido en la derrota ante Stefanos Tsitsipas durante el Open de Australia 2021, donde las dificultades del español para cerrar partidos aparentemente resueltos y cometer errores en momentos cumbre, se ha visto con más claridad. El encuentro estaba dominado y aunque el griego subió el nivel en la tercera manga, el tiebreak de la misma debió haber sido el final de ese partido. Dos remates fallados, uno de ellos con minibreak a favor, y un drive a media pista tirado a la red, fueron una losa demasiado pesada para un Nadal que no tuvo margen de reacción luego ante el gran tenis de su rival.

Quizá no responda a nada en concreto ni sea sintomático de nada grave, pero encadenar situaciones como estas reducen notablemente la confianza y pueden llegar a meterse en la mente de un tenista. Rafael Nadal ha dominado durante lustros su excelsa capacidad para salir reforzado de las dificultades y superarse a sí mismo, y no parece haber dudas de que tiene todo para poder hacerlo. Será interesante comprobarlo en los próximos torneos.

Comentarios recientes