El temperamento único del soldado Medvedev

Daniil Medvedev no quiere dar muestras de celebración en 2021. Y eso querrá decir que habrá ganado títulos. Así es su peculiar temperamento. 

Daniil Medvedev. Foto: Getty
Daniil Medvedev. Foto: Getty

El temperamento de Danill Medvedev es una historia en sí misma, un personaje dentro del propio Daniil. El ruso ha dejado rastro de todo tipo de comportamientos: aislados y concentradísimos, pocos aspavientos en la victoria, malos gestos con árbitro y/o rival, también con el público. No se puede decir que sea una montaña rusa de sentimientos, porque en general es un jugador emocionalmente estable pero sí que a lo largo de los años ha dejado muestras de toda índole.

Así lo ha ido expresando en detemrinados momentos en los últimos años, en la web de la ATP, a raiz de su progresión y escalada en el ranking. “Por supuesto tengo problemas a veces con mi temperamento, especialmente cuando no estoy jugando bien. Puedo perder los estribos a veces. Pierdes oportunidades y se te pasa de todo por la mente”.

Mucho, no cabe duda, tiene que ver con la soledad del tenis, con controlar lo que se escapa y lo que duele emocionalmente. “El tenis no es un deporte fácil. Es difícil de explicar algunas cosas que están pasando… Cuando estás a un nivel bajo, necesitas encontrar la mejor manera de levantarte rápido. Busco demostrar que soy capaz de jugar buen tenis y derrotar a buenos rivales."

Victorias y títulos... sin ninguna celebración

“El año pasado decidí que sería mi seña de identidad. A mucha gente le gusta, a otras no, pero es lo que siento. Cuando ganas un gran título o partido frente a grandes rivales y no lo celebras, tienes la oportunidad de mirar a tu alrededor y contemplar la energía que hay. Como artista, como tenista, puedes sentirlo todo si lo piensas”.

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