Análisis de la raqueta Wilson Pro Staff 97 v13

Hemos probado la nueva versión de la icónica raqueta de Wilson, la Pro Staff 97 en su versión número 13. Una raqueta completísima que te hará mejorar tu nivel de tenis.

Análisis de la raqueta Wilson Pro Staf 97 v13. Foto: Joaquín Pinedo
Análisis de la raqueta Wilson Pro Staf 97 v13. Foto: Joaquín Pinedo
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Cuando te acostumbras a tu raqueta y llevas bastante tiempo jugando con ella, siempre es complicado tener buenas sensaciones desde un primer momento con otra diferente. O, al menos, eso pensaba yo hasta la semana pasada, cuando tuve la oportunidad de probar la nueva raqueta Wilson Pro Staff 97 v13.

Sin duda, cuando un producto ya cuenta con la friolera de trece versiones es porque tiene éxito y el éxito no es fruto del capricho. La nueva Pro Staff 97 no sólo es una raqueta extremadamente elegante, sino que, además, te ofrece unas sensaciones excepcionales desde el primer momento. Su peso de 315 gramos sin cordaje la hace mucho más manejable que su hermana mayor, la Pro Staff RF97 Autograph, de 340 gramos, que es una raqueta extraordinaria para jugadores muy experimentados.

La primera impresión que tuve cuando empecé a pelotear con la Pro Staff 97 era que no despedía igual que la Blade 98, que es la que llevo utilizando desde hace años, pero que dirigía y colocaba la pelota donde quería con una facilidad pasmosa, gracias al novedoso String Mapping, que proporciona un cordaje más denso.

Cada vez que impactaba con el punto dulce, la sensación de control y estabilidad que ya de por sí tenía, aumentaba exponencialmente; esto se debe a la tecnología Braid 45 que implementa Wilson en esta raqueta, consistente en fibras de doble trenzado dispuestas en ángulo de 45 grados. Además, la sensación de confort que me transmitía en cada golpe y la seguridad que me aportaba desde el fondo de pista me estaban haciendo disfrutar realmente la experiencia.

Gran facilidad para liftar la bola

El revés cortado con la Pro Staff 97 es un placer para los sentidos. Normalmente, prefiero jugar liftado o plano con mi revés a una mano, pero con esta raqueta, el hecho de jugar slice y ver cómo la bola describe una trayectoria parabólica en el eje horizontal hacia la línea de fondo, sin tomar apenas altura, se convierte en una vivencia que gusta sobremanera repetir una y otra vez.

Me sorprendió mucho también la facilidad con la que podía liftar la pelota; antes de jugar con ella, imaginaba una raqueta más rígida que no me iba a permitir generar un efecto top spin con tanta naturalidad. Era la primera vez que probaba una Pro Staff y ya tenía claro que no iba a ser la última vez que jugara con ella.

Llegaba la hora de volear, la faceta en la que peor me desempeño en una pista de tenis. Sin embargo, la estabilidad, el control y el confort que estaba sintiendo desde la línea de fondo era extrapolable al juego en la red. A pesar de que no es una raqueta especialmente ligera, la maniobrabilidad de la Pro Staff 97 es sorprendente, gracias a la extraordinaria distribución de su peso, con un balance sin encordar de 31 centímetros. Cada volea que ejecutaba correctamente era una bola certera que podía colocar en el ángulo corto o en la línea de fondo sin apenas esfuerzo. Incluso si tenía que bloquear algún tiro sorpresivo de mi rival, la raqueta respondía de manera sobresaliente y me ayudaba a amortiguar con éxito un golpe francamente complicado.

El fácil manejo de la Pro Staff 97 también me permitía desenvolverme genial en el resto. La capacidad de armar rápidamente y liftar bastante la pelota me ayudaron notablemente en este ámbito, incluso restando potentes servicios. Tanto si quería meter un resto profundo como si optaba por buscar una devolución angulada, esta Wilson me proporcionaba la estabilidad y el confort que necesitaba en situaciones en las que el margen de reacción era muy reducido. De igual modo, cuando quería restar con revés de slice, me posibilitaba conectar un golpe profundo e incómodo que no me condenara a un rol defensivo durante el intercambio.

Efectiva también al saque

Sólo me quedaba sacar con la Pro Staff 97 para tener una impresión completa de la raqueta y, efectivamente, no defraudó; primer saque liftado dentro, imprimiendo un kick bastante bueno, por cierto. Al principio, estaba sirviendo con suavidad, sin jugar planazos potentes, porque quería ir de menos a más. En cualquier caso, cada vez que subía una marcha con el saque, la Wilson respondía a la perfección y superaba mis expectativas. El porcentaje de acierto era alto, incluso cuando buscaba primeros saques veloces y ajustados. Con el saque cortado también tuve una sensación maravillosa y eso me permitía variar y sorprender sin incurrir en tantos errores.

Conclusión: una raqueta más que completa

En líneas generales, la Wilson Pro Staff 97 v13 es una raqueta muy completa que proporciona, sobre todo, control, confort y precisión más que potencia, pero que responde sorprendentemente bien en todas las facetas del juego. Lo mejor es que puedes utilizarla tanto si tienes un nivel muy alto como si eres un jugador nivel intermedio, porque ofrece unas prestaciones extraordinarias sin exigirte demasiado. Si estás pensando en cambiar de raqueta, mi recomendación es que pruebes la Pro Staff 97, porque estoy seguro de que la vas a disfrutar.

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