El motivo para soñar en que la maldición local acabe en el Open de Australia 2021

Hace más de 40 años que no hay ningún campeón australiano en Melbourne y la estricta cuarentena planteada para extranjeros puede ser una ventaja para ellos.

Ausencia de ganadores australianos en Open de Australia. Foto: gettyimages
Ausencia de ganadores australianos en Open de Australia. Foto: gettyimages

Suele decirse que cuando hay una gran crisis o una situación límite, surgen oportunidades. Eso es lo que, con cierta frialdad, pueden pensar los aficionados australianos al tenis respecto a este Open de Australia 2021. Y es que el estricto protocolo sanitario que se plantea para reducir el riesgo de contagios por coronavirus y la cuarentena de 15 días que deben guardar todos los jugadores foráneos, pudiendo salir solo 5 horas al día de su hotel durante esas dos semanas, confiere una posibilidad extra de alcanzar la gloria para tenistas locales. Ashleigh Barty es la gran baza entre las mujeres, mientras que Alex de Miñaur y Nick Kyrgios podrían tener más opciones de las existentes en una coyuntura habitual.

Para un país enamorado de este deporte atravesar una sequía de campeones locales tan prolongada como en la que están sumergidos es algo difícilmente asumible. Mark Edmonson fue el último hombre aussie en cosechar el título en el Grand Slam australiano, allá por 1976, ganando a su compatriota John Newcombe. Nombres ilustres como John Marks, Kim Warwick, Pat Cash y Lleyton Hewitt llegaron a la final, sin tener la capacidad de poner la guinda, siendo especialmente doloroso el caso de Cash, que cayó en 1987 y 1988 en el quinto set y ante el mismo rival, Stefan Edberg. Resulta casi imposible imaginarse que Nick Kyrgios o Alex de Miñaur pudieran partir como candidatos, pero estas condiciones extremas para el resto puede allanar su terreno.

Ha habido cinco tenistas australianos que perdieron finales del Open de Australia desde 1979

Tendrán margen de sobra para entrenarse a conciencia durante todo el verano austral, amoldándose a condiciones extremas y viéndose motivados por la difícil situación sanitaria que podría vivirse en su país para dar una alegría a los compatriotas. La última mujer australiana en ganar el torneo fue Chris O´Neal en 1978. Dos años después lo intentó Wendy Turnbull, pero desde ese momento ninguna jugadora ha podido rendir a un nivel lo suficientemente alto como para postularse favorita. Samantha Stosur fue la última que llegaba con credenciales, pero nunca se sintió cómoda en las condiciones en que se disputa el torneo. ¿Será este Open de Australia 2021 el momento en que se acabe la sequía de triunfos locales?

Comentarios recientes