Los secretos del éxito del tenis español

¿A qué se debe el éxito de nuestro tenis en las cuatro últimas décadas? Analizamos las siete claves que aporta Chris Lewitt en uno de sus libros.

España, campeona de la última Copa Davis. Fuente: Getty
España, campeona de la última Copa Davis. Fuente: Getty

Manolo Santana, Manuel Orantes, Pepe Higueras, Sergi Bruguera, Carlos Moyá, Juan Carlos Ferrero, Rafael Nadal, Pablo Carreño o Carlos Alcaraz. Son solo algunos de los tenistas españoles que brillaron, siguen brillando y brillarán en el circuito profesional en los próximos años. Cada uno en su época, pero todos colocando nuestra bandera en lo más alto, referentes de nuestro deporte que inspiraron a próximas generaciones. Sin embargo, han pasado varias décadas y todavía seguimos sin encontrar una explicación clarividente sobre cómo ha sido posible que el tenis español lleve siendo una potencia mundial durante tantas temporadas consecutivas, una pregunta que posiblemente nunca ofrezca una respuesta empírica.

Al final, son una serie de factores los que se han tenido que juntar para que la Armada siga manteniéndose en la élite tantísimo tiempo, factores que Chris Lewit se propuso descubrir a través de un recorrido por todas las Academias de nuestro país y que luego numeró en su famoso libro ‘The secrets of Spanish Tennis’, publicado en 2014. Una lectura que nos ha durado apenas unas horas en las manos y que sería interesante compartir con todos vosotros. Estos son, según Lewit, los secretos del éxito dentro del tenis español.

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The Secrets of Spanish Tennis

1. HISTORIA

Todo cuento necesito un primer capítulo que ayude a traer nuevos episodios y protagonistas a la historia. Desde Manuel Alonso en los años 20, el tenis español no ha dejado de producir grandes campeones, figuras que se han convertido en ejemplos, en modelos para las futuras generaciones, gente a la que observar y que prendieron la llama del tenis en los más jóvenes. “Si ellos pudieron, yo también puedo”. De alguien que cumple su sueño, a alguien que busca cumplirlo. Múltiples ganadores de Grand Slams y varios ex top10 han mantenido la ilusión y las ganas de todos aquellos que, al agarrar por primera vez una raqueta, soñaron en seguir sus pasos. Una tradición de la que no todos los países pueden presumir.

2. ESTRUCTURA DE TORNEOS

Sin torneos nacionales es imposible crecer. Torneos de todas las categorías, desde los Juniors, los Futures, los Challengers y, por supuesto, los ATP y WTA. Oportunidades para que nuestros jugadores brillen cerca de casa, sin tantos gastos, con una mayor presión pero también un plus de adrenalina que les haga sacar lo mejor de su raqueta. Junto a la tradición, es imprescindible contar con una estructura a lo largo de toda la pirámide donde tenistas de todas las edades puedan competir como locales. Esto provocará un desplazamiento más barato, más rápido y con un un mejor equipo detrás. El resultado solo puedo ser un ascenso más veloz en el ranking.

3. EDUCACIÓN DE LOS ENTRENADORES

Es importante que los jugadores españoles tengan nivel, esto es irrefutable, pero antes de eso es fundamental que los entrenadores también lo tengan. No cualquier persona sirve para entrenar, por eso se ha de profesionalizar la labor del entrenador, una parcela cubierta por la RPT, fundada por Luis Mediero hace más de treinta años con el objetivo de formar a los entrenadores mediante estudios, programas y la información necesaria para que luego ellos sean capaces de detectar el talento y construir a un futuro campeón hasta la cima.

4. CLIMA

Un verano constante y una chaquetilla en invierno. Suena a fantasía, pero estas son las temperaturas que normalmente tenemos en nuestro país, aunque a veces no las valoremos. Valencia, Barcelona o Mallorca se han convertido desde hace décadas en centro neurálgicos donde no solamente trabajan los españoles, también los extranjeros vienen en busca de las mejores comodidades. La oportunidad de trabajar durante todo un año al aire libre, aprovechándose al mismo tiempo de la dureza y el calor de nuestras pistas, aspectos que curten y ayudarán más tarde para competir. Marat Safin, Dinara Safina o Andy Murray son solo algunos ejemplos que apostaron por instalarse en España en busca de esa mejoría. Luego, con el tiempo, quedó demostrado que no se equivocaron.

5. PISTAS DE TIERRA BATIDA

Según los expertos, la mejor superficie para entender el juego. En tierra batida es donde los jugadores aprenden a moverse, a golpear con el balance correcto, a desarrollar las habilidades del tenista en múltiples aspectos. No saldrán de aquí los mayores cañoneros, ya que la arcilla no te permite jugar a dos golpes, pero sí se trabajan otros aspectos como la paciencia, la consistencia, la táctica, incluso una mayor capacidad física, ya que el polvo de ladrillo es menos agresivo para las articulaciones del cuerpo. Afecta incluso en la técnica, dándole al jugador esos segundos extra de tiempo para preparar bien el golpe y trabajar perfectamente la definición de sus tiros. Así es como nos hemos ganado la fama de auténticos gladiadores. Pregunten a cualquiera del circuito lo difícil que es ganar a un tenista español, sea en el torneo que sea.

6. UN OBJETIVO COMÚN

Dentro de la rivalidad que existe y existirá en un deporte individual, el tenis español siempre ha estado unido buscando una meta común: ayudarnos entre todos para que el grifo del talento siempre se mantenga abierto. Ya sea entre jugadores, entrenadores o Academias, la conexión es total y esa cercanía también produce que todos rememos en la misma dirección. Las generaciones se van nutriendo entre ellas, se van cuidando, asesorando e impulsando para mantenernos en la cima de este deporte. Así pues, los tenistas ya retirados instruyen a aquellos que empiezan, formando una gran familia que trabaja para que esta cadena nunca deje de producir eslabones. Por supuesto, todo ello bajo un método único y revolucionario que comenzaron en su día Lluís Bruguera y Pato Álvarez, los auténticos pioneros del éxito del tenis español. Hoy ese modelo ya ha sido copiado en todo el mundo.

7. INTENSIDAD Y CULTURA DEL ESFUERZO

No es tanto qué ejercicio hagas, sino cómo lo hagas. En España, la actitud es innegociable desde la primera bola. Los entrenamientos de alta intensidad y motivación diaria de los jugadores es lo que termina produciendo una mentalidad luchadora, incansable, campeona. Todo el trabajo técnico, táctico y físico termina confluyendo en el ámbito mental, allí donde el tenista español multiplica todavía más sus capacidades, donde marca las diferencias, mostrándose duro en los momentos más difíciles gracias a que los entrenamientos desde niño le exigieron ese mismo esfuerzo y compromiso. Como dice el refrán: si merece la pena, no será fácil.

¿Qué os han parecido? ¿Estáis de acuerdo con la lista? ¿Añadiríais alguna clave más?

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The Secrets of Spanish Tennis

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