La victoria más grande de Felix Auger Aliassime

El canadiense, tras un 2020 algo agridulce en la cancha, puede ser feliz por lo que ha hecho fuera de ella. Su gran proyecto ha mejorado miles de vidas en Togo.

Felix Auger Aliassime ha sido protagonista fuera de la cancha. Fuente: Getty
Felix Auger Aliassime ha sido protagonista fuera de la cancha. Fuente: Getty

En ocasiones juzgamos de forma muy severa a los deportistas. Lo hacemos porque nos generan expectativas altísimas; si no las cumplen, nos sentimos engañados. Nunca hemos firmado ningún contrato con ellos por el cual nos 'deben' victorias y títulos, pero aún así la derrota nos cabrea, nos da la potestad de dar lecciones a profesionales. Felix Auger-Aliassime habrá vivido el otro lado de la moneda durante este 2020: no será el año en el que conquiste su primer título ATP, ni tampoco el año en el que haya pegado el gran salto en un Grand Slam o a nivel de ranking.

Sin embargo, el canadiense ha conseguido mucho más fuera de la pista que dentro de ella. Nunca un título puede equipararse a lo que transmiten valores como la generosidad o la solidaridad, en especial con los que menos tienen. Felix lo sabe bien: con 13 años, viajó a Togo, país de origen de su familia. Las sensaciones que afloraron en su piel tras aquello se quedaron impregnadas en su ADN, y ahí supo que en el futuro, de cumplir sus sueños sobre la pista, volvería allí a devolver esperanza a los chicos y chicas que vio.

Antes de que la pandemia congelase la realidad que vivíamos de forma indefinida, Felix lanzó un ambicioso proyecto con un objetivo: ayudar a las personas en riesgo en aquel país africano. El programa #FAAPointsForAction había nacido; con cada punto que Felix consiguiese en sus partidos, donaría 5 dólares para mejorar las condiciones de vida de la juventud del país. Con la ayuda de BNP Paribas, Aliassime empezó a acumular dinero, un dinero que exclusivamente serviría para mejorar la educación en este país. Y acabó con casi 5000 puntos ganados.

Ni el año de la pandemia pudo pararle. Tras el cierre de actividades debido a la situación por el coronavirus, el pasado 2 de noviembre se reanudaron las actividades financiadas por este programa. La única espinita clavada sigue siendo el viaje de vuelta a Togo, que por culpa del virus aún no ha podido llevarse a cabo, pero poco a poco sus puntos se van materializando en acciones concretas. Y eso le hace muy feliz, al igual que a todos los que observamos desde la distancia una iniciativa tan bonita.

"Después del parón del circuito, reanudé el programa partiendo desde los puntos que ya había conseguido. Al final, hemos acumulado 4904 puntos. El proyecto está lidiando como puede con la crisis sanitaria, pero a pesar de ello nuestro progreso es bueno. Todas las actividades que tengan que ver con la educación, con la instrucción para futuros entrenadores, se reanudaron este mes. Desde el inicio tengo la intención y el deseo de viajar allí y ver en persona todas las mejoras. Por el contexto actual es difícil ponerme una fecha para volar allí, pero ojalá que pueda hacerlo en 2021. Es algo muy importante para mí".

El progreso ya es latente. A pesar de la pandemia, el proyecto comandado por Felix ha conseguido que 50 niños y niñas accedan a la educación después de haber salido del sistema; ha renovado 10 escuelas, ha distribuido 200 kits para dar clase a niños en riesgo de exclusión y ha ofrecido planes de prevención contra el COVID a más de 1500 personas.

Muchas veces los titulares tremendistas o negativos generan más peso o impacto. Las críticas se abren paso, crean debate y ruido. Sin embargo, mientras aún podamos hacerlo, estas noticias también deben tener el espacio y la información que se merecen. Ganar un gran trofeo está muy bien; hacer feliz a tanta gente es algo que te llena por dentro. Bravo, absolutamente bravo, por Felix Auger-Aliassime y este magnífico proyecto. Puede estar muy orgulloso.

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