Las 10 conclusiones que deja la temporada WTA en 2020

Desvelamos todas las claves que han marcado un 2020 atípico e intenso en el circuito WTA, repleto de sorpresas y espectáculo.

Análisis y resumen temporada WTA. Foto: gettyimages
Análisis y resumen temporada WTA. Foto: gettyimages

La magia de lo impredecible ha seguido marcando el ritmo en el circuito WTA y dotando al tenis femenino de esa esencia que lleva cautivando a muchos aficionados desde hace años. Nada puede darse por hechoo, la igualdad entre todas es difícilmente imaginable en otro deporte y cualquier mínimo detalle puede separar el éxito del fracaso. Termina el año Ashleigh Barty como número 1 del mundo a pesar de haber jugado solo cuatro torneos y se han visto tres campeonas diferentes de Grand Slam, dos de ellas que estrenan su palmarés en eventos de este calibre: Sofia Kenin, Naomi Osaka e Iga Swiatek. Jóvenes, con estilos muy diferentes y un nivel de inspiración divina en sus semanas gloriosas, que dibujan un apasionante futuro en el que también tiene cabida Cori Gauff, cuyo proceso de maduración ha seguido en 2020.

Sin embargo, es preciso reflexionar sobre los motivos que han llevado a que el tenis femenino tenga un calendario tan reducido en comparación con los hombres. Resulta urgente tomar las medidas necesarias para poner en valor los eventos únicos de las mujeres y, si es necesario, promover que compartan torneos con los hombres si es ese el camino necesario para dotar de un nivel de atención mayor a sus hazañas. Estas son las diez conclusiones que deja la temporada WTA en 2020:

  • Ashleigh Barty, número 1 desaparecida del mapa

La última vez que vimos a la australiana compitiendo era 28 de febrero. Fue en Doha, donde cayó frente a Petra Kvitova, y resulta toda una incógnita pensar cómo puede volver a la competición esta talentosa jugadora a la que la pandemia ha podido arrebatar uno de los que podría haber sido mejores años de su carrera.

  • Simona Halep, alegrías contenidas

La rumana partía como candidata a todo a inicio de año y sufrió una dolorosa derrota en semifinales del Open de Australia ante Garbiñe. Tras el confinamiento, lo fió todo a Roland Garros. Consciente de su grandeza en tierra batida, se preparó a conciencia y tras ganar en Roma nada parecía poder cruzarse en su camino al título en Roland Garros, pero se vio arrasada por una Swiatek que anuló totalmente su juego. Un año sin grandes títulos para ella.

  • El retorno de la mejor versión de Naomi Osaka

Tiene algo especial la joven tenista japonesa y volvió a mostrar esos intangibles de campeona durante un mes memorable en Nueva York, con final en el torneo de Cincinnati y título en el US Open. Ávida de gloria y con un tenis inabordable cuando está inspirada, Osaka sigue destapándose como un icono de la lucha contra el racismo y el empoderamiento femenino, con un carisma arrasador y un tenis que encandila a cualquiera.

  • Sofia Kenin e Iga Swiatek, erupciones volcánicas incontenibles

Se da por hecho que cada año habrá sorpresas, pero lo que han conseguido la estadounidense y la polaca asombró al mundo e introduce un matiz de ilusión de cara al futuro por su gran juventud. Jugadoras totales, capaces de dominar de fondo de pista, encontrar golpes ganadores, pero también de remar y bajar al fango para sacar partidos adelante. La estadounidense ha sabido dar continuidad a su título en Melbourne con buenos resultados en la segunda parte de la temporada, mientras que la polaca no ha jugado más desde su inolvidable éxito en París. Será interesante comprobar si en 2021 se afincan en la cima.

  • Serena Williams y un sueño que puede tornar en pesadilla

No tiene nada que demostrar y está otorgando una relevancia exagerada e innecesaria al hecho de sumar un nuevo título. Serena acumula decepciones, nivel de juego mejorable y, por si fuera poco, lesiones. Todo ha sido negativa para ella en un 2020 aciago y que podría haber puesto la puntilla definitiva a su anhelo por igualar a Margaret Court con 24 títulos de Grand Slam.

  • Elina Svitolina y Karolina Pliskova siguen sin conseguir su gran objetivo

Ucraniana y checa llevan mucho tiempo llamando a la puerta de los Grand Slam, pero no con la fuerza necesaria como para derribarla. Siempre hay algo que les impide desplegar su mejor nivel con la continuidad necesaria y en 2020 contaron sus comparecencias en estos torneos por fracasos.

  • Victoria Azarenka y Petra Kvitova se reencuentran a sí mismas

Muchos daban por perdidas a estas dos estrellas del pasado que parecían no tener cabida en el presente más que como un aderezo de nivel en algunos eventos, pero no como firmes candidatas a ganar Grand Slam. Sin embargo, el amor por el juego que derrochan ambas ha terminado de demostrar que el talento todo lo puede, si va acompañado de tesón y sacrificio. Vika emocionó al mundo con unas semanas glorisosas la gira estadounidense, saldadas con un título y un puesto de finalista en el US Open. Por su parte, Kvitova retornó a unas semifinales de Grand Slam en París y demuestra que puede seguir siendo muy competitiva.

  • Brotes verdes en el juego de Garbiñe Muguruza

Motivos para la esperanza en el tenis español con el rendimiento ofrecido por la nacida en Caracas. Se le ha podido ver disfrutar de nuevo en la cancha y ser esa jugadora arrolladora cuando está concentrada. Se fue de Melbourne con la sensación de haber desperdiciado una gran oportunidad de sumar un nuevo Grand Slam, brilló en Roma, pero volvió a sufrir derrotas inesperadas y difícilmente comprensibles, tanto en el US Open como en Roland Garros.

  • Aryna Sabalenka sigue alternando luces con sombras

La historia se ha vuelto a repetir. Los últimos torneos de la temporada presencian una demostración de poderío inabordable por parte de la bielorrusa, inédita en los eventos precedentes. Poco o nada se sabía de ella antes de que llegaran la gira indoor express y se proclamara campeona en Ostrava y Linz, asegurándose su condición de top-10 y haciendo olvidar su mal rendimiento en los Grand Slams.

  • Hundimiento de campeonas de Grand Slam como Angelique Kerber y Sloane Stephens

Desaparecidas del mapa. Solo así puede definirse la temporada de dos mujeres que han saboreado las mieles del triunfo, pero que en este 2020 han visto el lado más cruel del tenis. Despojadas de esa aura ganadora que las impulsó en su momento e inmersas en una clara crisis de juego, resultados y hasta identidad, mucho tendrán que cambiar las cosas en 2021 si alemana y estadounidense quieren recuperar su mejor nivel.

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