Granollers y Zeballos, compenetración perfecta de dos apasionados competidores

Analizamos el recorrido de la dupla entre español y argentino, su afán de superación y las razones del éxito que está generando su idilio profesional.

Marcel Granollers y Horacio Zeballos, historia. Foto: gettyimages
Marcel Granollers y Horacio Zeballos, historia. Foto: gettyimages

Detrás de un éxito siempre hay una historia de superación, sacrificio, esfuerzo y resiliencia, pero en el caso de la dupla formada por Marcel Granollers y Horacio Zeballos esto adquiere un estatus superior. Si hace dos años alguien hubiera osado a decir al español y al argentino que estarían luchando juntos por ser la mejor pareja del mundo en las Nitto ATP Finals 2020, posiblemente hubieran pensado que se trataría de una broma. Ambos habían tenido éxito a nivel individual, con torneos ganados y rankings notables (top-20 Marcel y top-40 Horacio), pero en el ocaso de sus carreras sintieron que podían prolongar su afincamiento en la gloria dando máxima prioridad al dobles, una disciplina en la que ambos habían sido protagonistas, pero siempre combinándola con el singles.

Los mejores tiempos de Marcel Granollers parecían haber pasado. Ese chico presumido y dicharachero que hasta el 2019 había sido capaz de ganar títulos en dobles junto a la friolera de 12 compañeros, no encontraba esa alma gemela que se requiere en la pista para repetir las hazañas que había conseguido junto a Marc López, con el que fue campeón en este evento allá por 2012. Alternando compañeros, jugando en eventos del ATP Challenger Tour a nivel individual para recuperar ranking y formando dupla en dobles con su hermano Gerard Granollers, intentando dar un impulso a su carrera, no fue hasta que su camino se cruzó con el de Horacio Zeballos cuando volvió a ver claras las cosas el jugador catalán de 34 años.

Todo cambió para ambos cuando unieron sus caminos en la Rogers Cup 2019. Zeballos se encontraba en un gran momento de forma y había ganado en Buenos Aires con Máximo González y en Roma con Nikola Mektic, pero no terminaba de hallar ese feeling necesario para echarse a la carretera con un compañero de manera ciega y fiel. Primer torneo que ganaron, primer título y, sobre todo, la sensación de compenetrarse a la perfección. Uno zurdo, otro diestro, otro consumado voleador y otro habilidoso desde el fondo, uno con una intuición natural y el otro con una mano prodigiosa. Marcel y Horacio, nacidos para mejorarse uno al otro.

Horacio Zeballos y su secreto para mantener la concentración

Sus títulos en Buenos Aires y Río de Janeiro en este 2020, cuando el mundo era lo que conocíamos antes de la COVID-19, supusieron la demostración definitiva de que esa dupla merecía la pena. Ganaron en Roma, con ambos totalmente entregados a este proyecto, habiendo renunciado a disputar ni un solo partido de singles. Tanto es así, que Granollers rehusó entrar al US Open 2020 como suplente, diciendo adiós a un suculento premio económico para centrarse en crecer junto a Zeballos como dupla. Por su parte, el argentino ha sabido devolver esa ilusión al español, con su habitual entrega y pasión por un deporte que comparte con otro: el ajedrez.

Tal y como desvela pagina12.com, Horacio es un consumado ajedrecista que juega a un nivel muy alto y juega una o dos partidas al día incluso en competición. Su obsesión le llevó a un punto hace meses en que le generaba cansancio mental por jugar hasta 10 partidas en un día por internet, pero ha sabido canalizarlo y encontrar una inspiración. "Trato de jugar partidas rápidas para intentar asimilar esa necesidad de resolver cosas importantes en poco tiempo, como ocurre en la pista cuando juegas dobles", aseguró un hombre que desde niño entrenó mucho los reflejos, con entrenamientos específicos con su padre, que le sacaba desde el cuadro de servicio y jugando una especie de mini-tenis, partidos en los cuadros de saque en los que no se permitía volear. Reflejos, toque prodigioso, mano de seda; eso es lo que adquirió.

Marcel Granollers y Horacio Zeballos, aspirantes a todo en Nitto ATP Finals 2020

Ambos han pasado por momentos difíciles, teniendo el coraje para reinventarse a sí mismos y encontrar una motivación extra en una modalidad en la que ya habían sido grandes. Encontrarse puede haber sido una de esas historias cambian la vida deportiva y proveen de experiencias inolvidables a jugadores que podrían haber pensado que sus mejores tiempos habían tocado a su fin. Siguen vivos en las Nitto ATP Finals 2020 y quieren ser maestros juntos. Marcel Granollers y Horacio Zeballos tienen argumentos de sobra para conseguirlo.

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