Nadal y su complicada relación con las pistas indoor

El español solo ha podido sumar dos de sus 86 titulos en este tipo de pistas, así como 90 de los 1.000 partidos ganados en su carrera profesional.

Rafael Nadal y pistas indoor. Foto: gettyimages
Rafael Nadal y pistas indoor. Foto: gettyimages

La perfección no existe y ni siquiera Rafael Nadal puede eludir esta afirmación con su tenis. El borrón del mejor escribano se materializa en el caso del balear con las pistas indoor, donde sus registros son modestos. Resulta paradigmático que el triunfo 1.000 en su carrera haya llegado en el contexto más desfavorable para su tenis, y no es descartable que conmemore dicha cifra redonda sumando dos de los grandes títulos que se le resisten en su palmarés. La velocidad de las pistas indoor y lo agresivo que resultan para las articulaciones, así como el hecho de que los grandes eventos en este contexto se sitúen a final de temporada, han mermado el recorrido de un Nadal que, a pesar de todo, ha vivido momentos memorables en su carrera en pistas cerradas.

Y es que la primera victoria del español en condiciones indoor se produjo en una inolvidable eliminatoria de Copa Davis 2004 ante la República Checa, donde él y Feliciano López se impusieron a los europeos. Rafa perdió con Jiri Novak, pero venció a Radek Stepanek, rompiendo con una racha de cuatro partidos perdidos, habiendo sido el primero de ellos en Lyon 2003, donde sucumbió al mítico Dominik Hrbaty. Ciudades como Milán, Marsella o Estocolmo fueron testigos de los intentos infructuosos de Rafa en esos primeros años de su carrera por trasladar su grandeza a las pistas indoor, algo que no se produjo hasta el torneo de Madrid 2005, donde firmó uno de los triunfos más memorables de su historia, ante Ivan Ljubicic con una remontada épica.

Desde ese momento, alguna escaramuza en Bangkok y Rotterdam (llegó a la final en 2009 perdiendo con Murray) fueron los únicos escenarios más allá de las ATP Finals y los eventos de París y Basilea, en los que Nadal probó suerte. Borna Coric, Rainer Schuettler y Feliciano López le amargaron la existencia en Basilea, mientras que en la Copa de Maestros tuvo memorables duelos contra los mejores del mundo, quedándose a las puertas del título en dos ocasiones y viendo cómo Roger Federer y Novak Djokovic le privaban de la gloria. Las lesiones han sido protagonistas en el recorrido del balear a nivel indoor, con Walk Overs dolorosos ante Krajinovic y Shapovalov en las dos últimas ediciones del torneo parisino y una retirada por lesión ante Davydeko en 2008, un año después de ser vencido en la final por David Nalbandián, en lo que hasta el momento es su mejor actuación en Bercy.

Nadal y un juego cada vez más agresivo que puede ayudarle mucho en pistas indoor

El juego de Rafael Nadal ha evolucionado con los años de manera evidente a una mayor agresividad y capacidad para acortar puntos y meterse en pista. Esto le ha permitido alargar su carrera y mostrarse como un jugador cada vez más letal en la media pista y la red, donde sus apariciones ya no son tan solo esporádicas. Estando bien físicamente, Nadal puede quitarse la espinita de su rendimiento indoor y dar lustro a su palmarés con eventos que, hasta el momento, le han granjeado más disgustos que alegrías. El Rolex París Masters 2020 puede ser una oportunidad idónea para cambiar la dinámica y sumar más victorias indoor, así como su tercer título en estas condiciones.

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