Coric: "Con mi nivel del US Open puedo acercarme al top-10"

Borna Coric, finalista en San Petersburgo, valora su trabajo con Martin Stepanek, así como una carrera plagada de entrenadores y expectativas.

Borna Coric. Foto: Getty
Borna Coric. Foto: Getty

Borna Coric, allá por 2013, era visto, junto a Alexander Zverev o Nick Kyrgios, como una de las grandes promesas del circuito ATP. Siete años después y ya en plena madurez, el croata, último finalista en el torneo de San Petersburgo, valora en 'Tennis Majors' el enésimo intento de establecerse en el top-10, su verdadero anhelo, también el lugar para el que estaba llamado a ocupar con frecuencia o consistencia.

Habla Borna sobre las expectativas, esas que un día le compararon con... Novak Djokovic. Una etiqueta imposible de sostener. En cierto modo, una lacra. “No he sentido ninguna presión adicional, sinceramente -la única presión que siento es cuando me miro en el espejo, porque necesito saber que he hecho todo lo que estaba en mi poder para ser lo mejor que puedo ser-. Pero aún así, te acostumbras a escuchar que eres el mejor, que eres el próximo Novak o el próximo Federer, entonces mis expectativas se han vuelto poco realistas pensando que iba a estar entre los 10 primeros rápidamente, pero no funciona de esa manera."

Junto a ello, las lesiones, que Coric analiza de forma interesante: el físico es como cualquier golpe, una especia de talento que acompaña, se tuerce o se rompe. “El cuerpo de todos es diferente y es parte del juego, al igual que el golpe de derecha o cualquier otra cosa. La rodilla me mantuvo fuera durante aproximadamente medio año, pero no estaba haciendo las cosas de manera completamente profesional. Realmente no me dediqué al tenis de la manera que sabía que podía, así que no merecía un paso adelante”.

Una de las cosas que también han acompañado a Coric es esa fama de no poder aguantar durante mucho con sus entrenadores. Coric ha tenido muchos en todos estos años, pero ahora espera que con Martin Stepanek, los resultados terminen llegando. “No voy a negarlo, antes era difícil trabajar conmigo, pero ahora soy más tranquilo. Pero realmente nunca he sido el tipo de persona que despide a un entrenador después de dos derrotas en primera ronda. En realidad, mirando hacia atrás a todos mis entrenadores, solo con uno dependía completamente de mí, donde sentí que no estábamos trabajando bien y decidí terminarlo. Con todos los demás hubo diferentes problemas: problemas personales de su lado o incapacidad para llegar a un acuerdo con respecto al dinero, o que el entrenador no pudo viajar las suficientes semanas conmigo, cosas así”.

Entre las cosas que viene trabajando con Martin está una de sus grandes debes como jugador: su agresividad y parcela ofensiva.

“Soy un mejor jugador cuando soy agresivo, no solo defendiendo, aunque quizás esté cometiendo un poco más de errores. Que yo sea agresivo, junto con una mejora de mi servicio, son dos de los mayores factores de mi trabajo con Martin (Stepanek). Si estoy sano y soy capaz de mantener el nivel que tenía en el US Open, entonces puedo acercarme al Top 10. Pero aún queda un largo camino por recorrer”.

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