Las derrotas más sangrientas de la historia de los Grand Slams

¿Se imaginan perder un partido 6-0, 6-0, 6-0? Un marcador sonrojante que ha sucedido hasta en cinco ocasiones en la Era Open, tres de ellas en Roland Garros. 

Thierry Champion en uno de las derrotas más dolorosas de su carrera. Fuente: Getty
Thierry Champion en uno de las derrotas más dolorosas de su carrera. Fuente: Getty

Una de los objetivos del inicio de la Era Open en 1968, además de unificar a todos los jugadores que querían dedicarse a esto del tenis, fue promover la igualdad dentro del vestuario. Que todos aquellos tuvieran las mismas oportunidades y que luego ese equilibrio se mostrase sobre la pista. Esta máxima ha ido evolucionando con el paso de los años, mejorando con el tiempo, aunque siempre hay excepciones que confirman la regla. ¿Puede un jugador profesional perder un partido por un triple 6-0? No solamente puede, sino que es un marcador que se ha dado hasta en cinco ocasiones en los últimos 52 años. Gracias al compañero @OnlyRogerCanFly, hoy repasamos la lista negra de derrotas en Grand Slam donde el perdedor se fue a casa sin sumar un solo juego.

Roland Garros 1968

Nicola Spear (SRB) a Daniel Contet (FRA)

Un partido muy especial en un torneo muy especial. Aquel Roland Garros de 1968 fue precisamente el primer Grand Slam que se disputó en la Era Open, un evento que nos dejaría encuentros históricos, como éste. Todavía no había ranking oficial (llegaría en 1973), así que de momento no estaban muy claros los niveles de cada uno de los jugadores. En este caso, se enfrentaban dos tipos de 24 y 25 años, respectivamente. Se lo llevó el serbio Nicola Spear de una manera tajante, sin ceder un solo juego, consiguiendo así la primera de las ocho victorias que sumaría en su carrera en territorio Grand Slam. Eso sí, ninguna tan gloriosa como aquella primera ronda.

Roland Garros 1987

Karel Novacek (CZE) a Eduardo Bengoechea (ARG)

Aquí los nombres ya nos empiezan a sonar un poco más, sobre todo en el caso del tenista checo, quien llegara a ser Nº8 mundial en 1991. Sin embargo, para llegar a esos niveles todavía le quedaban cuatro temporadas. Era Roland Garros de 1987 y tanto él como Bengoechea aparecían en una situación muy similar en el ranking: 48º y 50º. Novacek, que venía de ceder apenas tres juegos en su primera ronda contra Tom Nijssen, sacó su lado más salvaje contra el argentino para firmar la victoria perfecta. Luego llegaría hasta cuartos de final, en lo que sería su mejor resultado en un Grand Slam hasta el momento. Años después, en 1994, le veríamos haciendo semifinales en Wimbledon.

Wimbledon 1987

Stefan Edberg (SWE) a Stefan Eriksson

Poco a poco van apareciendo los ases de la baraja, aquí tenemos ya al primer ídolo en acción. Nos vamos a Wimbledon 1987, primera ronda, un duelo donde se medían el Nº4 de la clasificación y el Nº118. Hombre, choques más desiguales hemos visto, pero pocos como la clase magistral de tenis que se pudo presenciar aquella tarde. Dos suecos sobre el césped londinense y un Edberg pletórico que no dudó en aplastar a su compatriota. Con lo difícil que es no encajar ningún juego en hierba, pero Stefan lo hizo. Ese año se quedaría en semifinales del cuadro individual, su mejor resultado hasta el momento. Las tres temporadas siguientes le veríamos jugarse el título con un tal Boris Becker.

US Open 1987

Ivan Lendl (USA) a Barry Moir (RSA)

Seguimos con la estela de grandes campeones y aquí aparece uno de los mejores de todos los tiempos: Ivan Lendl en el US Open de 1987. O lo que es lo mismo, una bestia en su época de máximo reinado. El checo, que ya era Nº1 del mundo en aquel momento, se enfrentaba en su debut a un desconocido sudafricano ubicado en el 122º de la clasificación. Lo barrió. Lendl alcanzaría esa temporada su sexta final consecutiva en Nueva York, levantando su tercer US Open de manera ininterrumpida. Fueron los mejores años de Ivan ‘el Terrible’, firmando un balance de 74-7 al finalizar el curso. En ese título, por ejemplo, solamente cedería 42 juegos entre la primera ronda y la entrega de trofeos.

Roland Garros 1993

Sergi Bruguera (ESP) a Thierry Champion (FRA)

Terminamos con una obra que lleva la firma de la Armada Española. La última vez en la historia de los Grand Slams que pudimos ver el resultado soñado: 6-0, 6-0, 6-0. Lo encajó Thierry Champion en segunda ronda de Roland Garros 1993. Pero no ante un cualquiera, sino ante Sergi Bruguera. Imagínense el sofoco, un francés humillado en su propia casa a manos de un español. Sergi, que ya estaba a las puertas del top10, inclinó al Nº65 mundial sin piedad, pero es que en primera ronda ya venía de meterle otro ‘rosco’ a Henri Leconte. Esta vez, fueron tres. Aquella historia de amor le llevaría a sumar un ‘rosco’ más en semifinales, ante Medvedev, para dos días después levantar el título al cielo de París. Su primera conquista de Grand Slam, no sería la última.

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