"Aquel partido contra Wawrinka fue el final de mi cadera"

Andy Murray desvela qué partido acabó con su cadera de forma natural. Tras aquella derrota comenzaría el calvario de lesiones para el británico

Andy Murray y Wawrinka en aquella semifinal de Roland Garros 2017. Fuente: Getty
Andy Murray y Wawrinka en aquella semifinal de Roland Garros 2017. Fuente: Getty

Para Andy Murray, Roland Garros 2020 se convertirá en un reencuentro en circunstancias especiales. El tenista británico volverá a experimenta la arcilla parisina colándose en sus zapatos, volverá a deslizar sobre la tierra batida del Grand Slam parisino. Y es algo que se dice pronto: la última vez que el británico visitó el Bois de Boulogne fue allá por 2017, un año en el que Roger Federer y Rafa Nadal capitalizaron los grandes torneos del circuito y en el que el británico debía defender los puntos de un 2016 esplendoroso.

Durante aquella edición, Andy Murray llegó a las semifinales. Defendía la final del año 2016, pero sin duda alguna es un resultado aceptable y con el que el británico podía estar contento, aún más si cabe si nos atenemos a la forma en la que se despidió del torneo: en una batalla sin cuartel ante Stan Wawrinka, un partido que se fue a cinco sets agonizantes y que se convirtió en todo un clásico del torneo parisino.

Lo que no todos sabíamos es que ese duelo dejó huella en el físico y la mente de Murray. Tras volver a pegarle a la bola en la Chatrier, Andy escribió un post emotivo donde detalla qué emociones sintió en su primer entreno este año. Su referencia a aquel duelo no da lugar a equívocos.

"Ha sido un viaje muy largo hasta volver a la Pista Philippe Chatrier. Ya hace 3 años y medio que jugué contra Stan Wawrinka una semifinal a cinco sets brutal que acabó convirtiéndose en el final de mi cadera. Es un placer estar de vuelta y debo agradecer a los organizadores de Roland Garros por darme una invitación para jugar el torneo".

Ya en su momento se rumoreó que aquel duelo, lleno de intercambios muy físicos desde el fondo y en el que Murray agotó al máximo su tanque de gasolina (cedió el quinto y definitivo set por 6-1) había dejado muy deteriorado al escocés en lo que a forma física se refiere. Nadie podía imaginarse, sin embargo, que el cansancio se iba a reproducir en forma de lesión de cadera. Una lesión de la que trataría de recuperarse con varias visitas al quirófano, con algún que otro intento fallido de volver al circuito entre medias.

Nadie ha peleado más por volver a estar en París que el propio Murray, que no mostró su mejor versión en el Us Open de hace dos semanas pero que mostró que su espíritu luchador, su combatividad y sus ganas de seguir peleando por ganar partidos sigue ahí. De hecho, el británico se deshace en elogios hacia la organización de Roland Garros, un torneo al cual agradece estar de vuelta.

"El nuevo estadio con techo retráctil es increíble, y todos los cambios y mejoras que han hecho de cara a los jugadores se aprecian muchísimo", afirmó Andy en Instagram. No sabemos cómo de lejos podría llegar en Roland Garros, pero si el físico le respeta, a buen seguro que su nombre es uno que muchísimos jugadores querrían evitar en la primera ronda de cualquier torneo. Murray vuelve al lugar del crimen, pero esta vez con una cadera de metal. Veremos cómo responde.

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