Zverev se rehace ante el 'polvorón' Coric

El tenista alemán se mete en las semfinales del US Open a pesar de un juego realmente irregular, por momentos anodino, ante un Coric incapaz.

Alexander Zverev. Foto: Getty
Alexander Zverev. Foto: Getty

No se puede sacar demasiado pecho del juego desplegado por Alexander Zverev y Borna Coric en los cuartos de final de un Grand Slam en el que la nueva generación acapara todos los focos. En casi tres horas y media de encuentro, el tenista alemán se rehizo de un primer set muy negativo, que casi se anotó el croata con un 'rosco', para terminar cerrando el choque en cuatro mangas, dos de ellas muy ajustadas (1-6 7-6 7-6 6-3).

Cabe decirse que el gran protagonista del partido no fue uno u otro jugador, sino un conservadurismo afilado por los nervios que llevó a Coric, el más calculador de los dos, tener que atacar en muchas fases ante la posición adoptada por Zverev, a más de dos metros de la línea tanto al resto como en el desarrollo del punto. El primer set ya presagiaba lo que podía ir sucediendo, si bien las dos siguientes mangas transcurrieron de forma mucho más ajustada y, por tanto, algo más intrigante.

Jugando a porcentajes, clásico en su estilo, Coric pasó al mando en el parcial de apertura. Altos porcentajes de primero y segundo servicio y frío en las bolas de break, distanciándose de un Zverev tembloroso, sin aterrizar del todo en la pista. Un 6-1 que tampoco explicaba una superioridad aplastante, sino un juego de circunstancias. Lo más comprometido para el espectador llegó cuando Zverev respondió con más temple peor no tanto arrojo.

Intermitente en su decisión de ir a buscar los puntos, lució su derecha paralela en algunos momentos, sí, pero su decisión de mayor calado y trascendencia llegó cuando se echó atrás y esperó a que Coric, alérgico al ataque más frontal, pasara a la ofensiva como medida permanente, saliendo de su zona de confort, más relacionada con el equilibrio, la estrategia y la solidez.

En los momentos más ajustados, tampoco salió a relucir por ningún bando un nivel superior y una muestra de carácter. Aguantó mejor Sascha, quien vio a Coric mucho más dubitativo en su plan, una prueba de que en estas alturas sigue faltándole cosas al croata. Con dos sets de su lado, Zverev encontró una línea de continuidad competitiva, por más que sus dobles faltas volvieran a aparecer (se contaron 12 dobles faltas).

Con la calidad del partido bajo mínimos, pudo el alemán controlar cualquier atisbo de reacción del balcánico, romper el servicio mediado el cuarto set y cerrar con una sonrisa otra penúltima ronda de Grand Slam, la segunda consecutiva, en su trayectoria profesional. Sascha tratará de luchar por el título ante el ganador del duelo entre Carreño y Shapovalov.

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