Thiem da un golpe sobre la mesa para avanzar a cuartos de final

El austriaco dominó con fuerza y claridad a Aliassime, cerrando el duelo en tres convincentes sets y dejando claro que está en Nueva York para ser campeón.

Dominic Thiem durante su victoria. Fuente: Getty
Dominic Thiem durante su victoria. Fuente: Getty

Dominic Thiem ha lanzado un aviso a navegantes para acceder a cuartos de final, batiendo a Auger-Aliassime en cuarta ronda de este Us Open 2020 por 7-6, 6-1 y 6-1. Mostrando un espléndido nivel, el austriaco diseccionó con precisión el juego de su oponente. Gracias a una altísima intensidad desde el fondo de la pista, bombazos teledirigidos con su derecha y una determinación bastante clara, Thiem quiere el título.

El pupilo de Massú empezó el duelo con un patrón bastante defensivo, tratando de tirar bolas con su derecha con muchísimo peso para torpedear el revés de Felix. Felix no se defendió especialmente mal, y metió mucho revés dentro, pero en ocasiones dejó el punto en una posición neutral desde la que Thiem pudo finalizarlo con claridad.

Tras tener varios al menos una oportunidad de break, fue Thiem el que asertó el primer golpe a la coraza del canadiense. El austriaco no estaba jugando de forma ofensiva, pero desde el fondo se atrincheraba para pasar al ataque y robar de energía y electricidad el tenis de Felix. Uno o dos niveles peor al saque y sin hacer gala del nivel de precisión que su derecha necesitaba, el golpeo fuerte y potente desde todos los puntos de la pista de Thiem se mostraba difícil de igualar.

Las sensaciones que transmitía Thiem eran las de seguridad y control a lo largo del set. No se replicaron cuando sacó para cerrarlo, un juego para olvidar en el que se precipitó y regaló su servicio. En el juego posterior volvió a mostrar su mejor versión, mucho más agresivo con su drive, lo que le sirvió para generar dos bolas de break que Felix salvó con su mejor nivel al saque. El saque, que no estaba siendo lo preciso que requería la cita, le sacó del apuro. Un rayo de esperanza para sus aspiraciones.

En el tie-break del primer set, Thiem abrió la primera brecha con un revés paralelo a la línea, el golpe que le faltaba para poner la sexta marcha. Ese minibreak, con 2-1, fue el pequeño margen que terminó por inclinar el set a su balanza. Ni Dom ni Felix volvieron a fallar al saque, dejando pocos resquicios a la duda, pero fue el austriaco quien menos tambaleó a la hora de intercambiar golpes en el momento decisivo, rehaciéndose de su mal juego con 5-4 y mostrando sus tablas y su jerarquía.

A partir de entonces, la pista Arthur Ashe solo vería a un jugador dar su mejor nivel. El segundo set comenzó de igual forma que el primero: eléctrico, un toma y daca constante entre dos tenistas capaces de destrozar la pelota. Sin embargo, que Thiem aprovechase su primera oportunidad al resto y pusiese el 3-0 de forma temprana desmoralizó completamente a Aliassime. Su tenis se vino abajo y empezó a desmembrarse, curiosamente, desde su mejor golpe: la derecha.

No le funcionó la derecha a Felix hoy. Si ya en el primer set fue algo inconstante (probablemente lo que le separó de haberlo ganado), en el segundo fue una escopeta de ferias. Hasta 10 errores no forzados por el lado de la derecha cometió; Thiem solo hizo 6 en total. Su posición exageradamente lejana desde el resto también hizo mella en Auger, que apenas pudo sumar puntos gratis, falto de reacción ante los restos profundos y pesados del austriaco.

El marcador lo reflejaba por sí solo: 6-1 en un doloroso segundo parcial. Y el tercer set iba a ser bastante similar. Llegados a este punto, cada golpe de Thiem mandaba un mensaje no solo a Felix, sino al resto de jugadores presentes en Flushing Meadows. El austriaco se empeñaba en mostrar que su nivel desde el fondo de la pista es absolutamente élite, el mismo que había dominado a Nadal o Djokovic en Australia. Da la sensación de que el motor diésel de Dom se está engrasando para llegar a las rondas finales al máximo de potencia. El punto para cerrar el duelo, por cierto, es una auténtica locura que necesitan ver.

El 7-6, 6-1 y 6-1 final no es más que la demostración de una realidad: Dominic Thiem va muy en serio en este Us Open 2020. El austriaco solo tiene un objetivo entre ceja y ceja: ganar este torneo. Su moral parece estar por las nubes, su derecha se está mostrando derecha y precisa, y su actividad y energía está simplemente a niveles máximos. Aliassime también puede irse contento de Flushing Meadows: consigue su mejor resultado histórico en un Grand Slam y ha demostrado, por momentos, flashes de lo que puede ser. Pero hoy se midió con una realidad más que constatada, una realidad que quiere ser campeón. Ya solo le faltan tres escollos.

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