Tsitsipas aprueba con nota un desafío diferente

No todos los días te mides contra un jugador cuyo estilo predominante es el saque y volea. O alguien capaz de conectar cuatro dobles faltas en el lado del deuce, en el mismo juego, porque decide que sus segundos saques van a ser igual de potentes (a 220 km/h, para ser exactos) que los primeros. Así de complicado de descifrar era el puzzle de Maxime Cressy, una rara avis del circuito presente en Nueva York por una invitación y que dio pesadillas a Stefanos Tsitsipas con su estilo. Y, sin embargo, la determinación y la precisión del griego, en especial por el lado del revés, acabaron por decantar la balanza de su lado. en tres mangas (7-6, 6-3, 6-4). Fue, sobre todo, una victoria que enmarcar por la determinación mental mostrada ante un jugador de este estilo. En tercera ronda, el contraste no puede ser más grande: Borna Coric será su rival.

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