Un gran Raonic frena en seco a Tsitsipas

Milos Raonic consuma una gran semana de tenis, probando su nivel ante el griego Tsitsipas, quien tuvo set point a favor en la primera manga.

Milos Raonic. Foto: Getty
Milos Raonic. Foto: Getty

Tanto 'gigante' ha terminado pudiendo con Stefanos Tsitsipas en este Masters 1000 de Cincinnati. En su tercera velada consecutiva ante un tipo de similares características, fue el mejor de todos en el global de su juego, Milos Raonic, el que lo ha terminado apeando en estas semifinales del Masters 1000 de Cincinnati. El canadiense volvió a mostrar que además de su servicio, pocas fisuras se han encontrado en su juego durante esta semana (7-6 6-3 sobre Stefanos).

No se puede decir que Milos Raonic no estuviera avisando, emitiendo todo tipo de señales de que su nivel iba muy en serio, rozando hasta tocar y agarrar candidatura al título. Y a eso tuvo que enfrentarse un Tsitsipas cuyo tipo de partido en este torneo de Cincinnati ha tenido mucho que ver con los márgenes estrechos y la derrota parcial o total dependiendo de dos o tres puntos sueltos. Porque el reflejo del parcial de apertura lo encontramos precisamente así: un set caído del lado norteamericano, sin puntos de break en todo el parcial hasta que el primero es también un set point a favor del griego, pareciendo que su convivencia con el alambre iba a tener prolongación.

De hecho, las estadísticas del primer set sonreían más al griego pero así es el terreno de la muerte súbita, decidiéndose por pequeñas situaciones sueltas.

Pero un error suyo, más bien una 'caña' de revés, con punto de set a favor, devuelve a Milos la oportunidad de igualar y citarse en un terreno conocido y sonriente para él: la muerte súbita. También muy igualada, sólo un punto decidió el desenlace, donde Raonic mordió en las reservas de confianza de su oponente. Iba a terminar siendo importante ese primer golpe momentáneo, pues Tsitsipas sentía que por juego no era superior.

Y es que una de los grandes argumentos de Milos está llegando desde el fondo, recordando a ese jugador cincelado por Piatti, hace ahora 4-5 años, versión que hizo un Milos un más que respetable jugador de fondo dada su envergadura, con una gran movilidad y una gran solidez para ponerse a defender incluso en pistas muy rápidas. Y con la confianza del primer set bajo el brazo, el finalista de Wimbledon 2016 se hizo con el cuarto juego de la segunda manga, rompiendo el saque de Stefanos.

Con su saque funcionando a pleno rendimiento, ya no habría más curvas ni giros de guion, Milos cerró 20 minutos después sin titubear, para colarse en la gran final de Cincinnati y esperar por Djokovic o Bautista.

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