“Los jugadores no hacen amigos en el circuito, creen que te sacarán algún secreto para vencerte”

El griego Stefanos Tsitsipas se sincera en una nueva entrega de Behind the racquet analizando la soledad y la falta de compañerismo que existe en el tour.

Stefanos Tsitsipas. Fuente: Getty
Stefanos Tsitsipas. Fuente: Getty

Cuesta creer que un tipo tan moderno y extrovertido como Stefanos Tsitsipas fuera en su infancia un niño solitario, reservado, incluso falta de amigos. No son hipótesis, son afirmaciones que el propio tenista heleno ha querido compartir en la última entrega de Behind the racquet, el portal donde algunos jugadores profesionales abren su corazón para transportarnos a los capítulos más reservados de su vida. El griego desarrolla cinco párrafos donde cuenta sus orígenes, la estrecha relación con su país e incluso propone ciertas mejoras que harían del vestuario ATP un lugar mucho mejor para convivir.

En 2018 irrumpí en el top15 y empecé a ser cabeza de serie en los Grand Slams. En ese momento entendí el potencial que tenía. Al principio solamente viajaba con mi padre; ahora viajo con mi padre, mi madre y mis tres hermanos. Actualmente soy la principal fuente de ingresos para mi familia.

Tengo pasatiempos que me mantienen interesado en diferentes aspectos de la vida. Estas actividades me mantienen creativo y se refleja luego en mi juego sobre la pista, en mi presencia en la cancha. A veces publico cosas en mis redes sociales que no mucha gente entiende. Estas publicaciones expresan mi creatividad interior. Solo trato de ser diferente al resto. Le di a mi vida mi propio giro. Soy filosófico, vengo de un país con una historia filosófica, no sé si fui Pitágoras o Sócrates en mi vida anterior, pero no me importaría haber sido alguno de ellos.

Hubo un tiempo en el que no estaba bien. Empecé a jugar Futures y dudaba de mí mismo. No estaba seguro de si era lo suficientemente bueno para ser profesional. Mi país estaba pasando por momentos difíciles, Grecia estaba al borde de la bancarrota, toda la población estaba sufriendo. Los hermanos de mi padre estaban desempleados y no podían alimentar a sus familias. La gente me miraba como si yo fuera el gobernador del país, pensaban que era parte del problema.

Me sentí aislado. No estaba en casa para ver lo que estaba pasando porque estaba viajando. Necesitaba apoyo. Mi entrenador mental compartió su sabiduría y me inspiró, entonces me dije: ‘Has dedicado toda tu vida al tenis, no puedes rendirte, tienes que seguir adelante’. Juego a tenis para demostrar que mi país tiene una gran historia y lograr un éxito por ellos. El tenis es un deporte muy introvertido y lo enfrentamos todo solos. Tenemos un equipo que nos sigue por todo el mundo, pero he pasado innumerables noches sin dormir. Viajar y competir causa mucho estrés, hay muchas veces que me siento solo.

De niño también era introvertido, no tenía muchos amigos. Cuando comencé a jugar en la gira pensé que desarrollaría amistades, pero resultó ser todo lo contrario. La mayoría de jugadores se mantienen apartados, solitarios. Siento que los jugadores no quieren hacerse amigos de otros porque piensan que alguno te extraerá algún secreto para poder vencerte. Supongo que son demasiado serios en este aspecto, para mí hacer amigos haría menos solitario todo este viaje”.

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