El Open de Australia 2021 se jugará con aforo reducido y una burbuja sanitaria

Craig Tiley, director del torneo, ya ha anunciado que se decantan por un escenario basado en el distanciamiento social y una burbuja para tenistas.

Open Australia, aforo reducido. Foto: gettyimages
Open Australia, aforo reducido. Foto: gettyimages

A veces se nos puede olvidar la gravedad de la situación por la que atraviesa el planeta, pero el coronavirus sigue acechando y es preciso tomar decisiones con antelación. Esto es lo que ha hecho TennisAustralia, muy preocupada por la situación que se vive en Melbourne (en un segundo confinamiento) y temerosos de que en enero las cosas no estén solventadas. Se quiere garantizar la disputa del Open de Australia 2021 y se asume que nada podrá ser como antes. Craig Tiley comunicó en TheAge la compleja decisión tomada a medio año vista del arranque del evento y explicó los detalles con los que se pretende garantizar la salud de los participantes.

Cuarentena obligatoria para todos los extranjeros que lleguen a Australia, test PCR regulares, alojamiento solo disponible en hoteles oficiales, certificados médicos y, en definitiva, una burbuja comparable a la que pretende hacer el US Open 2020. El hecho de que sea el inicio de temporada y no haya grandes eventos en otras partes del mundo justo después, da ese margen al Grand Slam australiano de intentar atraer a los tenistas con semanas de antelación para que hagan cuarentena y puedan jugar eventos de preparación. Posiblemente habrá un vacío en el calendario ATP las dos semanas posteriores al torneo, pudiendo verse afectado algún evento ATP o se planteará alguna medida con la que quizá ni sea necesario negociar con los gobiernos una exención de cuarentena para los tenistas que regresen desde Australia.

La previsión es permitir que en la Rod Laver Arena pueda haber, como mucho, la mitad del aforo y se establecerá una separación entre localidades que asegure la distancia social entre el público asistente. "Nos vamos a quedar lejos de la asistencia de público que tuvimos el año pasado y promoveremos que nuestros espectadores este año sea público local y neozelandeses, si se levanta la restricción con este país. Será imposible contar con aficionados extranjeros en esta tesitura", comentó el mandamás del tenis australiano.

"Estamos explorando diversos protocolos de actuación por lo que vigilaremos mucho cómo sale todo en Nueva York", dijo un hombre que reconoció severos problemas en TennisAustralia, que ha tenido que prescindir del 6% de su plantilla por esta crisis. Se espera que no se superen las 2.500 personas acreditadas en el torneo, entre jugadores, acompañantes y todo el personal que trabaja en el seno del evento. Si todo sale bien en los dos Grand Slam que nos preceden, se generará la confianza de los jugadores y eso ayudará mucho a nuestro evento", dijo un Tiley que alabó los esfuerzos del US Open 2020. "Por lo que sé, han hecho un gran trabajo en seguridad sanitaria y protocolos de actuación", argumentó.

Otro motivo que ya se expuso en la web hace un tiempo y que esgrimió Craig Tiley en su comparecencia como preocupante para la viabilidad del torneo, es la cancelación de todos los vuelos internacionales por parte de Qantas, la aerolínea australiana y patrocinadora del Open Australia 2021. Es preciso recordar que Roger Federer tiene previsto retornar en este evento o alguno preparatorio, y ya sabe a la situación tan particular a la que se enfrentará en su retorno. Se espera que alcanzar el pico de contagios en Melbourne en las próximas semanas, pueda ayudar a que la situación esté más controlada el 18 de enero, fecha de arranque del torneo.

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