Nalbandián y el porqué no fue número 1

El exjugador argentino David Nalbandián reflexiona sobre lo que significa ser número 1 y todos los sacrificios que hay que hacer para lograrlo.

David Nalbandián. Foto: Getty
David Nalbandián. Foto: Getty

Muchos nos hemos preguntado qué le faltó a David Nalbandián para ser número 1 del mundo o ganar un Grand Slam. Y seguramente sepamos que no dista de lo que él ha contado en ESPN acerca de dicha circunstancia, que no es otra cosa que llevar la vida de un número 1, sacrificando muchas cosas y perdiendo por el camino momentos que no podría vivir de prepararse para tal meta.

Y lo ha reflexionado con una enorme franqueza el genio de Córdoba, semifinalista de los cuatro grandes y exnúmero 3 del mundo.

"Nosotros tenemos, la ventaja o la desventaja, de contratar a tu entrenador como empleado para que te diga qué hacer. Y ahí ya empieza lo importante, porque ellos plantean cosas sobre tu vida, haz esto, haz lo otro, qué hacer, qué no hacer. La primera charla con los entrenadores se basa en saber dónde queremos llegar y qué queremos hacer, y luego la otra pregunta es "si te hago caso, ¿me garantizas llegar ahí?". Nadie te lo puede garantizar, depende de muchos factores. Nadie te garantiza que el final de la película sea lo que buscas. Ahí es donde empieza el primer problema."

Puso el énfasis también David en la dificultad de ser el mejor tenista del mundo siendo sudamericano, atendiendo a esta cuestión:

"Para los sudamericanos es muy difícil a nivel de calendario. La mitad del año se juega en Europa y la mitad del año en Estados Unidos. Vives lejos de los centros del tenis. Para plantear un razonamiento lógico para ser número 1 debes hacer base en uno de esos sitios, para no hacer tantos vuelos y tanto jet lag. Y para ser número 1 necesitas varios años. Y eso no lo quería hacer, me plantearon vivir en Mónaco pero yo soy argentino y no quise hacer base allí."

Aprovehando esa charla, Nalbandián habló sobre la importancia de la mente en el tenis profesional.

"Hay una gran frase que decía 'mientras más entreno, más suerte tengo'. Y eso es así, cuanto más haces más oportunidades tienes de que te vaya mejor. Con esa base, encaminado, después el entorno es el que te ayuda para que la cabeza tome mejores decisiones. Siempre discutía con mis entrenadores que no me servía estar muy bien entrenado, pongamos tener un 9, si luego la cabeza estaba en un 2, saturada. Porque cuando no estás bien de físico o de tenis, ahí la cabeza, si está bien, va a ayudarte."

Por último, David relató nuevamente la apuesta que perdió Nadal, y que le obligó a tener que hacer ejercicio físico, en calzoncillos, en el lobby del hotel.

"Estábamos en Australia, sí, fue una apuesta. Teníamso que bajar al lobby, en calzoncilos, y hacer flexiones. El hotel era muy grande. Baja Rafa en calzones, a dos metros del ascensor, y se puede hacer saltos rodilla-pecho, con 10 personas mirando a Nadal, en calzoncillos, en el lobby".

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