Los 10 momentos inolvidables de Federer en Wimbledon

Repasamos las situaciones más notables en Wimbledon del jugador más laureado en la historia del torneo, con ocho título y un balance de 101-13.

Roger Federer, mejores momentos en Wimbledon. Foto: gettyimages
Roger Federer, mejores momentos en Wimbledon. Foto: gettyimages

Valorar en su justa medida lo que se está viviendo es imposible, por lo que posiblemente las hazañas de un jugador como Roger Federer alcanzarán la resonancia que merecen cuando pase el tiempo y puedan ser analizadas con perspectivas, especialmente en Wimbledon. Sin embargo, no es preciso esperar a ello para regodearse con algunos de esos instantes que marcarán para siempre la historia del tenis y que construyeron la leyenda de un hombre que, a sus casi 38 años, permanece con la ilusión y nivel necesario para continuar luchando por la gloria. Ocho títulos en un torneo dan para mucho, por lo que no es fácil condensar su historia, pero merece la pena escoger los momentos inolvidables de Federer en Wimbledon.

Los jugadores con más títulos en Wimbledon

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Hacemos un repaso al palmarés de los mayores ganadores de la historia del torneo de Wimbledon, tanto en el apartado masculino como femenino.

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1. Un debut agridulce en el siglo XX

Un Roger menor de edad y con el cartel de joven promesa, pisó por primera vez la hierba del torneo londinense y lo hizo poniendo de manifiesto su facilidad natural para jugar en esta superficie. Vendió muy cara su piel ante Jiri Novak y acabó perdiendo en cinco mangas. El inicio de una historia que ni los más optimistas podrían haber previsto.

2. El triunfo ante Sampras en 2001 que le dio moral y confianza

Primer gran punto de inflexión en la carrera del helvético. Federer no conseguía trasladar su inmenso talento en resultados destacables, y aunque empezaba a asomar la cabeza, pocos preveían que el relevo generacional se empezaría a consolidar en esos octavos de final. Roger ganó en cinco mangas al rey del torneo hasta ese momento y presentó sus credenciales a hacer historia.

3. Su primer título de Grand Slam en Wimbledon 2003

Tras la decepción que supuso caer ante Ancic en primera ronda del 2002, el suizo llegó a Londres ya como número 5 y el papel de candidato a todo. Cuajó un torneo impecable, dejando escapar tan solo un set (ante Mardy Fish en tercera ronda) y poniendo la primera piedra en su prolífico palmarés de Grand Slam al vencer en la final a Mark Philipoussis.

4. Las dos finales ganadas a Nadal en 2006 y 2007

Eran tiempos apasionantes. Federer llevaba tres años imponiendo su ley, pero la eclosión de Nadal era una realidad y su rivalidad empezaba a hacer vibrar a todo el planeta. Pocos pensaban que el balear podría jugar tan bien sobre hierba, y el hecho de vencer en esas dos finales dio una gran moral a Roger, frenando la rebelión del español, que era ya efectiva sobre tierra batida.

5. Su participación en uno de los mejores partidos de la historia

Lo que ocurrió en la final de Wimbledon 2008 es simplemente inolvidable, y por mucho que le doliera al suizo perder ese partido, con el tiempo se sentirá orgulloso de haber sido partícipe de uno de los días más gloriosos en la historia de este deporte. Su recorrido en Wimbledon no se puede entender sin su batalla sin tregua en ese encuentro, su capacidad de sufrimiento y su honor en la derrota. Perdió ante su archirival en su jardín particular, pero encontró el motor para continuar luchando en el futuro.

6. La victoria épica ante Roddick en la final de Wimbledon 2009

El retorno del rey. Roger ya no arrasaba en el Grand Slam británico, pero era capaz de seguir luchando hasta la extenuación y encontrar argumentos para la gloria. Llegó a la final sin grandes dificultades, y allí afrontó uno de los partidos más complicados de toda su carrera. Rompió el saque una vez en todo el partido a Roddick, y eso le valió para vencer por 16-14 en el quinto set.

7. Remontadas in extremis en primeras rondas

Nadie está exento de sufrir algún traspiés inesperado y Roger estuvo a un solo punto de hacerlo en la primera ronda de Wimbledon 2010. Alejandro Falla ganó las dos primeras mangas y tuvo 5-3 en el tercero, per terminó claudicando ante la inteligencia emocional de un Federer que salió del atolladero. Algo similar hizo en Wimbledon 2012 frente a Julien Benneteau en la segunda ronda, apenas un día después de que Nadal perdiera con Rosol. Salió de ese atolladero y terminó ganando el torneo.

8. El emotivo título en Wimbledon 2012

Roger llevaba un tiempo sin ganar ningún título de Grand Slam y ya eran muchos los que le querían retirar. Sin embargo, demostró seguir optando a todo y levantó el título tras una épica final ante Andy Murray, donde el despliegue del techo retráctil acabó siendo determinante para sus intereses. Las lágrimas de desconsuelo de Andy emocionaron al mundo, pero también lo hizo el triunfo del helvético y su aplomo para seguir agrandando su leyenda.

9. La edición del 2017, la perfección hecha tenis

Después de años difíciles, Roger se presentó en Londres jugando a un nivel estelar y dio continuidad al mismo sobre la hierba. Salió campeón sin ceder ni un solo set y transmitiendo unas sensaciones de poderío difícilmente vistas en un jugador de 35 años, que eran los que tenía el de Basilea en esos momentos.

10. El reencuentro feliz con Nadal en 2019

Esa semifinal despertó la atención de todo el planeta ante la posibilidad de volver a presenciar un duelo entre suizo y español en Wimbledon. Roger fue superior, se mostró enormemente agresivo y encontró soluciones a la propuesta del español. Su moral terminó por las nubes, pero la historia le tenía reservada una cruel sorpresa en la final ante Djokovic.

No se puede obviar que, si hay inolvidable en la historia reciente de este deporte, son los dos puntos de partido perdidos ante Novak Djokovic en la final de 2019. Aunque se haya incluido el partido de 2008, que también acabó en derrota, la herida difícil de cicatrizar tras perder ante el serbio en la edición del pasado año será una huella imborrable en la mente del helvético, pero en forma de pesadilla. Por muy duro que fuera perder con Nadal en 2008, la sensación de haber sido partícipe de algo tan especial y el tener más opciones en el futuro, atenuarían la tristeza inevitable tras lo acaecido ante Djokovic. En definitiva, una historia apasionante la de Roger Federer en Wimbledon.

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