Wimbledon, a través de Nadal

El español repasó cada una de sus participaciones en La Catedral del tenis en este reportaje de Movistar. “Soy un afortunado por haberlo ganado dos veces”.

Rafa Nadal y su historia con Wimbledon. Fuente: Getty
Rafa Nadal y su historia con Wimbledon. Fuente: Getty

Catorce participaciones en Wimbledon dan para vivir muchas emociones. Unas buenas, otras malas y otras que pasan directamente a la historia. De Rafael Nadal se llegó a decir que jamás tendría éxito sobre hierba, pero luego firmó cinco finales de manera consecutiva y cerró el debate. Esta temporada, debido al coronavirus, no podrá disfrutar del césped londinense, así que Movistar entendía que era el momento perfecto para sentarse y recordar los momentos pasados. ‘Nadal visto por Nadal’, un reportaje emitido este pasado viernes y del que nos hacemos eco recogiendo las mejores partes.

- Wimbledon, un lugar diferente

“Cada lugar tiene su encanto especial. Wimbledon es diferente, sobre todo por su tradición. Que una pista sea de hierba, automáticamente hace que todo se convierta en una experiencia más bonita. La Pista Central es una pista importante dentro del mundo del tenis, pero también clave en el mundo del deporte. La primera vez que jugué allí fue como un privilegio, es un placer cada vez que vas a competir allí. Siempre me hizo mucha ilusión poder ganarlo algún día, así soy afortunado de haberlo ganado dos veces”.

- Un estilo de juego enfrentado con la hierba

“Sí es verdad que mi estilo de juego y mi forma de entender el deporte hizo creer a mucha gente que mi tenis nunca estaría adecuado a esta superficie. Sin embargo, tanto yo como mi equipo sí veíamos que estaba capacitado para jugar bien en hierba. Al final, la confianza y el positivismo que me transmitieron me ayudó a convencerme de que podía jugar en cada superficie. Incluida la hierba, la más extrema. En su día hice semifinales de Wimbledon Junior, así que nunca me fue mal en césped, hasta la primera experiencia fue positiva”.

- Llega 2006, la primera final

“Era un momento en el que para mí, llegar a una final de Wimbledon ya era un logro. Esta final la luché, la disfruté, pero quizá sin esa mentalidad de creerme que podía ganar. El simple hecho de llegar hasta ella ya era un logro para mí, además jugaba contra el gran Federer, en hierba, esto hacía que fuera una final muy complicada. Empecé lento, me costó al principio, pero luego me fui sintiendo cómodo, veía que podía competir. Sin embargo, mentalmente no estaba del todo convencido de que podía ganar a Federer. En ese momento, Federer era mejor que yo, pero me ayudó a verme más preparado para lo que ocurriría después”.

- La historia se repite un año después

“El recuerdo del quinto set lo tengo un poco generalizado, no recordaba que había tenido tantas oportunidades. Se me escapó. Sinceramente, en el cuarto set cuando todo iba muy bien para mí, tengo un pinchazo en la rodilla que en cierto modo me arrebata esa buena sensación. Me termino preocupando más por la rodilla que por el partido. Uno no puede estar pendiente de algo así en un quinto set de una final de Wimbledon ante Federer. Los primeros breaks points al inicio del quinto set me hicieron mucho daño. Me fui al vestuario muy tocado porque al final acabé derrotado con un doble break, era mucha diferencia. El no haber podido dar más me hizo mucho daño”.

- POR FIN CAMPEÓN

“Wimbledon 2008 pudo haber sido una final que no hubiera pasado a la historia”

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- Berdych no fue rival en 2010

“En esa final estaba muy nervioso antes de salir a pista. Llegaba muy preparado y, aunque sé que Berdych es un gran jugador, me sentía favorito. Sabía que si yo jugaba bien, iba a ganar esa final. Eso me generó esa tensión pre-partido. No fue un partidazo, ni mucho menos, pero sí hice lo que tenía que hacer cuando lo tenía que hacer. Aproveché mis oportunidades, estuve serio, sólido, creo que ni siquiera perdí mi saque en el partido. No cometí errores, eso es lo que tenía que hacer aquel día. En según qué finales hay que aprovechar el conocimiento y las experiencias de anteriores situaciones, y eso Tomas lo había vivido menos veces que yo.

- La ‘Era Djokovic’

“2011 fue un año muy difícil para mí. Perdí muchas finales porque me encontré con un jugador espectacular que era Novak, pero Wimbledon fue uno de los torneos que más disfruté al jugar. Roland Garros, por ejemplo, lo sufrí muchísimo y lo acabé ganando ante Federer, que venía de ganarle a Djokovic en semifinales. Ese año venía de perder con Novak las finales de Indian Wells, Miami, Madrid y Roma. De habérmelo encontrado en la final de París, no sé si hubiera sido capaz de ganarle. Novak estaba a un nivel inaccesible, en ese momento era mejor que yo. Aunque yo estuviera jugando bien, yo venía de perder muchas veces contra él, así que él era el gran favorito”.

- Malas experiencias

“En 2012 y 2013 es mi peor época. En 2012, por ejemplo, compito pero no debería haber competido. De hecho, aquel es mi último partido hasta Viña del Mar 2013. Llegué a Wimbledon hecho polvo y competí porque me veía jugando bien. El 2013 fue un año fantástico, gané muchísimos torneos, pero para jugar bien en hierba necesitas agacharte, necesitas una rodilla estable, y en ese momento no la tenía. Sabía que era prácticamente imposible, ya lo veía en los entrenamientos, pero lo intenté de todas formas”.

- Gilles Muller, la sorpresa en 2017

“Ese partido fue una pena porque ese año estaba realmente preparado para luchar por todo. Pierdo ese partido después de venir jugando bien, pero lo pierdo porque los dos primeros sets los jugué muy mal. Dos sets malos contra un gran jugador en hierba como es él, se pagan. Recuperé terreno y estuve peleando hasta el final, pero luego te la juegas en un quinto set ante un gran sacador, aún así tuve mis opciones. No pudo ser, el único pero que le pongo al partido fueron esos dos primeros sets”.

- En 2019, otra vez Federer

“Fue bonito volver a jugar con Federer en Wimbledon. Las rivalidades con el paso de los años se valoran de una manera diferente, tanto él como yo sabemos lo que han representado nuestros partidos para el mundo del tenis, sabemos también lo que representa enfrentarnos ahora. Hablamos antes del torneo porque estamos juntos en el Consejo de Jugadores y solemos estar en contacto, pero antes del partido no es habitual hablar demasiado. Me faltó un poquito ese día, él jugó muy bien y muy agresivo, valiente, a una velocidad difícil de seguir. Yo tampoco estuve al nivel de los partidos anteriores, pero él fue mejor que yo, fue justo ganador. Jugar contra Federer siempre es especial, sobre todo en un escenario como éste”.

- Últimas participaciones

“Sinceramente, de estos últimos Wimbledon no he ganado ninguno. Desde 2010 no he vuelto a ganar allí, pero los de 2017, 2018 y 2019 los he disfrutado muchísimo. He vuelto a jugar un par de semifinales, incluso me vi cerca de poder ganar un tercer título, los disfruté muchísimo jugando a un nivel muy alto. La semifinal del año pasado ante Federer creo que no fue mi mejor partido, pero fue un gran torneo igualmente”.

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