La esencia de Rafa Nadal

El día de su 34º cumpleaños, conviene recordar qué es y qué no es Rafael Nadal Parera. ¿Se puede definir a un campeón de 19 Grand Slams?

Rafael Nadal en Roland Garros 2017. Fuente: Getty
Rafael Nadal en Roland Garros 2017. Fuente: Getty

El día de ayer fue uno de esos días rutinarios que pasan entre trabajos universitarios, turnos para hablar de tenis y pensamientos que recorren tu cabeza como un flash. Decido tomar una pausa y acabar con una tarea que tenía pendiente. No es nada obligatorio, aunque se me antoja necesario terminarlo antes de que acabe la semana. Me reclino en el sofá y me dispongo a ver el último set del Guillermo Coria vs Rafael Nadal, final de Roma 2005.

La noche cae sobre Roma al igual que sobre el salón y no necesito palomitas para ver cómo Nadal encaja un doble break para iniciar el set definitivo. El mallorquín se retuerce, presa de problemas con ampollas en su mano que arrastra desde el cuarto set. La estampa es la de un cachorro malherido, con la ambición de continuar y la frustración de no poder hacerlo. El segundo descanso del set es como un pit-stop mental, un "reseteo" de esos que cambian el curso de la historia.

Entonces el cachorro malherido empieza a meter más pelotas en pista. Reduce drásticamente los errores por el revés. Consigue una pelota de break. Se invierte con la derecha, que vuelve a ser decisiva. Plantea dudas a su rival. Consigue un break. Luego otro. Lleva el partido al límite, a la extenuación. Ruge con cada largo intercambio a su favor y se derrumba bajo la tierra del Foro Itálico cuando consigue la final tras más de 4 horas de partido. Es una locura, uno de los mejores partidos que he visto en mi vida, y eso que no ha sido en directo.

Cierro el ordenador y reflexiono sobre la figura de Rafael Nadal. ¿Quién es Nadal? Se le han puesto miles, millones de etiquetas a lo largo de su carrera. "Pasabolas" es una de ellas, la más insultante, pero no la única. Hoy Rafa cumple 34 años, y no es una mala cifra para reflexionar sobre el tema: tengamos en cuenta que una enorme cantidad de aficionados al tenis pronosticaban que, para este año, Rafael estaría más que retirado.

Ese pasaje de tiempo durante los años 2015 y 2016 se corresponderían con el inicio del quinto set ante Coria. Nadal es un quiero y no puedo. Ya es un león y no un cachorro, pero sigue malherido. Encaja derrotas extrañas, pierde punch en sus golpes, es dominado constantemente por su mayor rival. Es ahí cuando aparece la esencia de Nadal. Es algo imperceptible, como el aire que sobrevuela la Philippe Chatrier en primavera.

No es casualidad que su cumpleaños coincida con la disputa de Roland Garros. Es París, donde el aire se impregna de la esencia de Nadal. Es algo así como un frasco abstracto que se apodera de ti y te dice que vayas un paso más allá de tus objetivos, que tu umbral de exigencia nunca es lo suficientemente grande. Nadal volvió en 2017 a París, tras dos años de sequía, y ganó marcando un mínimo personal de juegos recibidos, algo así como el retorno del 0-3 al 4-3 en su duelo contra Coria.

En plena pandemia, Rafa ha sido también atacado por diversos frentes. Criticado por "enfangarse" en cuestiones políticas por unos, y reclamado por otros para ser ministro. No se equivoquen, señores y señores. La esencia de Nadal está lejos de tener cabida en un Parlamento o en un Congreso. No es su sitio. Tengo la ligera impresión de que el umbral de exigencia que la ciudadanía pone sobre los políticos actuales está demasiado alto. Que no tienen la más mínima intención de superarlo y transmitir algo positivo. ¿Podrían decir lo mismo de Nadal?

Hablamos del tipo que ha vuelto en innumerables ocasiones tras una lesión, cuya carrera se ha forjado en base a la superación de adversidades. ¿Nadal ministro? Su esencia y su contribución a la sociedad ha sido la de enchufar a miles de niños a la televisión para verle sufrir en la pista, a enseñarles que los valores en ella pueden convivir con la exigencia y la capacidad de lucha, a dar ejemplo de que a veces ni tu mejor versión es suficiente. ¿Es eso lo que hacen los políticos de hoy en día?

Por eso llego a la conclusión que, en su 34º cumpleaños, si alguien quiere conocer la esencia de Nadal debería ponerse ese quinto set contra Guillermo Coria. ¿Eres capaz de definirla? Apenas, vagamente, pero se corresponde con lo que ves en tu pantalla. Es dar ejemplo, luchar como lo hacías hace 15 años, combinar exigencias con valores y hacerte creer en ti mismo por muy difícil que sea la situación. Porque el 99% de los mortales nunca tendremos el nivel con la raqueta que posee el mallorquín, pero sí podemos intentar desempeñar nuestro trabajo con el mismo nivel de exigencia y lucha que él se impone.

Felices 34, Rafa.

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