Del Potro: "Sentí que estaba preparado para ganar Roland Garros 2009"

El argentino se pasó por ESPN FC y rememoró momentos cumbre de su carrera, además de confesar algunas anécdotas bastante personales.

Juan Martín del Potro. Fuente: Getty
Juan Martín del Potro. Fuente: Getty

Juan Martín del Potro empieza a coger el ritmo competitivo en esta dura cuarentena. El jugador tandilense se ejercita como parte de su recuperación en su casa mientras espera una posible vuelta al circuito, aún sin noticias de un retorno en agosto. Rara vez se prodiga por los medios de comunicación, pero Delpo se pasó por los micrófonos de ESPN FC y dejó varias declaraciones más que interesantes, haciendo un curioso repaso a algunos momentos que han marcado para bien o para mal su trayectoria profesional.

Uno de ellos es, sin dudas, el vínculo emocional que le une con su abuelo materno, Francisco Lucas, quien falleció en 2017 mientras el tandilense disputaba el torneo de Estoril. Por suerte, antes de su muerte Juan Martín pudo darle uno de sus mayores regalos: la Copa Davis, conquistada en Zagreb en 2016. "Después de la medalla de plata en los Juegos de Río, me dijo, "este es el año de ganar la Davis. Juancito, la tenés que ganar, haceme caso". Tras ganar la semifinal, antes de jugar la final pude ir a visitarlo. Ganamos y me traje la Copa. No la soltaba. Hicimos un asado con nuestra familia, nos sentamos y a mi abuelo, en vez de ponerle un vaso, le pusimos la copa ahí.

El abuelo no quería soltar la Copa, estábamos todos muy emocionados. Él ya estaba un poco mal de salud, y me dijo: "Juancito, ahora ya soy feliz. Ya me puedo ir en paz". Para mí eso fue lo mejor del mundo, lo que me había dicho. A los pocos meses falleció. Me sentí realizado por haberle devuelto tanto cariño que me dio de chico, vio todo lo que logró su nieto, creo que más allá del tenis ese fue uno de mis mayores logros", confesó un emocionado Juan Martín.

Dentro de sus rivalidades en el circuito, para el jugador de Tandil es imposible olvidar los encuentros disputados ante Roger Federer. Contra él, uno de los recuerdos más especiales de su carrera: el título en Flushing Meadows, 2009. "Con 5-2 y match point, levanté la mirada, había mucho ruido y mucha gente gritando y vi el Championship Point del Potro. Automáticamente me temblaron las manos y se me aflojaron las piernas, pensé que no me podía pasar lo mismo que en Roland Garros".

Aquel duelo en la Philippe Chatrier, claro, tuvo un resultado bastante distinto. También se fue hasta el quinto set, ambos tenistas lo pelearon con uñas y dientes, pero el resultado fue favorable al suizo. "Federer y yo sabíamos que quien ganase ese partido era campeón, porque en el otro lado Söderling era el finalista. Yo tuve mi oportunidad, pero la desaproveché por errores míos. Salí de la cancha sintiéndome un perdedor, pensando que tenía que dedicarme a otro deporte. No estaba orgulloso de haber llegado a la semifinal, sentía que aquella era mi primera oportunidad para ganar un Grand Slam y que la había dejado pasar. Aquel partido me pegó, me dolió mucho".

Entre el resto de cosas que reveló del Potro, resulta curioso escuchar de qué forma tiene guardados a sus compañeros de circuito: a Federer como 'Roger', simplemente, a Djokovic por sus iniciales 'ND' y a Monfils como 'Pantera'. A Nadal, sin embargo, no lo tiene guardado.

También tuvo palabras Delpo sobre Nick Kyrgios. El argentino fue bastante tajante en su opinión sobre el tenista de Canberra: "Personalmente, no me gusta, no queda bien, creo que supera los límites del respeto para el rival y para los espectadores. Hay veces que en el vestuario es muy agradable, el pibe es bastante divertido. Federer en los comienzos también rompía raquetas, ojo, pero evolucionó para ser uno de los mayores ejemplos dentro y fuera de la cancha. Es importante el entorno y tener los pies en la tierra, tener gente que te diga que te estás equivocando, no todos tienen eso".

Además, del Potro confesó un pequeño objetivo que lo motiva a volver a las pistas y que quiere cumplir antes de retirarse: "Desde siempre mis padres han hecho lo posible para que yo pueda jugar, pero me quedó pendiente lo de convencerlos para que vengan a un torneo a verme jugar. Sí me vieron en la Copa Davis, pero es algo que no me deja tranquilo. Siento que tengo que volver a jugar, ir con mi papá y mi mamá, y y decirle cuando vea a Federer: "Roger, saluda a mi viejo". Es algo que me motiva".

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