Luke Jensen, el sacador total

Recordamos la historia de uno de los tenistas más singulares de los años 90, capaz de sacar a la misma velocidad con la mano izquierda y la derecha.

Luke Jensen, el tenista ambidiestro. Fuente: Getty
Luke Jensen, el tenista ambidiestro. Fuente: Getty

El paso del tiempo y la evolución del deporte ha generado un debate ávido en el seno de los aficionados al tenis: defender que su época fue mejor que el resto. Los que buscan desprestigiar la etapa actual suelen tirar de un clásico: “Ahora todos juegan igual”. Lo cierto es que esta frase sería imposible plantearla hace 25 años, donde existían mucho más perfiles y variedad dentro de la pista. Hoy hablaremos de uno de los casos más peculiares, Luke Jensen, el hombre que era capaz de sacar a 210km/h tanto con la mano izquierda como con la derecha. Una vez más, la fantasía del ambidiestro aterriza en Punto de Break.

Hace tan solo tres meses rescatábamos la historia de Miguel Ángel López Jaén, el español que aprendió a jugar con la zurda tras sufrir una importante lesión de codo con 12 años. Aquella prueba le serviría más adelante para mejorar su revés, aunque todo se desarrolló debido a una urgencia fortuita. El caso de Jensen guarda una mística similar, con la diferencia de que el norteamericano comenzó a investigar este dualismo desde una edad temprana tras recomendaciones de su padre.

“Cuando era niño practiqué mucho futbol y mucho béisbol. Sin embargo, cuando empecé a jugar a tenis, solamente jugaba con la mano derecha. Entonces mi padre tuvo una idea. Ya que para jugar al béisbol lanzaba la pelota con la mano izquierda, quizá también podría sacar con la izquierda en el tenis. Así empezamos a trabajar en ello”, recuerda el de Michigan.

El experimento salió bien, Jensen tenía la facilidad para sacar con ambas manos, un talento que en ocasiones también lo utilizaba a la hora de volear. Desde joven empezó a llamar mucho la atención en Estados Unidos al verle agarrar la raqueta con esa fluidez, sin importar si lo hacía con un brazo el otro. “Muchos entrenadores a lo largo de mi trayectoria trataron de hacerme cambiar, ellos querían que sacara solamente con una mano, no importaba si era la izquierda o la derecha, pero nunca les hice caso. Otras personas me invitaron a que jugara con dos reveses, todo a dos manos, pero tampoco me convencieron”, reconoce el hombre que ayer mismo cumplía 53 años.

Su tenacidad y confianza en este sistema le llevó a convertirse en profesional en 1987, pasando a la historia como ‘Dual Hand Luke’. La historia se vendía sola, ahora faltaba acompañarla con éxitos. Ex número 6 del mundo en dobles, diez títulos conquistados en la categoría y un lujo que pocos pueden contar: proclamarse campeón de Roland Garros 1993 formando pareja con su propio hermano, Murphy Jensen. En 1996 disputaría otras dos finales de Grand Slam (Open de Australia y Roland Garros) en dobles mixtos junto a Nicole Arendt.

Solo le faltó brillar en singles, donde nunca pudo acceder al grupo de los 150 primeros. Algo que para muchos resultó ser un fracaso, ya que siendo un junior llegó a tocar el Nº1 del mundo en ambas categorías. El tenista de Grayling encontraría más tarde sus limitaciones, aunque esa manera de jugar quedaría por siempre grabada en la mente del aficionado. “Cuando juego, voy variando los saques entre la mano izquierda y la derecha, el objetivo es mantener el feeling por ambos lados, no me gusta perder el ritmo en ninguno de los brazos. La gente lo ve como una ventaja pero también tiene su parte negativa. Por ejemplo, en mi caso tengo que pasar el doble de tiempo que los demás entrenando el saque. Luego es cierto que si una persona pueda sacar de cinco maneras distintas con su brazo, yo tengo diez maneras entre los dos”, confesaba en una entrevista durante sus primeros años en el tour.

Lo que Luke no sabía es que es el hecho de ser zurdo terminaría siendo uno de los mayores regalos que la naturaleza podía darle a un tenista, aunque esto solo se confirmaría con el paso de las décadas. “Fue realmente una tendencia inesperada ver cómo los zurdos empezaron a dominar el tenis. En nuestro deporte, la parte de la ventaja es la parte más importante dentro de la pista, donde se juegan los puntos clave. El jugador zurdo tiene una ventaja táctica en ese aspecto, cuenta con la habilidad de sacarte de la pista con un servicio cortado”, asegura el diestro.

El camino de Jensen en el circuito profesional se apagaría a finales del último milenio, aunque su último partido oficial como doblista data de 2006, cuando disputó el torneo de San José junto a su hermano teniendo ya 40 años. Un capítulo aparte con el único objetivo de volver a sentir la adrenalina del circuito. Tras colaborar con la ESPN analizando algunos torneos, ahora el ambidiestro invierte sus días transmitiendo sus conocimientos a los más jóvenes. Su intención es clara: crear un jugador tan polivalente como lo fue él. “Todos los tenistas han jugado de una misma manera durante toda su vida. Cuando trabajen conmigo quiero que exploren otras áreas del juego en las que nunca hayan pensado, que empiecen desde cero. Lo más importante es que tengan la mente abierta para probar cosas diferentes, esa es la mentalidad que has de adoptar cuando estás luchando por acercarte a un nuevo objetivo. En este caso, por añadir un nuevo golpe a tu repertorio”.

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