Kyrgios: “Contratar a un entrenador es una pérdida de dinero”

El australiano subraya que, en estos momentos de su carrera, no está dispuesta a aceptar consejos de nadie. “Quiero hacer las cosas a mi manera”.

La mirada de Nick Kyrgios. Fuente. Getty
La mirada de Nick Kyrgios. Fuente. Getty

Cada vez que Nick Kyrgios sube el pan, no importa la época del año o el tema que se trate. En esta ocasión, el australiano confiesa en The West Australian los motivos que le han llevado a recorrer su camino profesional en solitario, sin ningún tipo de ayuda por parte de algún entrenador, aunque haya varios que ya hayan tocado a su puerta. El de Canberra quiere ser fiel a sus modos, seguramente motivado por unos episodios que vivió siendo un niño y que terminaron gestando un carácter protegido ante cualquier comentario externo.

“Personalmente, creo que contratar a un entrenador es una pérdida de dinero, creo que se las paga demasiado. Ahora mismo, mi objetivo no es ser campeón de Grand Slam, todo lo que quiero es recorrer este camino a mi manera, divertirme y jugar. Por lo tanto, no tiene ningún sentido para mí contratar a un entrenador, ni quiero perder el tiempo, ni quiero hacérselo perder a él”, declara el actual Nº40 del ranking ATP, uno de los pocos jugadores que siempre muestra sus opiniones sin filtros.

Hace poco se habló de la posibilidad de que McEnroe pudiera echarle un cable al oceánico, un plan que está lejos de convencer al jugador. “Es simple, no creo que ningún entrenador esté preparado para algo así, así que no voy a pasar por ahí, terminaría siendo una pesadilla. En el punto de mi carrera donde estoy ahora mismo, es un punto muy alejado para tener un entrenador, estoy demasiado implicado en crear mi propio camino, no estoy dispuesto a escuchar consejos, honestamente”, insiste una vez más el de 25 años.

La otra gran pregunta sobre la mesa trata sobre el gran talento que atesora el australiano, un talento que, sin embargo, no le ha permitido pasar nunca de los cuartos de final de un gran torneo. “No creo que mi cuerpo pueda aguantar los siete partidos que se necesitan para ganar un Grand Slam, sobre todo teniendo en cuenta las 3-4 horas que se gastan en cada ronda. Si pudiera, después de cada partido me iría a tomar unas cervezas, solo quiero relajarme. Creo que nos tomamos demasiado en serio el deporte”, valora el diestro.

¿De dónde le vendrá esta personalidad tan marcada a Kyrgios? Sin llegar a relacionas los hechos, él mismo explica algunos capítulos oscuros de su infancia. “Hubo muchas personas que no daban ni dos centavos por mí, realizaron comentarios que en ocasiones me hicieron daño. Yo solo era un niño, solo quería jugar, salir a competir, pero hay entrenadores capaces de decirle a un niño de 14 años que necesita perder peso urgentemente. ‘Y si no lo haces, nunca serás bueno’. Esas situaciones fueron difíciles de manejar, mi intención era demostrar que mucha gente estaba equivocada. Quería enseñarles que el niño gordo de Canberra era decente golpeando la pelota, que podía estar entre los mejores del mundo”, concluye con cierto rencor.

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