Becker: "Djokovic no estaba satisfecho consigo mismo"

El extenista alemán revela por qué motivo Djokovic buscó su ayuda, además de confesar su sorprendente primera opinión sobre el juego del serbio.

Boris Becker. Fuente: Getty
Boris Becker. Fuente: Getty

Novak Djokovic siempre tuvo en Marian Vajda un confesor, un amigo y un grandísimo entrenador en quien apoyarse desde que era un joven adolescente sin peso en el circuito. Marian siempre ha estado ahí, pero quizás su periodo más intratable en el circuito coincidió con la presencia en su box de Boris Becker, quien formó un binomio prácticamente imparable con Novak. Bajo su tutela, el serbio creció en madurez, incorporó registros diferentes a su juego y culminó su dominio firmando una de las mejores temporadas de la historia del tenis, la de 2015, en la que llegó a las cuatro finales de Grand Slam.

Tenistas que alcanzaron las cuatro finales de Grand Slam en un mismo año

Tenistas que alcanzaron las cuatro finales de Grand Slam en un mismo año

Repasamos en este texto los y las tenistas que alcanzaron las cuatro finales de Grand Slam en una misma temporada. ¿Sabes quiénes fueron?

Seguir leyendo

Sus caminos ahora trazan destinos diferentes, pero la buena relación entre ellos nunca ha dejado de existir, tal y como confiesa el propio Boris en una entrevista con Eurosport Alemania. El técnico alemán dejó claro que su puerta siempre estará abierta para el número uno del mundo: "Novak siempre será un amigo muy cercano. Dejamos de trabajar juntos a finales de 2016 porque él quería tomarse un descanso. Luego aparecieron los problemas en el codo y en la primavera de 2017 se operó. Fueron tres años intensos y muy exitosos; en algún momento, una superestrella del nivel de Djokovic también necesita tomarse un descanso".

Además, confesó que el final de su relación contractual no significó que ambos dejasen de estar en permanente comunicación durante los grandes torneos: "En los siguientes Grand Slams, siempre que Nole ha tenido alguna duda sobre algún jugador, hemos podido reunirnos. Mi puerta siempre ha estado abierta para él".

Hemos comenzado por el final, reafirmando la cordial relación que ambos tienen y siendo conocedores de que acabaron en muy buenos términos. Pero, ¿y el comienzo? ¿Cómo se fragua una relación de tanta confianza y cómo pueden encajarse dos de las personalidades más ganadoras de las últimas décadas? Lo que Boris se ha atrevido a confesar es que, en su primer encuentro, sus primeras impresiones... fueron realmente sinceras.

"Visité a Djokovic en Monte Carlo y hablamos durante 48 horas de tenis. Venía justamente de perder el número uno. Le prometí que me comportaría de la única forma que funciona: siendo sincero. Le dije que el por qué, quizás, de que no fuese tan bueno, es que no había mejorado nada desde que se convirtió en el número uno. Nadal y Federer han ajustado su juego; en cambio, le dije que no me gustaba su posición en su cancha ni me gustaba su saque, en absoluto".

Eso era, al fin y al cabo, lo que Djokovic necesitaba: el empujón de una persona proveniente de fuera de su entorno, una nueva visión que le ayudase a superarse y doblegar sus límites como tantas veces ha hecho durante su carrera profesional. "Tuvimos una larga conversación. Ya había ganado muchos títulos de Grand Slam y era una superestrella absoluta, pero no estaba satisfecho consigo mismo y buscó más. Tengo que darle crédito por eso".

El resto es historia: tras un arranque a trompicones, con la derrota en cuartos de final del Open de Australia ante Stan Wawrinka, Nole acabó remontando el vuelo, ganando una magnífica final de tenis en Wimbledon y utilizando el 2014 como rampa de lanzamiento para un 2015 sensacional. Todo, claro, bajo la brújula de Becker. Pero no solo de su antiguo pupilo tuvo palabras el tenista alemán: también volvió a tratar un tema recurrente, el del futuro y recorrido de la generación futura en el tenis, de los grandes pretendientes al trono.

"Thiem ya ha estado en tres finales de Grand Slam, Zverev y Tsitsipas han llegado a las semifinales. Ninguno de ellos, sin embargo, ha alcanzado el éxito todavía. ¿Por qué? Por un lado los tres grandes extremadamente fuertes y han sido consistentes durante 15 años; por otro, quizás ellos no sean lo suficientemente buenos". Además, y para finalizar, Boris expresó su preocupación por las clases más bajas del circuito ante la situación actual:

"Me preocupa el tenista, y no me refiero a los cien primeros, sino realmente los mil jugadores que también se llaman profesionales del tenis y que no tienen nada por lo que trabajar en este momento. Si este descanso dura más tiempo, tendrán que buscar otro trabajo. Tienen que alimentarse y pagar el alquiler".

Comentarios recientes