Treinta años del inicio de un sueño

Se cumplen tres décadas del primer Grand Slam de Monica Seles. Sucedió en Roland Garros 1990, con tan solo 16 años, superando a Steffi Graf en la final.

Monica Seles levantó en Roland Garros 1990 el primer Grand Slam de su carrera. Fuente: Getty
Monica Seles levantó en Roland Garros 1990 el primer Grand Slam de su carrera. Fuente: Getty

Estos días duele mirar el calendario y analizar las fechas presentes. Semanas donde Roland Garros tendría que estar amenizando nuestras tardes, recuperando esa épica de los grandes eventos y transportándonos al pasado a través de cada recuerdo que nos evoca la tierra batida. Y es que París es un lugar sagrado para el tenis, un escenario donde vimos consagrarse a numerosos artistas de la raqueta. ¿Recuerdan a Monica Seles levantando su primer Grand Slam con tan solo 16 años? Tres décadas después, la estadounidense de origen yugoslavo echó la vista atrás en una entrevista con Daily Mail para rescatar la realidad de una niña que tuvo que lidiar con una madurez terriblemente precoz. Esta fue su historia.

- Racha de 25 victorias antes de llegar a París

“Había derrotado a Martina Navratilova en la final de Roma y luego a Steffi Graf, frente a su público, en la final de Berlín. En aquellos torneos fue donde desplegué mi mejor tenis hasta el momento, incluso al llegar a París sentí una leve preocupación al pensar que había alcanzado demasiado pronto mi nivel más alto. Estaba realmente nerviosa por comenzar el torneo con tantas expectativas y lo cierto es que allí no jugué lo mejo que sabía. El clima ese año no fue muy bueno, las bolas eran pesadas, solo rendí al nivel deseado durante la segunda semana”.

- Semifinal histórica ante Capriati, dos años menor que ella.

“Éramos dos niñas pequeñas bajo una presión extraordinaria tratando de resolver aquel partido y sin mucha gente con quien hablar. Recuerdo que no había un solo asiento vacío en el estadio, miraba alrededor y estaban todas las gradas llenas de celebridades. Fue un partido apasionante, ambas lo sentimos así. Era una bonita pelea pero muy estudiada antes de saltar a pista, sabía qué patrones de golpes debía utilizar y qué patrones de golpes me darían problemas. Lo que siempre pasaba cada vez que Jennifer y yo nos enfrentábamos era que siempre dábamos lo mejor de cada una, incluso si era un partido de exhibición. Siempre eran partidos a tres sets de tres horas de duración”.

- La número uno en la final, Steffi Graf

“Ella era la favorita y yo era la joven. Durante el encuentro, sentía que cada punto podía marcar la diferencia, un poco como suele pasar ahora entre esos partidos tan duros entre Rafa Nadal y Novak Djokovic. Me sentí muy aliviada cuando terminó, supe que valió la pena todo el esfuerzo. Incluso si no volviera a ganar nunca más, ya tenía conmigo ese gran título, ya nadie me volvería a preguntar cuándo iba a ganar mi primer Grand Slam. Fue asombroso después de toda la presión vivida aquellas dos semanas, después de aquello pude dormir bien varias noches”.

- Las consecuencias del éxito

“Realmente no tenía ni idea de lo que me venía por delante, solo sé que cuando salía a la calle, la gente me apuntaba y decía: ‘¡Esa es la chica!’. Tenía 16 años y vivía estas situaciones las 24 horas del día. A los 17 años no tenía muchas amigas, en el mundo del tenis no hablaba con nadie y fuera del tenis era difícil mantener el contacto. Tampoco había internet, solo un teléfono que tenías en el hotel. Era una niña que crecía, mi cuerpo estaba cambiando, sufría emociones adolescentes, rebeliones, felicidad, depresión, todo al mismo tiempo. Por cosas así, la mayoría de personas se generan mucha presión a estas edades”.

- El ejemplo moderno de Cori Gauff

“Me gustó mucho cuando escuché a Coco hablando de todo esto, reflexionar sobre estos temas a su edad es muy importante. Fue fantástico que saliera y lo contara de esa forma, la presión con estos niños ahora mismo es tremenda. Hoy ayudo como mentor a jóvenes tenistas y otros atletas, incluso personas que no practican deporte. Hablo abiertamente con ellos sobre el trastorno alimentario que tuve, considero que es bueno para ellos escuchar lo que sintió en su momento una superestrella del pasado. Aunque tal vez si lo digo yo me traten un poco como un dinosaurio, pero si lo dice Coco es diferente. En mi caso, pensaba que si hablaba de esos temas cuando era una niña perdería mi ventaja competitiva dentro de la pista”.

- Cambios de época y aprendizaje

“El ambiente hoy en día es más saludable, ahora los jugadores no están tan solos, viajan con grandes grupos. Conmigo solo viajaba mi padre y un entrenador, o un hitting partner. Por suerte, ahora el jugador no tiene por qué sufrir en silencio todo lo que viví yo, no tiene que aguantar esa lucha interna durante tanto tiempo. Ojalá me hubiera ido todo más despacio, pero eso no se controla. Sí es verdad que las redes sociales hacen todo más complicado para los jugadores jóvenes pero, definitivamente, es mucho mejor ser un niño en esta época”.

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